MIS ERRORES ME LLEVAN AL APRENDIZAJE, O ME LLEVAN MÁS ABAJO DEL SUELO.
Hay una realidad que nos encontramos viviendo, un proceso
electoral, el captar un voto, puerta a puerta, utilizando infinidad de
estrategias, pero funcionaran o tendrá éxito, cuando se cometan menos errores.
Que significa, que tienen que llegar a vivir y experimentar las necesidades más
básicas de las familias, que necesitan llevar el pan a casa.
La experiencia permite dar una respuesta que el pueblo, las
familias, deben cubrir sus expectativas como: salud, vivienda y educación. No
entra a definir la ideología política, porque no existe, que ha muerto décadas
atrás, por los errores de los grandes líderes del momento que se convirtieron
en una propiedad, sin generar una Escuela Política.
Hoy se enfrenta el pueblo a otra vivencia, de odio,
impotencia, en no tener un trabajo estable, sumergida en un vacío de una
persistencia, de soñar, pensar en un objetivo, que se quedan en palabras sin
sabiduría, de morir sin haber intentado en emprender, desapareciendo la
constancia para llegar a la meta, que es pasar a la otra orilla.
En este contexto el Político, Empresario, Emprendedor,
Comerciante, Académico, etc. Comete los errores en planificar sin la verdad de
enfrentar los problemas, taparlos con la elegancia de ofrecer, quedarse en la
cortina de las metáforas, con el acontecimiento del Hombre que será engañado,
consiguiendo un voto para depositarlo a quien ofrezca más.
El hombre empieza a perder su propia fidelidad en sí mismo,
de confiar que puede emprender, que es posible pasar los obstáculos creados por
el propio pensamiento de una resiliencia positiva de escalar. Pero también se
enfrenta a los propios miedos de una filosofía de sometimiento a una
inteligencia individualista, que evita agruparse para cubrir las necesidades
básicas, y ser productivos
Son los errores que comete el Hombre, en no aprender de las
caídas, de las decisiones, no saber escuchar los ecos de los políticos, de
ofrecimientos y palabras que se lleva el viento. No poder ver y discernir, ¿para que quiere un
político ser Presidente? Que la
historia, que se encargara de dar las respuestas que el Hombre no las puede ver
ni oír.
Que esperamos hoy de este proceso electoral, el cambio, la
reactivación económica de las familias, o la simple obligación de la ley, no
pagar la multa por no sufragar. Un voto de ira, un voto de descontento, que
toca sufragar por el menos mal. Pero no es el cambio, ni el esfuerzo de la
coyuntura política, de formar estadistas y líderes, de saber hacer las cosas
por amor al SERVICIO.
Los grandes errores de un pueblo, que se encuentra
idolatrando las fantasías de un cortejo. Un cortejo al pueblo de culpar la
culpa al otro, de generar el odio, manipulando la información en una juventud
que no tiene norte, sin la oportunidad de hacer experiencia, quedándose con el
título bajo el brazo, para aprender que la experiencia es dolorosa, realista
cuando es aprendizaje, pero dañina, de oprimir, por no aceptar la caída, un
razonamiento sin discernimiento.
En definitiva, hay un encuentro de fuerzas sin ideología, sin
planificación del sector primario, el procesamiento de la materia prima y la
comercialización de los productos nacionales, el cuello de botella, porque no
hay un proceso para cubrir las necesidades del mercado ´por Provincia, Cantón,
parroquia. Una centralización que existe, pero en papel hay una
descentralización.
Que podemos aprender de los errores, que el Hombre vuelve a
recuperar la dignidad, una dignidad de Emprendedor, de profesional, la dignidad
de Hijo de Dios.
Pero necesitamos descender, ya no culpar, quitarse la venda,
no vivir de las apariencias de SER sin SER nada, de opinar sin haberse
preparado de la Universidad de la vida, que son las caídas como aprendizaje,
cosechar sin haber sembrado. Con toda está introducción puedes discernir a
quien elegir, en libertad de pensamiento y de vida.
Tú decides.