jueves, 1 de febrero de 2024

 ¿El incremento del IVA, no afecta a la clase popular?

 

Cuando el hombre se cree demasiado inteligente, el ego por encima de la razón, se da una respuesta que la propia razón se subordina a la inteligencia, para cambiar el norte de Dios, el norte de la vida, a un norte de sus propios egoísmos, creando su propio intelectualismo, el diccionario de sus verdades, el vademécum de un poder solitario, una impronta de una quimera.

 

Se crean conceptos de discriminación, del buen vivir, bajo los parámetros que no reflejan la esencia del hombre creado en Espíritu y verdad, que se refleja en la sabiduría para tomar decisiones coherentes al buen vivir bajo la palabra de Dios.

 

Es el hombre en su ignorancia que crea la brecha de ricos y pobres, inteligentes con un coeficiente intelectual del cien por ciento y los de coeficiente intelectual cero (llamados retardados). Se podría decir la estupidez de la inteligencia que gobierna la razón para definir los grados de inteligencia y clases sociales que etiquetan como no aptos para estudiar o consumir los productos de la tierra con un valor agregado.

 

Se permiten clasificar de que deleitarse, saborear en el paladar, por ejemplo, el caviar un producto exquisito que puede ser pagado y consumido en restaurantes cinco estrellas, pero el contraste de este mismo alimento por los pescadores, clase obrera se llama “las huevas del esturión”. Lo mismo ocurre con unos huevos a la copa con su característica de ser poco cocidos, el campesino, el obrero, el profesor, las masas populares lo conocer como “huevos tibios”. Diferencias que crea el hombre para sentir y vivir las vanidades de un ser angelical, que se merece ser diferente a los demás, pero con el mismo final de morir, convertirse en polvo y ser olvidado.

 

Es el encanto glamour que discrimina, crea conceptos. ¿Qué una medida económica, el incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) no afecta al pueblo?, no afecta a las familias porque no saben consumir, ni tampoco lo necesitan para sobrevivir. La ironía más cruel y razonada, pero que decimos del Internet para la educación que forma parte de la canasta familiar, las salidas en familia a un parque recreacional, que es esencial para construir familia, una tarde de cine, etc. Con su razón etiquetan, que es prohibido para una familia popular, que tienen ingresos promedios de $600, que no cubren la canasta básica familiar $784, según el Consejo Nacional del Trabajo y Salarios (CNTS), que puedan tener una educación con tecnología, una vida de un ser humano, con la verdadera dignidad de hijos de Dios.

 

Es el lenguaje de la clase política, del gobierno, de presentar una excusa, un paréntesis para sugerir y evitar lo ofrecido en la campaña electoral, que le permitió llegar al poder del pueblo, sin la experiencia de crear, ejecutar y monitoreo, de las políticas sociales como: Salud, educación, vivienda, seguridad, movilidad humana. Políticas que no dejan que un pueblo se desarrolle, pero si toman decisiones bajo el impulso de las emociones, pasiones, sin la sabiduría de hombre, perdiendo el poder de la palabra y la verdad.

 

Todo esto implica que el pueblo se quede en la ignorancia, no despierte de los falsos sueños, y se conviertan en quimeras sus ideales, donde la esencia de la conciencia, de hombre, padre, esposo, ya no sirva para construir familia y se transforme en una migración. Se convierten ya en debilidades de un pueblo que vive sumido en la desesperación e ignorancia, para que el gobierno tome y pueda anclar medidas económicas sugeridas por Organismos Internacionales.

 

Una medida económica es efectiva, cuando no pierde su verdad, no pierde el poder de la palabra, la esencia de la sabiduría, de proteger al más débil, en educación, salud, vivienda y seguridad, para abrir nuevos caminos, construir sobre la roca, la esencia de la vida.

 

Es hora de volver a casa, volver alzar los ojos a Dios, buscar la fuente de la vida, emprender con sabiduría, crear empresa, reactivar la economía, pero siempre es una decisión en el libre albedrío, en una libertad de pensamiento, palabra y moral. 

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