domingo, 25 de febrero de 2024

 

¿TRABAJEN DURO SI QUIEREN COMER EN UN RESTAURANTE?

 

La ironía de la autoridad, frente a las necesidades básicas del pueblo, que es lo que necesita el hombre para ser feliz, no poder expresar una inconformidad, una sentencia sin conocer la realidad, sin conocer el sufrimiento de su propio pueblo. La expresión burlesca para tapar la verdad de la pobreza material como espiritual, el expresar que el culpable del sufrimiento son los partidos de izquierda, los revolucionarios, pero los políticos de derecha son la sal y armonía para salvar al pueblo del déficit fiscal, según su razonamiento lógico y su perspectiva de ver la vida, el sufrimiento.

 

Una realidad del sufrimiento, que enfrenta el hombre popular, el hombre social, el hombre llamado burgués. La manera de ver y sentir el sufrimiento siempre habrá el culpable, el causante de las desgracias, el fracaso como persona, familia y en sí como sociedad, pueblo, país.

 

La gran verdad, difícil de aceptación de que todo viene, cuando el hombre abandona a Dios, cambia por el Dios razón, Dios inteligencia, que lleva al hombre a entrar al túnel de una oscuridad, al egocentrismo de ser YO. El enfrentamiento de las dos corrientes históricas izquierda y derecha, las dos verdades inteligentes amantes del poder, esclavizando al hombre en su propia dignidad, donde pierde su capacidad de pensar y discernir el momento de elegir.

 

La competencia de vender el mejor eslogan, la frase que deben llevar de alimento, porque no tiene IVA (impuesto al valor agregado), trabajando duro para disfrutar de algún sabor extra que no está en la canasta básica. Como es fácil encontrar trabajo, hay trabajo, les esperan con los brazos abiertos, como el hombre no desea trabajar, el culpable es el hombre por no aceptar, no puede comer un chocolate importado por el país. Se oye un eco, la voz que defiende a la clase popular, con la frase mágica que los culpables, es una oligarquía, una derecha sin miedo, que viven para sí mismo, amante al dinero. Primera vez se escucha que solo la derecha idolatra al dinero, la izquierda revolucionaria son amigos del Dinero.

 

El vivir para sí mismo, es el factor común del hombre, que no vive para el servicio, se olvida ser prójimo, viven queriendo ser siempre Dios, la búsqueda incesante de la felicidad, sin poder contestar la pregunta real. ¿Quién es Dios, para ti?

 

La respuesta al fracaso del hombre, no está: 1.  en que deba trabajar para poder comer en un restaurante, 2. Tener un título universitario de tercer y cuarto nivel, 3. Ser emprendedor. Siempre el hombre buscando el culpable perfecto, pero todo se encuentra en la fuerza del espíritu, cuando se aleja de Dios, el verdadero Dios, el único Dios de vivos y se queda con su razón, su inteligencia.

 

Todos los razonamientos lógicos, de su propio ateísmo tibio, que unas veces es ateo con su razón, otras veces invoca a Dios para el milagro, el negocio del juego de azar, la condición para creer en Dios. La viveza del negocio, el confort de ser yo, el privilegio de no sufrir. Esta realidad de no sufrir el hombre en su razón, lo confronta a Dios, pidiendo señales, de convertir las piedras en pan,

 

Es hora de volver a casa, que Dios construya, ya no la razón, la inteligencia, la clase política sin identidad. Es hora de recuperar la vista, volver a ver la vida, la creación perfecta de Dios, dejar de pedir limosna, dejar de expresar que pobrecito, la lastima del mundo, la mediocridad mundana. Es hora de salir del cáncer de la mendicidad, de entrar a la nueva tierra, la libertad de Espíritu, el hijo prodigo que regresa a casa.

 

El sufrimiento siempre estará ahí, pero si dejamos que Dios lleve. La enfermedad, un cáncer, es la conversión, es el encuentro con Dios, la vida se convierte en una dignidad, el espíritu de Dios vive, da su fruto de amor, de vencer el miedo, ser libre, caminar dejando huella.

 

El encontrarse con Dios es vivir la pascua, la resurrección de un nuevo hombre, pasar de la muerte a la vida, al perdón. Vivir la gracia del amor, no esperar en migajas de amor. Ser libre como el viento.

 

No hay comentarios: