viernes, 5 de junio de 2026

 

LA VERDAD CON SABIDURÍA vs LA VERDAD CON INTELIGENCIA

 

Es importante conocer el verdadero concepto, el valor de la palabra “VERDAD”. Empezamos con Aristóteles “Decir de lo que es que es, y de lo que no es que no es, eso es decir la verdad". Para San Agustín expresa que conocer la verdad “Necesitamos hacer una interiorización dentro de uno mismo, ya que en el interior se encuentra la verdad y es una verdad que trasciende, no pudiéndose percibir por los sentidos, sino por la pura inteligencia. Inteligencia que todo Hombre posee y si posee esta inteligencia, entonces de deduce que si puede llegar a conocer la verdad”

 

Para el Papa Francisco (+) “La verdad es la revelación maravillosa de Dios, de su rostro de Padre, y de su amor sin límites. Esta verdad corresponde a la razón humana, pero la supera infinitamente porque es un don derramado sobre la tierra y encarnado en Cristo crucificado y resucitado.”  Una verdad que no causa el daño como persona, pero sí, es la misericordia de conocerse uno mismo, para dar un amor infinito, no como una ley, pero sí, como una gracia.

 

Cuando no se vive la gracia, se vive una verdad de inteligencia de Hombre, que vive para sí mismo, el egoísmo de “SER” la falsedad de la acción, como sujeto, persona, que mata al libre albedrio, de un Hombre libre. Vive por la acción del poder del momento, la muerte del “ESPÍRITU DE DIOS” una esclavitud del razonamiento, las narrativas de una vida ficticia, el horizonte sin norte, sin vivir el presente.

 

Es la realidad que estamos viviendo, la verdad de la idolatría, el Dios del dinero que se trasforma en poder, que se crea el camino de construir la “LA TORRE DE BABEL (Génesis 11:1-9)” que es la construcción del egoísmo, la soberbia de “SER” frente a la verdad que es Jesucristo, la profesión de FE, que realiza a Poncio Pilato (Juan 18: 37), le pregunta que es la “VERDAD.” La inteligencia no le permite ver la verdad, que lo tiene al frente.

 

Es lo mismo que le pasa al Hombre, que el desarrollo de un pueblo, es a través de los emprendimientos, el trabajo en Familia, la comuna, la comunión de ser uno en el trabajo: sembrar, vivir el florecimiento, cosechar y comercializar lo cosechado. Significa que se debe vivir la sencillez, tener esperanza, proyectarse al norte, sin mirar hacia atrás, vivir el presente con sabor al esfuerzo, donde la resiliencia se fortalece, para hacer empresa, reactivar la economía. Pero el Hombre se queda en su verdad, el autismo tecnológico, donde el pensamiento no es libre, sin discernimiento, transformándose la fuerza de trabajo en una mercancía, la debilidad, para convertirse en un esclavo de las concupiscencias sociales e intelectuales.

 

Como la inteligencia es astuta, miente, le creen porque también el Hombre miente, viviendo la falsedad de un conocimiento mezquino, sin esforzarse, vivir de narrativas, sin desarrollo, sin educación. Un hombre solitario acompañado de su conocimiento sin educación de Familia.  Desechando la verdad, que la Familia es el núcleo de un desarrollo.

 

La verdad sin sabiduría no te da vida, crea el caos de mendigar, no poder arar la tierra (preparar la tierra), crear el surco, para sembrar la semilla, que, de un fruto, cubrir la necesidad del merado. La verdad es Jesucristo, el hijo de DIOS, que te da la sabiduría, para una verdad de desarrollo, la reconstrucción de la economía familiar, el camino dejando huella para las nuevas generaciones.

 

La verdad te hace “POBRE DE ESPÍRITU” reconocer ¿Quién soy Yo? libre con autoridad. El Hombre ha perdido su autoridad por vivir en la inteligencia, buscando el autoritarismo que mi verdad es la verdad sin fundamento de amor, simplemente con el cortejo de la vanidad, vivir el momento fugaz, las ilusiones, los espejismos de una mentira como verdad. 

 

Bajo el concepto de la verdad con inteligencia, el Hombre sin DIOS, permite que viva en sí mismo, no puede nacer un emprendimiento, quedándose en la oscuridad, sin pasar la hoja del libro. Es la verdad del Hombre inteligente, pero sí, verdaderamente quiero un cambio de rumbo, hay que buscar la verdad con sabiduría.

Pero quien busca la verdad con sabiduría, es la respuesta que debe encontrarse, no como una ecuación matemática, pero sí, por tener vida. Esa elección es tú verdad.

lunes, 11 de mayo de 2026

 PARA EMPRENDER SE NECESITA VIVIR LA FELICIDAD

 

Estamos viviendo un individualismo social, que el Hombre se aparta de Dios, no ser POBRE DE ESPÍRITU, que lleva a tener tú propio ídolo, sueños efímeros, sin un norte, que permita al Hombre se desarrolle en la parte interna de saber “quien soy yo” para proyectarse, soñar, en la libertad del libre albedrío, que la felicidad se vive, cuando la historia, desde que se nace, son las raíces para emprender, dar frutos dulces.

 

Esto implica que, si no se acepta la historia que te toca vivir, la impronta de una persona inteligente, más la sabiduría de DIOS, se unen para vivir la felicidad. Traducido en lenguaje cotidiano es ser libre, no pelear con el tiempo, peor detener, encadenar la fuerza de lo invisible, cuando es en realidad el lienzo donde se debe pintar las experiencias de cada paso dado como: caídas, tristezas por el dolor de la muerte de los padres, hijos, parientes, amigos, etc.

 

Para ser feliz, emprender, se necesita vencer el miedo, aceptar la identidad, para hacerle florecer. Se necesita profesar la FE, ¿Quién es Dios en tú vida? El ancla que protege de los movimientos, dardos que vota el hombre, para destruir al propio hombre, el arrastrarse por el camino del poder, la envidia de no poder volar, dando vida a la soberbia, frustrar al emprendimiento, que no reactive la economía familiar.

 

La felicidad no es saborear un chocolate, es vivir las ondas de la vida, la libertad del tiempo con la libertad del hombre. El problema se crea cuando el Hombre no es libre, viviendo la doble vida, en un tiempo determinado de ocho a doce digo creo en DIOS, en el resto del tiempo ser agnóstico. No vive la felicidad, entra en su propia libertad a ser esclavo de su convivencia y hábitat, extender la mano, la limosna de pedir felicidad.

 

La felicidad no se compra, se emprende, se vive, se camina. El Papa Francisco (+) expresaba en la Jornada Mundial de la Felicidad la cita de Sirácides 14:11-14 “HIJO MÍO, HAZ BUEN USO DE TODO LO QUE TENGAS …..DISFRUTA DE LA VIDA Y NO DESDEÑES UN GUSTO LEGÍTIMO SI SE TE PRESENTA EN EL CAMINO.” Saber caminar es enfrentar los oleajes naturales, los creados por el propio Hombre, en definitiva, es vencer al egoísmo con el amor, tener el gusto de saber reír, el humor de la vida, que es emprender ante las corrientes negativas que se presentan, pasar el túnel del miedo, luego reír del cansancio, de no poder, que sí, se pudo, el ancla que es DIOS.

 

El emprender, hacer emprendimiento, es llevar una palabra de esperanza, que el Hombre es libre, que se puede vencer a la persecución que DIOS permite, para fortalecer que DIOS es Padre, es amor, es la felicidad. Pero hay que vivirlo, tener la alegría de empezar, hacer realidad un sueño en Familia, el amor de vencer el mal con el bien. En la Epístola de San Pedro 1Pedro 3:15-16, “Dad culto al Señor, Cristo en vuestro interior, siempre dispuesto a dar respuesta a quien os pida de vuestra esperanza.” Es la felicidad de aceptar el mal con el bien para confundir a la inteligencia.

 

En definitiva, el emprender es el camino recorrido de caídas, heridas, lagrimas, de ver el horizonte lejano, pero a la vez cercano, no como un espejismo, pero si, como un hombre libre, de haber vivido la felicidad en medio de las frustraciones del hombre joven, que se desvanece ante el primer fracaso, por no saber reír, vivir la felicidad. La carreta del emprendimiento es llevar la semilla de romper esquemas, paradigmas, que hay oportunidades para crear empresa, de reactivar la economía familiar, salir del bache del egoísmo.

 

La felicidad del emprendimiento es fomentar la unidad, el comercio familiar, el trueque de una necesidad real, sin el concepto de un mercantilismo, más bien de expresar y vivir el SERVICIO, el amor y la felicidad del prójimo, que pueda volver, lo que se llama fidelización de clientes.

 

Necesitamos más emprendedores, dispuestos a vivir la nueva felicidad, el sabor de crear vida en lo pequeño, en la naturalidad de saber vivir, en la libertad de un libre albedrío, de un YO al servicio, de seguir las huellas del Hijo de Dios, que murió para darnos vida, libertad, felicidad, venciendo a la muerte

martes, 5 de mayo de 2026

 

EL MIEDO DEL HOMBRE A ENCONTRASE CONSIGO MISMO, NO LE PERMITE DISCERNIR, EMPRENDER

 

Hay un problema que estamos viviendo, el dividir el pensamiento de un raciocinio de discernimiento a un pensamiento de inteligencia, de poder, ser “YO”. Que nos lleva a crear las narrativas de una mentira a una verdad, o una verdad en una mentira, cuya consecuencia es vivir la mediocridad social en una democracia, el ateísmo intelectual, que DIOS no existe, desaparece el amor al prójimo, que es la consecuencia de vivir el miedo a la muerte física, que a su vez es vivir la muerte óntica (que han perdido la esperanza, ya no creer en nada).

 

Este egoísmo no permite que el joven pueda emprender, sembrar su resiliencia, para soñar, tener esperanza, generar un valor agregado, para reactivar la economía familiar, el motor del desarrollo de un pueblo. Estamos formando una juventud que se queda en la orilla del mar, la tibies de la vida. El miedo de poder tomar las decisiones, por no buscar, que puede pasar sus límites, romper esquemas “YO SI PUEDO” pero ´puede más la rutina de un conformismo, de cosechar donde no se sembró, en definitiva, creerse DIOS, la soberbia de SER el hombre sin identidad

 

Un problema serio que estamos viviendo, que nace desde la Familia, que, en vez de trasmitir la FE, trasmitimos el triunfo, la velocidad sin objetivo, el no saber caminar. El miedo se lo vence cuando hay el encuentro real con DIOS, el DIOS Padre, DIOS Hijo, de poder pisar las huellas que dejo Jesucristo, la intimidad DIOS y el HOMBRE. Significa que el Hombre es libre que ha vencido a la soberbia, descender, vivir la humildad, para tener el objetivo, emprender.

 

Es necesario conocer su concepto, ya lo expresa el Papa Francisco (+) “EL SOBERBIO ES AQUEL QUE CREE SER MUCHO MÁS DE LO QUE ES EN REALIDAD; AQUEL QUE SE ESTREMECE POR SER RECONOCIDO MAYOR QUE LOS DEMÁS.” Por eso emprender no es fácil, necesita la sabiduría, no inteligencia, porque todos somos inteligentes, pero la sabiduría se la busca, se la pide a DIOS.

 

Con la inteligencia se hace emprendimientos, pero las raíces son débiles para enfrentar a los vientos, huracanes, destruir lo sembrado, porque se construye la “TORRE DE BABEL,” el símbolo de ser “YO” la división del conocimiento como fuente de sabiduría a una inteligencia de una arquitectura sin límites, el cálculo matemático, donde muere la dignidad de hombre, el amor al prójimo, el emprendimiento es invisible, muere la economía familiar.    

 

El Santo Papa Juan Pablo II (+) proclamaba la insistencia de construir “LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR” LO OPUESTO A LA “CULTURA DE LA MUERTE.” Es la evangelización, el anunciar el amor de DIOS, el kerigma (la proclamación o el anuncio de algo) la buena noticia que DIOS es Padre, el hombre es libre, libre de la muerte óntica, que puede emprender, crear una economía justa, en armonía, empatía, de soñar, la esperanza en DIOS.

 

 El emprender cimentada en la armonía de DIOS, es perder el miedo, lo explicaba Aristóteles “UN HOMBRE PUEDE DESTRUIR TODO LO QUE TIENE DENTRO DE SÍ MISMO, EL AMOR Y EL ODIO Y LAS CREENCIAS, E INCLUSO LA DUDA; PERO MIENTRAS SE APEGA A LA VIDA NO PUEDE DESTRUIR EL MIEDO.” Es fundamental que el hombre emprenda, es la forma de encontrarse son sigo mismo, saber ¿Quién soy Yo? Permite conocer al mercado que no tiene compasión, las leyes de mercado creadas por el propio hombre sin DIOS.

 

El emprender es conocer la necesidad del merado, dar un servicio de amor, el servicio de un hombre libre, cubrir la demanda insatisfecha, en función directa de la producción. El emprender es el nuevo camino para reactivar la economía familiar, crear empleo a largo plazo, fomentar la producción, de volver al campo, con una economía de escala, el concomimiento al servicio de la sociedad, del pueblo, para un desarrollo sostenible.

 

Es la hora de fomentar el emprendimiento, si verdaderamente eres libre, para abrir nuevos caminos, dejando huella, que la juventud pueda ver las huellas de Jesucristo resucitado. La tarea de generar semilla, sembrar, pueda nacer la raíz del emprendimiento, florezca, cosechar y comercializar.

 

Fácil, de emprender, sí, DIOS, es el arquitecto de la vida, vencer el miedo, ser luz, para las nuevos emprendedores. Tú decides. 

 

miércoles, 29 de abril de 2026

 

PARA EMPRENDER HAY QUE SER: ¿UN HOMBRE LIBRE?

 

El hombre se imagina que es un Hombre libre, la pregunta es ¿Soy una persona libre? La respuesta es personal, pero, por lo general el Hombre en su naturaleza siempre está buscando el poder, donde juega la inteligencia sin el discernimiento, olvidándose que es criatura, creada a imagen y semejanza de DIOS, para expresar todo lo que sale de la boca, lo que hay en el corazón. Pero esta comprobado que el Hombre expresa siempre tristeza, el no poder amar al prójimo, viviendo siempre de lo externo, las concupiscencias del mundo, el poder de SER, la nueva esclavitud de vivir endeudado por el mundo, el mercado financiero, sin emprender para el otro, el servicio de dar.

   

Olvidamos que la palabra tiene poder, es potente, es viva, eficaz, más cortante que espada de doble filo (hebreos 4;12). El Hombre se olvida de DIOS, de vivir bajo el Espíritu, tener vida, para dar vida, la luz de emprender, forjadores de una economía familiar, sembrando la semilla, donde muera todos los egos, sed de justicia, pueda nacer la raíz de una esperanza, el emprender en un servicio, el trabajo de transformar, de llevar el pan con el sudor de la frente.

 

 Para emprender hay que ser libres, vivir del discernimiento, respirar el Espíritu, alimentarse de la palabra, el poder real que vence los obstáculos de la codicia, la avaricia del poder. El Papa Francisco (+) explicaba “EL DISCERNIMIENTO ES UN ARTE QUE SE PUEDE APRENDER Y QUE TIENE SUS PROPIAS REGLAS. SOBRE TODO, ES UN DON DE DIOS QUE HAY QUE PEDIR SIEMPRE, Y NO PRESUMIR NUNCA DE SER EXPERTOS Y AUTOSUFICIENTES. PARA DISCERNIR TENEMOS QUE APRENDER A ESCUCHAR A NUESTRO CORAZÓN: PARA SABER QUÉ SUCEDE, QUÉ DECISIÓN TOMAR, PARA OPINAR, PARA TOMAR DECISIONES BUENAS”

 

Sabemos que un pueblo se desarrolla con los emprendimientos, sembrar una idea, que debe ser madurada en un tiempo determinado. Pero se necesita ser libres, en espíritu y verdad, donde no pueden influir palabras externas, el poder político con un liderazgo de satisfacer en primera persona, que deja de ser política, el populismo demagógico que mata al emprendimiento.

El emprender es libertad, porque fluye el esfuerzo, las fatigas de no poder más, pero la fuerza de la palabra, ¿Quién soy yo? ¿Quién es Dios en mi vida? Abren nuevos caminos, para que las raíces crezcan y florezca el emprendimiento.  Se necesita decir NO a la demagogia, al egocentrismo, que crean palabras de la razón, sin poder, vacías de conocimiento, donde el Hombre se vuelve esclavo de su propia justicia, el SER de las quimeras, la autoridad artificial, la cárcel del poder, la soledad de la conquista, la muerte óntica, de perder la esperanza, la cosecha de lo sembrado.

 

Es necesario saber que “soy libre” porque se puede discernir el aparente bien, el no permitir que jueguen con la palabra, de desgarrarse las vestiduras de la verdad, cuando es todo mentira, de vivir de ilusiones, el espejismo de ser sepulcros blanqueados. Por este motivo el emprender no es fácil, es la esencia del desarrollo de un pueblo, de vivir la comuna, saborear el fruto del trabajo, construir familia todos los días, que debe prevalecer la verdad que es DIOS, la palabra de vida.

 

El emprender es el camino a la libertad, el fortalecimiento de la familia, los cimientos de vivir el HOY, para tener el futuro real, sin imaginaciones, la seguridad, que hay una cosecha, que no pudo la cizaña vencer, murió con el trabajo, el amor, el poder de la palabra.      

 

El emprendimiento reactiva la economía global, pero primero se encarga de fortalecer la economía familiar, sin permitir la manipulación de un mercado consumista de vanidades de vanidades. Es la libertad de vivir la alegría, romper los patrones impuestos por el marketing agresivo de crear necesidades innecesarias, donde el emprendimiento puede cubrir las necesidades sea a corto, mediano o largo plazo.

 

 

La importancia de ser LIBRE, se emprende siempre mirando con los ojos del alma, que permite pasar a la otra orilla, que es la comercialización de los productos, el comercio justo, oferta y demanda, el trueque de cubrir las necesidades, no como una mercancía, pero sí, como el valor al esfuerzo en familia, la alegría del poder de la palabra, “SI, PUEDO”. 

 

Sé, libre y serás un verdadero emprendedor. Vencedor del miedo.

martes, 28 de abril de 2026

VIVIMOS LA ESTUPIDEZ, COMO VERDAD, DONDE MUEREN LOS EMPRENDIMIENTOS, EL DESARROLLO SE ESFUMA.

 

 

Nos encontramos viviendo la estupidez del hombre, frente al raciocinio, a la sabiduría de un Hombre libre, con la capacidad de discernir el APARENTE BIEN. Se ha perdido la visión de un norte, la estructura de los cimientos para un desarrollo estructural, en unión a la Familia, el motor, de fortalecer el conocimiento a través de una Educación estructurada en valores.

 

 Albert Einstein se expresaba sobre la estupidez: "Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana”, que el hombre en el presente nos encontramos viviendo la irracionalidad como una verdad, matando la educación, desde la trayectoria de una experiencia de vida con amor a una investigación de fomentar el desarrollo.

 

Nos quedamos en la estupidez, de saberlo todo, la respuesta sin conocimiento, causa, moral, raciocinio, inteligencia y sabiduría. Dejamos que prevalezca el egoísmo como el factor común en la comunicación de enfrentar las causas del deterioro de la Democracia, para fomentar leyes, aplicables a un desarrollo cognitivo, en verdad y espíritu.

 

Estamos como sociedad, dejando que nos domine la estupidez, de permitir que el criterio de poder emprender, crear un valor agregado, fomentar el desarrollo, a través de un liderazgo político, empresarial, social, se fomente las narrativas como verdades, permitiendo que el mal se enfrasque en la Familia, sin la capacidad de protestar, generalizando criterios como verdades, afectando a la sociedad, en la división entre el bueno y el malo, el sesgo de la opinión sin armonía, ni empatía.

 

Dietrich Bonhoeffer, expresaba que la estupidez “NO ES UNA FALTA DE INTELIGENCIA, SINO UN PROBLEMA MORAL Y SOCIOLÓGICO DONDE EL INDIVIDUO RENUNCIA A SU PENSAMIENTO CRÍTICO, UN PELIGRO PORQUE PARALIZA LA REFLEXIÓN MORAL Y CREA OBEDIENCIA CIEGA.” El Hombre pierde su libertad, el libre albedrio, su capacidad emprendedora, para seguir al poder mediático, los falsos profetas, que juegan con la esperanza de un pueblo, de vivir la estupidez como regla moral, que hay un culpable, sin reconocer la incapacidad de tomar decisiones.

 

Sí lo trasladamos a nuestra realidad como persona, individuo, preguntarse ¿Quién soy Yo?  La respuesta para salir del abismo negro, la ceguera de no ver, la causa de la pobreza material, se da por no ser pobre de Espíritu, de buscar la sabiduría de DIOS. En proverbios 26: 11 “Como el perro vuelve a su vómito, vuelve el necio a su insensatez.” La estupidez del Hombre creerse DIOS, de no aprender de los errores, siempre está en primer lugar el egoísmo.

 

El éxito y el desarrollo del Hombre está en “Si quieres cambiar tu vida, cambia tus deseos”. La expresión de San Agustín, que permite que el Hombre deje de ser estúpido, sea humano, que sepa amar, aprender, ya hacer bien. Tener la convicción de caminar hacia el norte, dejar huella, ser el faro para las nuevas generaciones, que el cambio de aptitud y actitud, rompa las barreras de la envidia, el muro de la estupidez.

 

Necesitamos emprender, la revolución de la economía familiar, para reactivar, forjar las ideas, como parte a la solución, respuesta a lo irracional, para pasar a la otra orilla, que representa la paz, empezar de nuevo, con el coraje, entusiasmo de crear valor agregado, hacer empresa, generadora de empleo real.

 

Es la hora de salir de la estupidez, la guerra de narrativas, de buscar culpables donde no hay. Dejar el perfeccionismo de una verdad sin educación, sin valores, sin discernimiento, para que el Hombre sea libre, libre como el viento, libre como el agua cristalina, que calma la sed de justicia de amor.

 

Tenemos una solo regla, de salir del bache de la pobreza, es volver a recuperar la Identidad, no vivir de la estupidez del endeudamiento, la doble vida, el aparentar lo que no se tiene. Es simplemente dejar de ser estúpido, volver al camino de la verdad, cimentado en la palabra de DIOS.

 

Al final, el emprendimiento, es el puente para el desarrollo de un pueblo libre, con educación y sabiduría. Dejar de vivir la estupidez, descender, muera el hombre viejo y salgo un nuevo hombre. El hombre soñador, con sabor a campo, el florecimiento de lo sembrado. 

miércoles, 22 de abril de 2026

 

NECESITAMOS EDUCACIÓN PARA EMPRENDER, EL DESARROLLO DE UN PUEBLO

 

Nos preguntamos porque un pueblo no se desarrolla. La respuesta que no hay educación. Frente a la razón se puede afirmar que es una mentira, porque el Hombre tiene como un derecho de recibir la educación desde la primaria, secundaria y la universidad, que le permiten enfrentarse a la vida, en su crecimiento diario. Esto es según la razón

 

Pero si analizamos la otra cara de la vida, desde el punto de vista de la humanización, el Papa Francisco (+) en la conferencia del Pacto Mundial de la Educación lo explico “CREEMOS QUE LA EDUCACIÓN ES UNA DE LAS FORMAS MÁS EFECTIVAS DE HUMANIZAR EL MUNDO Y LA HISTORIA. LA EDUCACIÓN ES ANTE TODO UNA CUESTIÓN DE AMOR Y RESPONSABILIDAD QUE SE TRANSMITE EN EL TIEMPO DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN”

 

Permite tener una idea más clara, que un pueblo se desarrolle, necesitamos vivir el amor, desde el entorno de la Familia, para poder abrir un camino a la educación del conocimiento científico, la investigación de un proceso primario, para crear un valor agregado, construir una herramienta, ejecutar la idea, hacerla realidad.

 

En definitiva, que un emprendimiento pueda tener raíces, florecer, cosechar y comercializar. Esto permite en primera instancia, el crecimiento de un pueblo, para un verdadero desarrollo. La fertilidad del conocimiento, la sabiduría del Hombre, que engloba a la Familia cimentada en el amor, los valores, la verdad que es DIOS.

 

Si no hay una verdadera Educación desde la Familia, de trasmitir a los hijos la esencia del servicio, amar, que se une con el conocimiento académico. El resultado es, un pueblo con profesionales:  ver, escuchar, tocar, oler. Simplemente “SER” prójimo, competitivo para romperé esquemas, buscar las oportunidades, aportar al desarrollo.

Lo analizamos con la teoría de Lev Vygotsky (1896 – 1934) autor del desarrollo y de la educación, quien define “EL APRENDIZAJE ES UN PROCESO DE ADQUISICIÓN DE CONOCIMIENTOS, CREENCIAS Y ESTRATEGIAS DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS A TRAVÉS DE INTERACCIONES CON LO QUE ÉL DENOMINÓ. OTROS MÁS SABIOS”.

 

Tenemos ya respuestas que la educación es el puente para el desarrollo de un pueblo, directamente del Hombre, pero siempre en comunidad, la comunión de conocer las necesidades del otro, del vecino. El Hombre en general, de poder cubrir las necesidades de los tres pilares fundamentales de una economía activa, productiva, creativa, generadora de una economía circular.

 

Necesitamos la inversión de una educación integral de lo cualitativo a lo cuantitativo. La inversión en salud, también integral desde la concepción, de dar una identidad de persona, enfrentar la enfermedad como parte del caminar del hombre, llegar a la vejez con dignidad, la sabiduría de la experiencia, enfrentar el final del ciclo de la vida que es la muerte. Por último, la inversión en vialidad, que enmarca la construcción de los cimientos de hormigón con la relación directa de dar vida al sector primario, construir una identidad, respetando la naturaleza, los recursos naturales, el beneficio de conservar la vida.

 

La verdadera educación permite al hombre emprender, enfrentarse al tiempo, de vencer los conflictos basados en la unidad y el amor, aprender a vivir el “HOY”, el presente con todo lo que enmarca desde el cansancio, las tristezas, la alegría, la impotencia de vencer el miedo.

 

Estamos viviendo el problema real que la Universidad ha perdido el rol de investigación, formar profesionales para ser empleados, burócratas sin servicio, sin sueños, el negocio de una mercancía, el indicador de graduados que tiene por año. No hay formación que el joven profesional sueñe, que luche por un sueño, que aprenda a sembrar y cosechar el fruto en los tiempos determinados.

 

Necesitamos una educación de trabajar, de emprender, tener la paciencia, que los resultados son a largo plazo. Se necesita la investigación “prueba y error”, la experiencia de resultados de un laboratorio de las ciencias exactas, el laboratorio social. Determinar que uno más uno igual dos, que se une con la experiencia de uno más uno es igual a tres. El conocimiento con la sabiduría, donde se debe dar prioridad de saber ¿quién soy yo?, donde debo pisar, caminar para dejar huella.

 

Necesitamos una educación de discernimiento, que el hombre sea libre, de enfrentarse al bien con el mal. No quedarse en las lamentaciones, del ¿Por qué de las cosas?, más bien ¿para qué me sucede tal acontecimiento? Enfrentar el problema con sabiduría, que viene de DIOS.

 

Pero al final tú decides que educación deseas. El burócrata sin servicio, o el emprendimiento, reactivar la economía familiar

martes, 14 de abril de 2026

 

LA SOBERBIA, EL EGOÍSMO, LA ESTUPIDEZ, MATAN LOS SUEÑOS DE UN EMPRENDEDOR.

 

Es incomprensible poder entender el pensamiento del Hombre, de crear la división, ya lo dice el refrán “DIVIDE Y VENCERÁS”. Crear narrativas, el enfrentamiento del Hombre con el Hombre, defender una verdad que se convierte en mentira, defender una mentira que se hace verdad.  Un pensamiento irracional, lleno de ira, ego, soberbia, que causa el daño al propio Hombre, que debe tomar decisiones en la Familia, en la Sociedad.

 

Cuando hay decisiones, afectan al más débil, al que ha confiado en una estructura de esperanza y cambio estructural de un desarrollo basado en los tres pilares: Educación, Salud y Vialidad, que permite la reactivación económica, porque se presenta la circulación de capitales. Se da vida a la trilogía del conocimiento y la sabiduría: Inteligencia – discernimiento; conocimiento – desarrollo; formación – valores.

 

Pero el Hombre deja morir la sabiduría, no necesita de DIOS, crece el egocentrismo, matando los sueños de un emprendedor, se queda sin Identidad, sin norte, de avanzar, caminando, dejando huella. Es doloroso que se pueda aceptar que estamos viviendo dentro de la familia, dividida en dos bandos. El poder político utiliza la división para tomar medidas económicas de incrementar impuestos y quitar subsidios.

 

Estamos viviendo que el Poder Político, es DIOS, tiene la verdad a pesar de ser una mentira, que beneficia a una minoría. Lo más preocupante es, sí reclamas, eres acusado de socialistas, surdo, y más adjetivos. Prevalece la soberbia del “YO” la destrucción del pensamiento libre, expresar la amargura e impotencia del dolor de un pueblo dividido, que se encuentra esclavo de sus propios pensamientos de soberbia. Ya lo decía en Papa Francisco (+) “SOBERBIO ES AQUEL QUE CREE SER MUCHO MÁS DE LO QUE ES EN REALIDAD; AQUEL QUE SE ESTREMECE POR SER RECONOCIDO MAYOR QUE LOS DEMÁS, A LOS QUE DESPRECIA POR CONSIDERARLOS INFERIORES. LA SOBERBIA ES LA VANAGLORIA, ES UNA ENFERMEDAD INFANTIL"

 

Nos encontramos viviendo la no expresión, de hacer una observación, pensar distinto, sale el ataque de adjetivos, noboista, correista, cartón, borrego, oligarca, zurdo, etc. Siempre de buscar mi verdad, imponer, sin pensar el daño que se hace. El Papa Francisco (+) cita el ejemplo de Pedro “QUE ALARDEABA AL MÁXIMO SU FIDELIDAD: "AUNQUE TODOS TE ABANDONEN, YO NO LO HARÉ" (cf. Mt 26,33), PARA LUEGO DESCUBRIRSE TAN TEMEROSO COMO LOS DEMÁS ANTE EL PELIGRO DE MUERTE”. La doble vida del Hombre, expresar el poder, de emprender, defender al gobierno de turno, cuando en su realidad se encuentra viviendo su muerte óntica, la oscuridad de no saber ¿qué hacer?, donde mueren los sueños, el título se encuentra devaluado, no tiene las fuerzas de emprender, de llorar por soberbia, del porque la mala suerte, buscando un culpable, culpando a DIOS.

 

Nos han robado la Identidad emprendedora, la Identidad de Hijo de DIOS, la Identidad de SER Hombre, Padre, Hijo, Hermano, Profesional, generador de un valor agregado, hacer empresa. Pero, primero hay que empezar desde abajo, emprendiendo, formarse a través de recibir el “NO”, curtir al carácter con sabiduría, que es la humildad.

 

Es hora de un desarrollo, salir de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). Pero necesitamos Políticos, Empresarios, Familias, Estudiantes, que sean CRISTIANOS, ser pobre de Espíritu, forjadores para una nueva generación, reciban como herencia la “PALABRA DE DIOS”, la trasmisión dela FE, de los padres a hijos. La alianza de DIOS y el HOMVRE, la esperanza de volver a empezar, de aprender de las caídas, los errores sea el conocimiento para graduarse de la Universidad de la Vida, el título de “SEÑOR”, el que entra al servicio, para ser el primero.

 

Hay que ser forjadores de sueños, pero primero morir a la Soberbia, para tener el reencuentro de saber “QUIÉN SOY YO”, el lenguaje de comunicar el amor, para vivirlo en Familia, para ser grandes, formar un pueblo con emprendedores, empresarios, servidores públicos, políticos, con un mismo norte. Una sociedad guerrera con paz, pero rica en misericordia de trabajar, llevar el pan con el sudor de la frente, saber sembrar y cosechar el fruto dulce, el fruto de la esperanza, compartir las alegrías, las fatigas, dolores, pero ya con un llanto de humildad.

 

El cambio es propicio, pero depende de morir a mi “YO”, la libertad de amarse, aprender, para dar un servicio de valores, que involucra la eficiencia y eficacia, la honestidad e integridad. 

 

Tú decides que elegir, en el libre albedrio que vives.