LA DICTADURA DEL
PRAGMATISMO, NO PERMITE EMPRENDER, REACTIVAR LA ECONOMÍA
El camino del Hombre se va abriendo
a lo razonable, para caer en la oscuridad de entender que es la Identidad de HOMBRE
LIBRE. El Hombre Emprendedor, de acción, visión, decisión, ejecutar lo
discernido de lo teórico vs lo práctico, tener un norte, navegar corriente abajo,
vencer los miedos, saber llegar a la otra orilla. Pero puede más le necedad del Hombre en sus
razonamientos, que no se necesita de sabiduría, pero, sí, palabras demagogias,
populismo político de poder, para el poder económico, que encierra entre
paréntesis, una palabra que debe ser escuchada por el pueblo, excitar en vivas,
la solución del momento, el enviado, la batalla final de vencer la pobreza,
pero se instaura la dictadura del poder, MI VERDAD.
Pasamos a vivir el pragmatismo de
imponer una verdad como absoluta, donde la política cae esclavo en sus propios
conceptos, para anunciar un culpable a los errores cometidos por el propio Hombre,
fermentado por las pasiones de una soberbia de SER YO, como el Rey sin trono ni
pueblo, pero sí la argumentación que es hora de volver a un cambio radical sin
planificación, de quedarse en la teoría, palabras llevadas por el viento a los
cuatro puntos cardinales.
La ceguera del Hombre, de vivir,
conocimiento, desarrollo económico, emprendimiento, para restaurar la economía
familiar, es simplemente ofrecer demagogia, palabras sin espacio, incubar las
ideas, las necesidades de la sociedad sin tiempo ni espacio. Significa que
busco el poder SIN SERVICIO, eliminando todo un proceso de sembrar para
cosechar, quedándose con la coyuntura del momento, de lanzar una palabra sin
contenido, sin valor de la estructura de la esencia de la FAMILIA, los
cimientos de un desarrollo sostenible en el tiempo.
Se produce el divorcio de la
academia, resquebrajamiento de la Historial real de un desarrollo económico a
través de la unión de familias, la comuna, la economía familiar, que hoy es
sustituida por las cadenas comerciales, muriendo la resiliencia del hombre de
luchar por EMPRENDER, quedándose en la cuna política mecedora, de recibir bonos
de la pobreza, para ser más pobres en ESPÍRITU y por ende material. El
pragmatismo de una verdad, YO SOY, mi verdad, ofrecer, demagogia, la ignorancia
del poder para un pueblo que vive en las tinieblas, sin la luz de DIOS.
La realidad actual, de imponer
una verdad, de cosechar sin sembrar en el tiempo. Cosechar las narrativas de
pelear entre dos modelos económicos: Derecha e Izquierda, de fomentar que el
uno es el verdadero Armagedón (batalla final entre el bien y el mal al fin de
los tiempos). Lo más grave que nos encontramos viviendo son los VIENTRES DE
ALQUILER EN DEMOCRACIA, los movimientos, partidos políticos, que se ofertan al mejor
postor, la prostitución política, el reciclaje de los inservible de la política
en democracia.
Un problema serio donde la
Academia se presta al juego político, de no imponer su misión de formar
Emprendedores en conocimiento, investigación, soluciones, acciones correctivas,
para activar la economía familiar. Pero se quedan con llegar a la meta, de
pasar a la otra orilla sin causa de un espacio de coraje, sabiduría, educación
de visión. Simplemente de otorgar un título sin valor agregado, el conocimiento
de niveles (tercer, cuarto nivel y PHD), en ves de ofrecer desarrollo, generan
crecimiento cuantitativo, con la esperanza de llegar a SER un burócrata sin
servicio.
Necesitamos volver a las raíces,
el conocimiento estructural, regresar al campo, el emprendimiento desde las
corrientes de: Producción, la materia prima, el trabajo de la tierra en
extensión, en calidad y cantidad, para cubrir la demanda insatisfecha (siempre
habrá mercado por cubrir una necesidad), que son las raíces de un desarrollo sostenible
en tiempo y espacio. Hay que fortalecer el florecimiento del emprendimiento, la
decisión de podar lo que está por demás, que no permite que, de fruto jugoso,
el sabor del esfuerzo, la unión de familias, el conocimiento con la
experiencia. De no vivir de pragmatismos falsos, de querer llegar sin servir.
Es hora de cortar las cadenas de
una falsa identidad, que no permite sembrar para cosechar. Queremos cosechar
sin sembrar. Volvemos a construir familia, ya no con la mentira de una sociedad
vulnerada por las narrativas que el otro es el culpable. Enfrentar las
consecuencias de nuestros errores, volver a emprender, siendo libre, sin
verdades de Hombre, pero si en la verdad, volver a DIOS.
Tú decides.