EL CAMBIO SE DA CUANDO
EL CAPITÁN DEL BARCO SABE Y CONOCE EL NORTE
Cuando decides emprender, significa que deseas un cambio, descendimiento
total desde el razonamiento materialista hasta llegar a una sabiduría de amor
al prójimo. Esto se llama una conversión, el encuentro real con DIOS, la identidad
de SER HIJO DE DIOS. Esta etapa es muy importante para que el Emprendimiento
pueda rodar por un camino plano, liso, pueda tomar fuerza con la combinación
real de la sabiduría e inteligencia y subsanar el concepto de familia, educación,
trabajo, decisiones, etc. Que permitirá trabajar en el sector primario, el núcleo
del Emprendimiento, el desarrollo de un valor agregado de crear empresa, evitar
la fuga de capitales y del conocimiento, de jóvenes que salen de la universidad
con la adrenalina de querer un cambio, pero al final del día en el ocaso de la
vida pierden su identidad, resiliencia, volviéndose un caos, la oscuridad del Emprendimiento,
que muere en su intento.
El cambio no es repetir, es crear, inventar, pero el inventar
en relación directa con el sector primario, de cambiar el pensamiento de un
comercio de importaciones a un nuevo comercio de un proceso de sembrar la
materia prima, transformarlo, crear un valor agregado, competitivo, cubrir la
demanda insatisfecha. Nace una economía familiar, comunal para una organización
en el abastecimiento de la materia prima, con la prioridad de manejar: calidad,
precio y mercado, que son la esencia de un cambio en los emprendimientos.
El cambio se debe dar desde la perspectiva: político, económico,
filosófico, que permite dar una restructura del conocimiento científico, de tener
una visión de un norte, de cómo desenvolverse a nivel de la actitud y la
aptitud. Un aprendizaje de innovación familiar, comunal, para ser fuerte con
una competencia que dominan precios, mercado y conocimiento.
El Emprendimiento en su esencia trae consigo un cambio
estructural, de romper esquemas de una teoría sin la esencia de transformar el
sector primario, quedarse en las esferas de un andamio del conocimiento sin raíces.
El emprendedor se enfrenta al cambio de mentalidad del sector donde vive para expandir
su sueño, a través del riesgo que toma al decidir en emprender por un sueño de
cambios e innovación.
Mientras el cambio de aptitudes permite también romper esquemas
acerca de sus fortalezas para tener una planificación por etapas, la recopilación
de la información primaria sea tabulada, en la creación de indicadores, para
tener una agricultura de acuerdo a las fortalezas de cada sector, donde nace el
emprendimiento. Un aprendizaje constante, de acuerdo a las necesidades reales,
para poder realizar las alianzas estratégicas, la mente abierta de ganar,
ganar, en la cadena productiva comercial.
La importancia de realizar cambios desde la parte interna
como persona, para saber vencer los miedos de sí mismo, para enfrentar los dragones
de los criterios dados como consejos “te va mal, no seas loco, estas seguro, etc.”
Enemigos que, si, no hay seguridad en la decisión tomada, muere la resiliencia.
Cambio de dirección que debe hacer el Emprendedor, estar
unido en familia, unido a Dios, para tener la sabiduría, de aprovechar las oportunidades,
porque la inversión en la vida del emprendimiento, su retorno es cualitativo, no
monetario, es: Sacrificio retorna amor, caídas retorna confianza y seguridad,
visión retorna oportunidades, aprendizaje retorna alianzas estratégicas, confianza
retorna liderazgo con FE, humildad retorna sabor a la vida, el nuevo vino que
es DIOS.
Ya lo decía el Santo Padre Papa Francisco “QUE SEAN PASTORES CON OLOR A OVEJA Y QUE
VAYAN A LAS PERIFERIAS DONDE HAY SUFRIMIENTO SANGRE DERRAMADA, CEGUERA QUE
DESEA VER, DONDE HAY CAUTIVOS DE TANTOS MALOS PATRONES”: LAS ACTITUDES DEL
BUEN PASTOR Y EL LUGAR PREFERENTE PARA SITUARSE. NO TENGAN “PSICOLOGÍA
DE PRÍNCIPES”, SINO QUE “AMEN LA POBREZA INTERIOR COMO LIBERTAD
ANTE EL SEÑOR, SEA LA POBREZA EXTERIOR COMO SIMPLICIDAD Y AUSTERIDAD DE VIDA”.
El cambio radical del Hombre es, SER EMPRENDEDOR, audaz con
el olor de oveja, oler a campo, de inspiración, de creer en los sueños, de hacer
caminos todos los días. Que le título o profesión que tengas se convierta ya en
un Emprendimiento, el formador de formadores, en la recta de vida, que un día
nos toca dejar, regresar a la vida eterna. Pero que busco ser recordado en el
epitafio de un lugar que será olvidado o dejar los cimientos que la constancia mueve
barreras de enseñar que Emprender es perder lo externo, perder lo material, para
volver a nacer en Espíritu, emprender muriendo a la razón.
El cambio lo decides TÚ. En confianza, soñar, tener
esperanza, creatividad, vencer los oleajes, creer y confiar en Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario