EL POLÍTICO SE OLVIDA DE SER POLÍTICO. MATANDO LOS SUEÑOS PARA EMPRENDER
Creo que el Hombre se ha olvidado del concepto real de lo que
es un Político. ¿Qué hace un Político? Su formación esencial es de servir. Para
lo cual es necesario ir a los conceptos: Aristóteles define a un Político “UN
SER QUE DIALOGA Y QUE VIVE EN SOCIEDAD, Y QUE SI ES LIBRE DEBE IMPLICARSE EN EL
GOBIERNO DE LA POLIS (Estado autónomo constituido por una ciudad y un pequeño
territorio)” El problema es saber, determinar, sí, el Hombre es libre, que
significa, que el libre albedrío es utilizado para el bien común, las
decisiones para un desarrollo total, que involucra un Hombre libre.
Pero el Hombre Político ha perdido la libertad, el norte, la
esperanza, de un liderazgo social, de vivir la metamorfosis de una honestidad a
la integridad, de una política de gobernar y ser gobernados, en democracia de
libertad, en su totalidad, mediante la creación de una Constitución para
organizar al Estado, en derechos y deberes.
El Hombre se esclaviza de sus propias pasiones, emociones,
sin la virtud de amar y servir al prójimo. Dando paso a la demagogia
(estrategia de conseguir el poder político), donde el liderazgo es personal, la
gula del poder, la palabra es ley. El Hombre vive la oscuridad de sus
decisiones, de elegir sin saber elegir, esfumándose sus sueños, esperando la
limosna del poder político, sin identidad de hombre, muriendo la autenticidad
de Emprender, de vivir Familia. Sí, sabemos, que, la Familia son los cimientos
para el desarrollo de un pueblo. ¿Por qué el pueblo no se desarrolla?
El Problema es que el Hombre no escucha, la palabra te invita
a escuchar: Deuteronomio 6: 3-4 “ESCUCHA. ISRAEL; CUIDA DE PRACTICAR LO QUE TE
HARÁ Y POR LO QUE MULTIPLICARÁS, COMO TE HA DICHO YAHVEH, EL DIOS DE TUS
PADRES, EN LA TIERRA QUE MANA LECHE Y MIEL. ESCUCHA. ISRAEL. YAHVEH
NUESTRO DIOS ES EL ÚNICO YAHVEH”. El Santo Padre Juan Pablo II en el Jubileo de
los gobernantes, parlamentarios y políticos, lo expreso con fuerza "Escuchar. A escuchar hoy, ahora;
y a hacerlo no individualmente o privadamente, sino juntos: ¡Escucha,
Israel!" “Amarás al Yahveh tu
Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tus fuerza"
(DT 6,5). “EL FUTURO EMPIEZA HOY, NO MAÑANA”
En la libertad del Hombre, en su conciencia, sabrá que
escucha. Si no puede “escuchar” se queda con “oír”, que significa que el hombre
es esclavo de las pasiones sociales, de un poder efímero, de vivir las
corrientes de una burocracia sin servicio, la tendencia de no soñar, vivir en
las lamentaciones, de no tener, pero exigir, sin el esfuerzo de sembrar esperanza,
de emprender en un camino pedregoso, la constancia del aprendizaje de los
errores, hasta poder bajar lo brazos, para “escuchar” que hoy tengo la
oportunidad de volver a caminar dejando huella.
La esencia del
Político que tenga un referente y el pueblo tenga el mismo referente, la
comunión de un verdadero éxito, que se puede esparcir la semilla de la inteligencia,
la sabiduría, que caiga en tierra fertil, cosechar el fruto del trabajo, la
jugosidad del trabajo en familia, la hiel de un esclavo a un Hombre libre, el
norte de la esencia de emprender sin miedo.
Pero el Hombre Político se enfrenta a tres problemas muy
serios según el Santo Tomás More: La pasión del poder, la corrupción y la obsesión
por su imagen. Se presenta una lucha interna de la pasión de SER, más no la pasión
de servir. El verdadero político debe ser apasionado por servir.
El político debe enfrentar a la corrupción muriendo a su ego
de servirse a sí mismo, dando el servicio de un liderazgo de avanzar a un norte,
que hay oportunidades de emprender, salir de la esclavitud de las pasiones
sociales. Se debe vencer el problema más
serio de la imagen, del apostolado de ser Dios, que lleva a la demagogia, ser
el mejor de los antecesores políticos.
Tomás Moro estaba convencido que la integridad del Político
para lograr un cambio profundo y duradero en la sociedad es el BUEN EJEMPLO. Traducido a nuestra realidad. ¿QUÉ ESPERAMOS
TÚ Y YO DE UN POLÍTICO? La respuesta es de acuerdo a nuestra conciencia, si
tenemos todavía valores, soñamos por emprender, hacer empresa. Simplemente nos
quedamos pidiendo limosna, creyendo narrativas de los culpables, esclavos en
los razonamientos sin discernimiento.
Al final tú decides con tú vida. Ser libre o esclavo