miércoles, 8 de enero de 2025

 

LA DEMOCRACIA CON UNA RAZÓN IRRACIONAL

 

El hombre se encuentra viviendo la crisis emocional, de no pensar con raciocinio, de vivir en la mentira, de una imposición bajo el telón de la verdad en Democracia, de confundir la expresión del pensamiento libre como libertad, a una expresión de la pantalla digital, exponer una metamorfosis de libertad por esclavitud del hombre de sus propios conocimientos sin fundamento, pero sí de vivir la Democracia sin derecho jurídico.

 

Estamos viviendo el caos existencial, que el Hombre se aparta del discernimiento, de la conexión de la verdad que es DIOS. “Y CONOCERÉIS LA VERDAD Y LA VERDAD OS HARÁ LIBRES” (San Juan 8:43), pero nos tienen en el estreñimiento, el nuevo Circo Romano, el libertinaje, la mofa, el poder, apuntar con el dedo índice. Expresar “Yo Soy”.

 

Una tristeza que el hombre ha perdido, su libertad, la esperanza de emprender, el raciocinio de un debate, la crítica de moral, la corrección de amor, dando cabida a sobrevivir bajo la imposición de un poder, de doblar la rodilla a las tentaciones de la idolatría. No hay el agradecimiento a la vida, de estar vivos, de tener una familia, construir todos los días, para formar hijos fuertes con la sabiduría de Dios, para vivir el presente, generar un desarrollo con identidad emprendedora de hacer empresa, fomentar el desarrollo de un pueblo.

 

La pelea de la razón en Democracia, crean su propio escenario, la tarima de la inteligencia, de los ofrecimientos sin planificación, solamente de ofrecer una demagogia populista. Ya lo decía un caudillo de la vieja guardia “Dadme un balcón y seré presidente”. Hoy ha cambiado el balcón por el pantallazo digital “los zapatos rojos”, “los zapatos de marca prada”, pero estamos en Democracia.

 

Nuestra juventud ha perdido el norte, el presente, vive preocupado más del futuro, de soñar sin vivir, porque esta absorbiendo como una esponja, toda la viveza de los viejos, de los padres que se olvidaron de ser padres, pero si futuristas, de conquistar lo irreal, de vivir la inteligencia sin amor, vivir la pasión sin fortaleza, de vivir bajo la ley, la constitución elaborada por los honorables de la patria, que dejan los candados abiertos para interpretar a la conveniencia del momento, olvidándose que el poder es fugaz, que envejecemos y que morimos. Pero vivimos en Democracia.

 

La universidad se ha olvidado de formar profesionales estadistas, con el criterio de la verdad, que es servir. Crear emprendimiento con el conocimiento adquirido y vincularse con el sector primario, evitar la migración, fortaleciendo el vínculo familiar, de abrirle camino a la vida en: ¿QUE PUEDO PRODUCIR?, dando vida a las fortalezas, destrezas, el criterio de tomar una decisión. ¿COMO HACERLO?, dando vida a la familia, cumpliendo el rol de funciones de cada miembro familiar, desde el Padre como cabeza, la madre que construye familia, trasmitiendo la FE, el amor, la esencia del poder de la palabra, de llevarnos a Dios Padre. ¿EL POR QUE DE DEFENDER LA VIDA?, la vida del inocente, la vida desde la concepción, la enseñanza de la moral, lo ético, el discernimiento.  Pero vivimos en Democracia y todo es justificativo en una verdad relativa.

 

Nos hemos olvidado que primero hay que preparar la tierra para sembrar, que el grano de trigo debe caer en tierra fértil, para morir, pueda nacer. Que representa el esfuerzo, la constancia, el prepararse, investigar, pedir sabiduría a DIOS, el aprender a pasar a la otra orilla, que es vivir en humildad, donde la razón muere a los espejismos del poder. Pero la inteligencia es más astuta a la razón, para resucitarle mostrándole el poder, el valor del INFLUENCER en las redes sociales, donde el hombre se convierte en esclavo. Pero estamos en Democracia, y la Democracia lo permite todo.

 

Una realidad de vivir una Democracia, sin razonamiento, de esclarecer con el poder. El poder al final de la tarde te pide cuentas, que es quedarse solo, sin la verdad, viviendo en las propias palabras expresadas, que cala en la profundidad de tú propio ser, que has perdido todo, porque en Democracia se ha sembrado el odio, el enfrentamiento del hombre con el hombre, de quien grita más.

 

El final de un pueblo, el final de la sabiduría, esperando ser llamada, que golpeen la puerta, pero puede más la avaricia, el poder político, la deshumanización del pensamiento humano, para que el joven sea visionario y deje de pedir limosna, extender la mano, perdiendo su identidad por un puesto público, de convertirse en asistente del asistente, sin sueños, muriendo en sus propios afanes, con un resentimiento social.

 

En definitiva, en DEMOCRACIA, con una esclavitud de pensamiento, sin sueños, con la irracionalidad de dar un voto para que sigan jugando con la esperanza del hombre, el pueblo olvidado sin saber emprender.  Tú decides.

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