martes, 25 de febrero de 2025

 MIS ERRORES ME LLEVAN AL APRENDIZAJE, O ME LLEVAN MÁS ABAJO DEL SUELO.

 

Hay una realidad que nos encontramos viviendo, un proceso electoral, el captar un voto, puerta a puerta, utilizando infinidad de estrategias, pero funcionaran o tendrá éxito, cuando se cometan menos errores. Que significa, que tienen que llegar a vivir y experimentar las necesidades más básicas de las familias, que necesitan llevar el pan a casa.

La experiencia permite dar una respuesta que el pueblo, las familias, deben cubrir sus expectativas como: salud, vivienda y educación. No entra a definir la ideología política, porque no existe, que ha muerto décadas atrás, por los errores de los grandes líderes del momento que se convirtieron en una propiedad, sin generar una Escuela Política.

 

Hoy se enfrenta el pueblo a otra vivencia, de odio, impotencia, en no tener un trabajo estable, sumergida en un vacío de una persistencia, de soñar, pensar en un objetivo, que se quedan en palabras sin sabiduría, de morir sin haber intentado en emprender, desapareciendo la constancia para llegar a la meta, que es pasar a la otra orilla.

 

En este contexto el Político, Empresario, Emprendedor, Comerciante, Académico, etc. Comete los errores en planificar sin la verdad de enfrentar los problemas, taparlos con la elegancia de ofrecer, quedarse en la cortina de las metáforas, con el acontecimiento del Hombre que será engañado, consiguiendo un voto para depositarlo a quien ofrezca más.

        

El hombre empieza a perder su propia fidelidad en sí mismo, de confiar que puede emprender, que es posible pasar los obstáculos creados por el propio pensamiento de una resiliencia positiva de escalar. Pero también se enfrenta a los propios miedos de una filosofía de sometimiento a una inteligencia individualista, que evita agruparse para cubrir las necesidades básicas, y ser productivos

 

Son los errores que comete el Hombre, en no aprender de las caídas, de las decisiones, no saber escuchar los ecos de los políticos, de ofrecimientos y palabras que se lleva el viento.  No poder ver y discernir, ¿para que quiere un político ser Presidente?    Que la historia, que se encargara de dar las respuestas que el Hombre no las puede ver ni oír.

 

Que esperamos hoy de este proceso electoral, el cambio, la reactivación económica de las familias, o la simple obligación de la ley, no pagar la multa por no sufragar. Un voto de ira, un voto de descontento, que toca sufragar por el menos mal. Pero no es el cambio, ni el esfuerzo de la coyuntura política, de formar estadistas y líderes, de saber hacer las cosas por amor al SERVICIO.

 

Los grandes errores de un pueblo, que se encuentra idolatrando las fantasías de un cortejo. Un cortejo al pueblo de culpar la culpa al otro, de generar el odio, manipulando la información en una juventud que no tiene norte, sin la oportunidad de hacer experiencia, quedándose con el título bajo el brazo, para aprender que la experiencia es dolorosa, realista cuando es aprendizaje, pero dañina, de oprimir, por no aceptar la caída, un razonamiento sin discernimiento.

 

En definitiva, hay un encuentro de fuerzas sin ideología, sin planificación del sector primario, el procesamiento de la materia prima y la comercialización de los productos nacionales, el cuello de botella, porque no hay un proceso para cubrir las necesidades del mercado ´por Provincia, Cantón, parroquia. Una centralización que   existe, pero en papel hay una descentralización.

 

Que podemos aprender de los errores, que el Hombre vuelve a recuperar la dignidad, una dignidad de Emprendedor, de profesional, la dignidad de Hijo de Dios.

 

Pero necesitamos descender, ya no culpar, quitarse la venda, no vivir de las apariencias de SER sin SER nada, de opinar sin haberse preparado de la Universidad de la vida, que son las caídas como aprendizaje, cosechar sin haber sembrado. Con toda está introducción puedes discernir a quien elegir, en libertad de pensamiento y de vida.

 

Tú decides.

domingo, 23 de febrero de 2025

CIEGO, SORDO, NO PODER VER LA VIDA, PARA EMPRENDER Y DEJAR HUELLA

 

Por lo general un problema del Hombre, es tener un enemigo, un enemigo que te hace retroceder a la culpa, la mía culpa, es la culpa del otro, buscar el ¿por qué? de las cosas, caer en las redes del fracaso, quedándose en las lamentaciones, donde mueren los sueños, para vivir la comodidad, de no arriesgar, un asalariado de haber invertido en el tiempo de la juventud sin crear un valor agregado, un camino sin huellas.

 

El miedo, no mirar hacia arriba, de buscar una ayuda en DIOS, a pesar de tener una experiencia que hay un DIOS, que la vida te recompensa por una obra de caridad. Haber presenciado la multiplicación de los panes, que sobro para los obreros, el que vive para el SERVICIO del prójimo.

 

Hay una ceguera de no ver la esencia de la vida, quedarse en lo material, en Dogmas, en lo abstracto, en la esencia de SER, de infundir hábitos de un egocentrismo, el miedo de saber ¿Quién soy YO?, no sentir el dolor de corazón, para poder entrar, hacer camino con huella.

 

El Hombre empieza a enfocarse a crear verdades y moverse a un pragmatismo, de tener la razón sin el fundamento de una verdad, acompañado de un idealismo, la solidaridad en SER un DIOS.  Un problema serio que nos encontramos viviendo, que no hay soluciones, planificaciones, para seguir, en correcciones conocidas como parches.

 

Esto permite que el Hombre no pueda hablar bien de DIOS, pero se sumerge en sus razonamientos para fomentar una verdad de un populismo, jugando con la esperanza de un pueblo. Crear dos corrientes, una el que tiene prioridad de sobrevivir, bajo el estándar de engañarse así mismo, cuando en la realidad es buscar una razón desde su formación familiar y académica, en otras palabras, quedarse sumergido por debajo de la ignorancia.

 

Provocando la sordera de no escuchar la realidad del Hombre como persona, que vive en familia, es parte de una sociedad que desea cubrir sus necesidades básicas.  Con lleva a un enfrentamiento de: SER YO, la razón y una verdad de vivir esclavo de sus propios razonamientos que bloquea a la sabiduría para emprender, generar empresa, reactivar la economía familiar, pero enfocarse a lo macro, una verdad sin el origen.

 

El hombre se olvida que es una criatura de DIOS, se enfoca a vivir de la suerte de una idiotez intelectual, que representa, que el Hombre no sea libre, no pueda discernir, pero si protestar por la desigualdad que existe. Sin la capacidad de poder elegir frente a un cambio estructural que se debe dar como la elección de un presidente constitucional.

 

Se presenta la realidad, que sí el Hombre fuera libre en pensamiento y Espíritu, entraría a SERVIR, dejar de SER, vivir el camino de Emprender. Un Emprendedor, hacer Empresa, fomentar fuentes de trabajo con el salario justo, un Empresario Cristiano, tener el dolor de corazón. Pero pueden más las concupiscencias, que el Hombre desea estar y vivir la falsa libertad, de gozar que mañana muero.

 

Pensamientos de una ideología filosófica, desde la concepción del Hombre hasta la muerte, que permite en no desarrollar la capacidad de discernir, quedarse enfocado en ganar y tener la verdad.

 

Como el hombre entra en estás ceguera y sordera, introduce el juego intelectual de la manipulación de la información, de comunicar lo que necesita conocer el Hombre, tome una decisión y se dé el jaque mate. En definitiva, que el conocimiento es sesgado a un aprendizaje de vencer un analfabetismo tecnológico, sin critica, sin discernimiento, de no soñar, quedarse con la ambición de llegar a un puesto público, de asegurar el pan, la idolatría de un hombre muerto vencido por su propia avaricia, de vivir el ateísmo, el Hombre sin DIOS, el esclavo de su propio juego.

 

Es hora de volver los ojos a DIOS, enmendar, vivir, recuperar la sordera, ver la realidad del prójimo, encontrar el amor. Es tú decisión. 

lunes, 17 de febrero de 2025

 

HE GANADO Y HE PERDIDO

 

La misión del Hombre es siempre ser un luchador, forjador, emprendedor, de buscar las oportunidades en nuevas tierras de su propio valor, de una resiliencia de poder crear algo nuevo o mejorarlo, con el objetivo de hacer empresa, de formar una familia sólida, fuerte, apoyados en la roca que es DIOS.

 

Pero con el pasar de los tiempos el Hombre se ha liberado de algunos yugos, el primero de todos del yugo de la razón, que no le ha permitido ser libre, cayendo en el enfrentamiento radical de imponer ideologías políticas, de buscar los culpables de la miseria y de la esclavitud real del hombre con el hombre, al poder monetario, el capital como la herramienta de trabajo, para generar la circulación de capitales.

 

Hoy en el siglo XXI, el Hombre vuelve a ser esclavo, oculto bajo la cortina de la modernidad, la tecnología a través de los medios digitales, las redes sociales. Donde el hombre deja de soñar, entra a vivir el secularismo, desde lo moral, lo ético, la conciencia de actos, hasta llegar a la idolatría de un ateísmo moderno de crear Dioses vanos, que el Hombre se deja llevar por buscar la buena suerte, el fetichismo de un paganismo de la muerte óntica del SER.

 

Entramos a vivir el Alzheimer político y económico, de fomentar una minoría que domina a una sociedad que busca el cambio, pone la esperanza en políticos que se hacen pasar de profetas, la solución a lo imperfecto, quedando lo perfecto como imperfecto. Entra la confortación entre el modelo capitalista y el modelo socialista o socialismo siglo XXI.

Estos modelos han permitido que el Hombre se enfrente desde las bases con su propio prójimo, defendiendo conceptos teóricos, fallidos en la realidad, pero generan cambios de ideología política que no existe, llamado el cambio de camiseta de color. Un color que fluye el dinero, el costo del voto, denominado el hombre del maletín.  La ley de la tentación, el Hombre sin identidad, sin Dios, pero habla de moralidad y corrupción.

 

El enfrentamiento de ideas, de razonamientos, conceptos de Estado sin fundamento de: Propiedad privada de los medios de producción, mercado libre, competencia entre empresas. Frente a una economía mixta donde el Estado fomenta una economía de libre mercado, planificada, bajo su regulación estatal.

 

Han permito que se fomente el odio, las acusaciones, que, si gana tal movimiento, te quitaran los bienes y fomentarán que el Hombre sea un parasito, de vivir de las migajas del Estado. Si gana el otro movimiento el pobre se hará más pobre, donde el Estado venderá todo su patrimonio, quedando en manos privadas. Concluyen que el Estado es mal administrador, se necesita de empresarios que manejen el timón del barco.

 

Pero, como el Hombre no lee, no conoce, que paso en los años ochenta con la sucretización de la deuda externa en el Gobierno de la Democracia Popular. Liberación de los precios que se encontraban sujetos al control oficial de once artículos entre los más importantes: arroz en cascara, caña de azúcar, café, cacao, banano, trigo, papas, camarones, dado en el Gobierno Social Cristiano. La aplicación de las minidevaluaciones para proteger las exportaciones y el comercio exterior del país, en el gobierno de la Izquierda Democrática. 

El feriado bancario y la dolarización de la economía del País, en el gobierno de la Democracia Popular. Hasta llegar al modelo económico del gasto y la inversión estatal como el motor principal para alcanzar un mayor desarrollo, del Gobierno de la Revolución Ciudadana.

 

El hombre bajo el pensamiento económico, filosófico, político y de un discernimiento real, pueda sacar conclusiones, que ha pasado en nuestro país, a sangrado y cual ha hecho más daño. La daga o el puñal.

 

Es válido generar conflictos entre familiares, amigos, por modelos económicos que han jugado con la esperanza del pueblo, que se han apartado de Dios, por seguir a caudillos que no ha tenido piedad ni misericordia. Por eso digo he ganado, he perdido, palabras que calan en el interior del propio ser, la conciencia que habla y los oídos no quieren escuchar.

 

Sí, verdaderamente el Hombre fuera libre, podría discernir que ha perdido. Que la inteligencia termina esclavizando al Hombre. 

domingo, 16 de febrero de 2025

 

LA METAMORFOSIS DEL HOMBRE EN: FE, DISCERNIMIENTO Y ARMONÍA.

 

El hombre desde que nace, empieza un camino de sobrevivencia, basado en: Fe, resiliencia, discernimiento, armonía, inteligencia. Se lo aprenderá en la escuela de la Familia, dependiendo directamente de los padres, ser amamantado de la Madre y fortaleza del Padre, de llevar el pan con el sudor de la frente.

 

Un aprendizaje visual, no de palabras que se lleva el viento, hechos, vivencias, que guardara en su memoria, reforzando con el conocimiento: escuela, colegio y universidad. La formación para formar parte del desarrollo de un país como nueva familia, profesional, creando un valor agregado sea en el campo político, empresarial, religioso, que serán los componentes de una sociedad con valores, ética y cristianos.

 

Hasta ahí parece todo fácil, pero empiezan los problemas cuando el Hombre entra en la metamorfosis racional, de formar una identidad desde los primeros pasos de niño hasta llegar a la adolescencia, donde toma un nuevo giro para entrar a la adultez, de mayor de edad, la capacidad de discernir una decisión a tomar, enfrentar las consecuencias sean positivas o negativas, pero más, son aprendizajes de la escuela de la vida.

 

Una tarea difícil de ser padres, pero no imposible, de fomentar que la vida es de desafíos, que tiene oportunidades, que serán reconocidas con discernimiento para poder determinar, poderlas coger. Abrir nuevos caminos, que permitirán las habilidades obtenidas desde casa y fortalecidas con el conocimiento, sean las herramientas esenciales para formarse como Emprendedor, Profesional, en las diversas ramas que pide el mercado con valor agregado.

 

Para esto necesitamos fortalecer las raíces de una Identidad segura, firme, para enfrentar las tormentas de agua, arena, viento. Que pueden destruir el cuerpo, pero no los sueños, la resiliencia, porque hay una esperanza, que al final del túnel de la vida hay una luz.

 

Es importante aprender de la vida, desintoxicarse, de la soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia. Los enemigos reales del Hombre que no dejan despegar, extender las alas, florecer, para dar un fruto. Motivo por el cual las caídas, los tropiezos, derrotas, son importantes, que DIOS lo permite, para experimentar una verdadera metamorfosis de: Hombre, Padre, amigo, trabajador, emprendedor, etc. Necesarios para cimentar en la siguiente oportunidad que da la vida sobre la ROCA, solidad, enfrentar cualquier tormenta.

 

Solo así se entenderá la importancia y necesidad que es de PODAR un árbol para que dé fruto, se encuentre sano. Es doloroso, pero es necesario pasar por este camino, de poder entrar en la voluntad de DIOS, ya lo explica la palabra “TODO SARMIENTO QUE EN MÍ NO DA FRUTO, LO CORTA, Y TODO EL QUE DA FRUTO LO LIMPIA, PARA QUE DE MÁS FRUTO” (Juan 15: 2).

 

La vida es saber vivir, en la simplicidad, que es saber enfrentar las tormentas de: enfermedad, estar sin trabajo, la muerte, etc. Un lenguaje de DIOS para discernir “PARA QUE”, una palabra clave para pasar a la otra orilla, ir mar adentro, al encuentro real con DIOS PADRE, encontrar la felicidad, vivir, la metamorfosis de un Hombre viejo apoyado en sus razonamientos, vivir el nuevo hombre en sabiduría, de la muerte a la vida. Una resurrección en CRISTO.

 

Vivir este momento, se necesita un SÍ, aceptar que no he podido en mis fuerzas encontrar la felicidad. Un SÏ que es aceptar una podada, para ver la luz, el nuevo camino, el camino al norte, el camino de hoy, para estar mañana en el mismo camino.

 

Es tiempo de vivir la realidad, no de fantasías, no espejismos. Pero sí de paz, felicidad, de discernimiento en todas las decisiones a tomar. Cual sea la decisión siempre prevalezca la sabiduría, la metamorfosis de decir SÍ.

 

Al final de cada día. Tú decides en tú vida.

sábado, 8 de febrero de 2025

 

LA REALIDAD DEL HOMBRE DE VIVIR POR VIVIR, CREYENDO QUE ES LIBRE

 

La naturaleza del ser humano es siempre de sobrevivir en las adversidades de se presentan en el diario vivir, de romper esquemas que se establecen por índole natural e imposiciones del propio hombre por mantener un estatus que ha establecido su propia razón, sin mirar, sin entender, que el hombre nació para ser feliz, sin importar la semaforización de los intelectos que llevan a vivir en una energía centrifuga de pensamientos sin lógica, pero ansiando el poder, el poder que lleva a vivir la soledad, la frialdad de una humanidad sin DIOS.

La soledad del hombre carcome la inocencia de la juventud, pensando que no va a envejecer, de pronto han pasado los días, años, se encuentra con el nuevo amanecer, la nueva ruta, el camino de llevar los años sobre las sienes, el ceño más fruncido. De preguntarse habido cambios desde la juventud a la madurez de la vida. La respuesta con madurez, sí, en la verdad expresaría la vida con responsabilidad, que el hombre siempre tuvo y es de esclavizar al prójimo, tapando la verdad, de jurar los espejismos que nunca llegarán, pero sí, llegará la vejez, una vejez sin esperanza, con la soledad tapiñada en el ocaso del atardecer, con la tristeza que es imposible retroceder el tiempo.

 

La respuesta para unos, la mejor, la acertada, para hacer camino y dejar que la historia juzgue según la escriban y pasen de generación en generación. Para otros la respuesta de ira y la impotencia de no poder hacer nada, por las decisiones tomadas en la razón, no arrimarse al mejor postor, que también el tiempo dará respuesta, quedando para la historia, las nuevas juventudes saquen las conclusiones que la vida es de saber vivir, con discernimiento, amor, paz y servicio, si toman el camino de la sabiduría e inteligencia. Pero si toman el camino de la Inteligencia artificial será un papel con letras sin, historia, sin vivencias, sepultada en los años sin vida.

 

La realidad del hombre de siempre jugar con la esperanza de su propio semejante, de ponerle el bozal de la ignorancia, que no pueda expresar lo que siente, expresar los pensamientos de crecer, formarse, ser un ciudadano de su propio país con identidad y sabiduría. De crear leyes para mejorar las leyes existentes en beneficio de la coyuntura del hombre que busca que la Constitución lo proteja, se manipule al antojo de quien ejerce el poder.

 

Recordar la Carta de la Esclavitud, la Constitución de Juan José Flores, la Democracia y YO, lo que hoy vivimos, una Democracia sin que el hombre pueda pensar, de elegir por la emoción del momento, por el odio creado hacia un personaje que manejo un liderazgo, o por darle una nueva oportunidad, que en un año no se puede hacer nada. En definitiva, con la creación de adjetivos sin conocimiento, sin sabiduría, viviendo la esclavitud de no saber discernir en Democracia. 

 

Una pena, con la ciencia a disposición del hombre, no ha podido descubrir la verdad, la felicidad. Porque ha buscado siempre en el bosque del conocimiento de querer alcanzar el árbol de la vida, el árbol del bien y del mal. De confundir los conceptos de:  Dar que es obligación de recibir; extender la mano, señal de estrechar la mano; hablar imaginar que es libertad, elegir aseverar que es Democracia y Democracia pensar que es libertad de expresión.

 

Al final pasan los días, semanas, años, aun buscando la verdad, como Poncio Pilato, preguntado que es la verdad, estando frente a la verdad. Jesucristo es la verdad, DIOS es la verdad. Cosas que pasan y siguen pasando por no bajar al origen, ¿Quién soy yo? La respuesta a todo, pero puede más la pereza de no ponerse en camino y quedarse en las lamentaciones “será”

 

Pero al final lo cierto es que todo camino tiene una meta, tiene un final, tiene vida, tiene sabiduría. Es volver a la fuente de la vida, a la raíz del hombre libre, que es la FAMILIA, protegerla de todos los ataques, dardos que atacan al útero de la vida que es la mujer, de matar la esencia del Hombre libre, los cimientos de un desarrollo personal como colectivo.  

 

Sí, el Hombre fuera libre, supiera elegir, primero que DIOS es Padre, elegir un REY, elegir un gobierno, que defienda la vida, vivir en democracia, SER LIBRE, la expresión de ser escuchado, formador de líderes.


En tú libertad siempre harás camino.

martes, 4 de febrero de 2025

 EL CAMBIO EMPIEZA POR MÍ, EL NACIMIENTO DE UN EMPRENDIMIENTO

 

Por lo general siempre estamos buscando el cambio, que las cosas no son así, deben ser de tal manera, de acuerdo al pensamiento mío, al conocimiento adquirido. Pero nunca nos preguntamos si el cambio deberá empezar desde casa, desde la perspectiva de uno mismo, como persona, ser humano, criatura de DIOS, donde las cosas y problemas del caminar de la vida serían llevaderas, de una forma tranquila y paz, que permite al hombre ser feliz, en la circunstancia que se encuentre.

 

Que fácil decir, ¿tú eres el culpable?, palabra suelta, palabra ida, sin importar el contexto, del poder que tiene de hacer daño, por la frialdad de creer tener la razón. No se puede llamar ignorancia, es más que un pensamiento, una filosofía de carácter dañino, de imponer una verdad que no es verdad, pero sí un escepticismo de falta de identidad, que lleva a caminar por senderos pedregosos sin objetivos, ni metas, simplemente por el capricho de “SER YO”

 

Necesitamos dar el giro, no por una voluntad del azar de la vida, peor por el conocimiento adquirido si no hay el servicio de dar, enseñar que el tiempo se va, hayas o no invertido. La vida es tiempo, es vivir, que se termina el último día de exhalar, se presentara la verdadera verdad, que Dios es la verdad, la luz para hacer camino.

 

La importancia de cambiar primero YO, es la regla primordial para emprender, crear, enseñar, servir. Reglas no de imposición, pero sí de vida, que permite la retroalimentación del conocimiento de la experiencia y de las aulas universitarias, para poder tener una visión, pero sin quedarse en el propio terreno. Se necesita también tener el sueño de corto y mediano plazo hasta que el emprendimiento, tenga las raíces suficientes para que pueda florecer, pueda dar el fruto del esfuerzo y constancia.

 

Determinar si el emprendimiento, es el cordón umbilical de conexión de la identidad para crear oportunidades, bajo la primicia de luchar, guerrear, contra las barreras que la sociedad impone en el camino, frente a un mercado exigente, con malicia, competencia desleal, pero que solo la sabiduría de DIOS, permitirá enfrentar los oleajes de estar mar a dentro, en la madurez del emprendimiento.

 

El cambio es de uno, el cambio se da por el trabajo y servicio, las ruedas de descendimiento, para aprender a escuchar, ver, tomar una decisión de solucionar las necesidades existentes. Qué por falta de discernimiento no han podido ser cubiertas, porque siempre puede más la inteligencia de complejos de inferioridad y superioridad, de no vivir el verdadero servicio, el encuentro real de saber ¿Quién soy yo?

 

El saber ¿Quién soy yo? permite saber que, “SI SE PUEDE”, tener retos, de llegar a la meta. El cambio es crear un liderazgo, que enseña que todo es posible, mientras se tenga las ganas de hacer por un sueño, de ser una persona creyente en DIOS, que la vida es de oportunidades todos los días, que, solo dando el primer paso, se puede determinar que dirección de camino a tomar, enfrentando todos los obstáculos.

 

El verdadero cambio empieza, limpiando el polvo de arena, que no permite ver que hay en la otra orilla, la oportunidad esperada, pero se necesita salir de la ignorancia, de la estupidez de envidiar, de la ira de no SER. Lo importante es cambiar la hoja del libro de la vida, para apoyarse ya no en las fuerzas de uno, más bien de la fuerza del espíritu de DIOS, que las tormentas son buenas para saber que no está solo, probar que FE hay, donde la soberbia de saberlo todo muere

 

Es hora del cambio, como persona, de empezar amar, para que el emprendimiento pueda nacer, florecer. Es hora de buscar, investigar, empezar de nuevo, con la experiencia adquirida. Es la hora del cambio, de un corazón contrito, de bajar los brazos para volver a ascender, pero ya en Espíritu, en la gracia de poder entrar al servicio del otro.   

     

El cambio es vivir para el otro, no para sí mismo. Pero tú decides cambiar.

domingo, 2 de febrero de 2025

 

LA DEMOCRACIA SIN IDENTIDAD, SIN SERVICIO.

 

Estamos viviendo un proceso electoral, que no es la esperanza de un cambio, se ha prestado para dar a conocer la verdadera intención del hombre, que no es el bienestar social dentro de la sociedad, para que se desarrolle, busque nuevos caminos, horizontes, el verdadero cambio, a través de una educación desde los pilares que es la Familia con el apoyo del conocimiento científico que se lo encuentra en las aulas universitarias.

 

Ha permitido que el hombre se envuelva en la sabana de los razonamientos de primera persona, que la semilla no pueda nacer, porque no hay tierra fértil, que pueda dar el fruto de vida, el fruto dulce, el fruto de la alegría. Que todo el esfuerzo, trabajo, tiene su salario, que es el vivir familia. Una tristeza que la idolatría de lo material permite la edificación de la pared blindada de la riqueza tangible, para destruir la sensibilidad, el servicio, el amor.

 

Quedando en la historia, los valores, la honestidad e integridad, para tener el respeto hacia el otro, valorando su pensamiento con la respectiva critica, de un aprendizaje de las diferentes corrientes ideológicas dentro de un proceso electoral, para representar a un pueblo, que tiene aún la esperanza de un cambio.

 

Pero la realidad es otra, donde no hay la empatía, de no poder escuchar la necesidad real del hombre, que se encuentra ahogándose de los ecos de políticos que se encuentran pidiendo el voto, el voto del cambio escrito en un mamotreto llamado un plan de trabajo, que no saben como hacerlo. Pero si ofrecer, ofrecer a los cuatro vientos, según la tarima del populismo, desde una frase, melodía, canción.

 

Un proceso electoral sin identidad de una democracia para el pueblo, de elegir personas que no tienen la vivencia de hombre, como pueblo, estudiante, esposo, padre. Se queda con el concepto de SER, sin importar que la verdadera educación que trae cambios, cuando se relaciona entre inteligencia y sabiduría, para ejercer el verdadero rol de un liderazgo de crecimiento, desarrollo, con el presente, el hoy, para visualizar un futuro sin espejismos, sin idolatrías, simplemente vivir como si fuera el último día, pero en paz y dignidad.

 

Vivir una democracia sin el temor de DIOS, representando el criterio, el razonamiento de un pueblo sin identidad, absorbido el juego de la astucia, del jaque mate, la interpretación de la constitución, con el juego del arte de la guerra, donde el ganador, será el perdedor de su propia conquista, la esclavitud de los impulsos, que termina ahogándose en los conceptos de sus debilidades, que serán descubiertas, donde la democracia deja de ser democracia, para ser una dictadura de su propio ego.

 

La realidad de la vivencia del hombre siglo XXI, que razona, pero no actúa, piensa, pero no discierne, inteligente pero no hay sabiduría. Estamos viviendo una Democracia sin Identidad, pero sí una Democracia con escepticismo, de afirmar que la verdad no existe, que la verdadera democracia es el motor para el desarrollo de un pueblo. Conceptos sin educación, de vivir en la ignorancia, no poder visualizar que la Democracia necesita de políticos con Identidad, estadistas, para poder pasar de hoja, a un desarrollo con dignidad.

 

Un proceso electoral que se enfocan abrir abanicos de candidatos, la participación de partidos o movimientos políticos de alquiler, sin la identidad de su verdadera misión y visión, quedando en la oscuridad de un enfoque electoral por mandato constitucional que rige como ley, pero no como un acto de amor, de un cambio a un verdadero desarrollo de un pueblo que grita, ser escuchado.

 

Lamentablemente un proceso electoral en Democracia, que ganará quien se sitúa a un populismo del eslogan, del marketing político, que se enfoca en un nicho electoral de redes sociales, el tiktok , la imagen, video, divertido, que demuestra que hay un pueblo que dejo de ser ignorante, para convertirse esclavo de sus propias concupiscencias, de sus actos sin discernimiento, de actuar por el momento del ofrecimiento, de la mentira.

La Democracia que el pueblo elige por el encanto de un físico de cara bonita, el baile de la tecnocumbia, hasta llegar a los pasacalles y todos los demás ritmos que influyan en obtener un voto. Pero al final de la carrera electoral, habrá la sorpresa, de un nuevo ganador que tiene que gobernar por cuatro años.

 

Nos queda definir, discernir, votar con sabiduría, que necesitamos un cambio de dirección en: Valores con familia, educación con producción y desarrollo con identidad.

Tú decides el cambio.