lunes, 1 de enero de 2018

En respuesta al artículo del Economista Fander Falconí en su artículo “Lo que crece desigual se derrumba”

La desigualdad se presenta por el egoísmo latente de, ser, tener, concupiscencia política y económica, para dividir y gobernar. En si es la perdida de la esencia de la familia, destruida por una de las causas  del éxodo en los años 90 al viejo continente y américa del norte, considerado como indicador estadístico que generar las remesas, siendo rubro importante para el presupuesto del país.

 Da ahí vienen más problemas que hoy lo estamos viviendo, de una niñez que se quedó huérfano de padres reales a ser padres de nombre, consentidores con bienes materiales. Perdiendo la identidad. Hoy los mimos niños son profesionales con otro pensamiento, de  generar, producir los desdenes de la desigualdad en la ciencia, política, cultura y costumbres.

Una realidad que la sociedad política lo sabe, pero ignora porque tiene un valor electoral, un voto para subir al peldaño del poder y volver a generar la desigualdad con mayor fuerza, acompañado de un mercantilismo y marketing agresivo de consumo.

Como podemos hablar de educación, cuando se ha sepultado la educación de la familia, que son los valores de un  crecimiento y desarrollo. Como ejemplo puedo citar los jóvenes que no pudieron pasar los exámenes de “Quiero ser bachiller”, buscando un cupo para ingresar a la universidad.

Cuál es la solución, de abrir las puertas de las universidades y masificar. Ya no estaríamos  hablando de una calidad de educación. Fomentar las carreras técnicas a nivel de Institutos tecnológicos. Están preparados para fomentar y ser formadores para fomentar el aparato productivo para crear valor agregado de transformar la materia prima.


Cuál es la solución  perfecta?.  El poder electoral de sufragar a los diez y seis años como lo indica la constitución, la libertad  a través de los derechos que destruyen la creación de la naturaleza o vivir la eutanasia del poder político que acelera la desigualdad del hombre contra el hombre.

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