domingo, 30 de marzo de 2025

 

 EL GRAN DEBATE: EL FARISEÍSMO Y EL PUBLICANO

 

Nos encontramos viviendo, el encuentro de la perfección, la verdad de dos personas, enfrentándose en un Debate, de expresar palabras del Fariseísmo y del Publicano. La corriente de agua pura, el agua turbia, la razón de mi verdad. Mientras se enfoca de ganar adeptos por las expresiones de palabras, el lenguaje corporal, el Machismo y Feminismo.

 

Saltan los Derechos, el Fariseísmo, como una espinilla madura, que obstruyen la democracia, la dictadura democrática, el autoritarismo de pensamiento, ideología, corrientes de vientos Publicanos. Una confusión estricta de llegar al poder político para un desarrollo, según la Constitución. Pero que pasa si la Constitución queda en segundo plano, es interpretada al juego del Ajedrez Político, el jaque mate.

 

El juego real de dos ponentes de la Democracia, que se determina en el escrutinio de una elección Presidencial, que el Pueblo sufragará por creer en los ofrecimientos populistas, por amistad, por odio, por revanchismo, por decir que tienen ideología política, simplemente por la soberbia e ignorancia de no tener Identidad, sin sueños, el querer llegar a un puesto público, asegurar el pan.

 

La consecuencia del gran debate es de quedarnos con los obstáculos de pensamiento, de imponer el miedo frente a los problemas que se deben resolver, no como un cumplimiento, pero sí, como un liderazgo de desafíos, aceptar los errores, enmendarlos, para seguir el cauce de llegar a la otra orilla. Significa que puedo aprender del otro, del Enemigo Político, pero en relación directa del discernimiento que haya.

 

Fácil decir narcotraficante, desdolarización, vamos camino ser una Venezuela en Ecuador, maltratador de mujeres, majadero, mírame a los ojos, paga los impuestos, etc. El léxico político de hacer daño, para ganar una contienda política, sin el contenido de un Plan de Desarrollo, pero sí, con la composición de palabras, para que escuche el pueblo que vive ya sin esperanza, esperando los bonos, que se ha convertido en el pan de cada día por la Política, conocido más como Populismo.

 

Sigue la vena abierta de los resentimientos, la Historia dolorosa del Hombre que no busca el perdón, se pone sus propios obstáculos de vivir en la burbuja de llegar al poder para tomar venganza. Es vivir el Fariseísmo, la inteligencia armónica del balcón político, para expresar la oratoria del conocimiento científico, los grados académicos, la dulzura del piropo electoral, de mirar a los ojos por miedo, ira, o reconocer que la palabra tiene poder.

 

Un Fariseísmo que esta llevando al hombre a someterlo en una crisis emocional, buscar un culpable, el fracaso del Hombre con una Historia no entendida, la esclavitud de sus propias pasiones, neutralizando a la nada sin discernimiento, sin sabiduría. Donde llegan las palabras del Fariseo, los sepulcros blanqueados (Mateo 23: 27) de expresar YO SOY (Ser DIOS), la esperanza del cambio, de tener el antídoto para la gobernabilidad, sin existir la Institucionalidad, porque ha muerto, por manejar el poder Político, el autoritarismo de SER.

 

Un Fariseísmo de hablar de Democracia, respeto a los Derechos Constitucionales, pero se juega con los mismos Derechos Constitucionales, él irrespeto a la Norma Jurídica, hacer el mal, por ese tejido físico, psicológico, espiritual, los mismos fetichismos del Hombre Social, una historia no iluminada, que necesita ser sanada, para vencer al mal con el bien.

 

Cuando el hombre empieza a tomar conciencia de la Vida, el Publicano (San Lucas 18:9-14. Recaudadores de impuestos, el que conseguía quedarse con el arriendo o la licitación procedía a cobrar los impuestos a la gente), que reconoce que tiene un vacío, quien puede llenar la angustia de SER, solo DIOS.

 

Lo rescatable del Debate, sería que el hombre pueda reconocer que el verdadero cambio, cambio de dirección es volver los ojos a Dios, pero en una sinceridad, dejar de vivir la doble vida. La conversión del amor, actuar por amor. La solución no es cambiar la Constitución, es promover un dialogo de reconciliación, el amor y la unidad, bajo los principios cristianos.

 

No podemos seguir con los razonamientos sin ideología. Lo conceptos sin práctica. La política sin partidos políticos. La Fe sin Dios. El amor sin Identidad. El conocimiento científico sin discernimiento. La resiliencia sin sueños. Comer un fruto sin sembrar.

 

Necesitamos vencer el miedo, volver a empezar, sin esperar en el populismo, en las palabras que se lleva el viento. Per si, volver los ojos a DIOS.

 

Al final tú decides que hacer con tú vida

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