miércoles, 23 de agosto de 2023

 

Pregunto ¿Quién ha ganado en el proceso electoral?

 

Llegó el gran día, la democracia va a triunfar, el pueblo se manifiesta, hay un ganador. ¿Quién gano? La pregunta real que se debe analizar, si el pueblo, la democracia ha triunfado, es el verdadero ganador de este proceso electoral, del proceso para llegar al poder político, el poder para dar un servicio.

 

El movimiento o partido político triunfador, sabe las necesidades reales que tiene el pueblo, sabe de las necesidades básicas que tiene. ¿Qué llena el estómago?, un hambre momentánea, un hambre de ira, de soberbia, que busca una sed de venganza, de buscar el culpable que la canasta sigue vacía.

 

Son las estrategias que el político de hoy sabe, y juega contra esa necesidad, para lanzar como dardo al hombre que se encuentra desesperado, que no piensa, pero actúa, por llenar el estómago.   El dardo de un culpable, una división, una desgracia bien vendida, donde el marketing lo utiliza como el blindaje a la mentira y ganar un voto.

 

Hay un ganador a medias, porque se debe plasmar y ejecutar las palabras de compaña, el ofrecimiento. Un trabajo humanitario, el trabajo de amor, el servicio actual, de palpar la necesidad real de recuperar su dignidad de persona, de hombre, de hijo de Dios. Simplemente seguir con la necesidad de hambre, de la desesperación, para lanzar un nuevo dardo de no poder cumplir con el ofrecimiento, un culpable: “No hay la mesa servida”; “las arcas están vacías”. Hacen los nuevos ofrecimientos, una demagogia de jugar con la esperanza, pero con la promesa y juramento que mañana lo cumple. Como es mañana no hay fecha ni hora, el fetichismo gubernamental.

 

Lanza un nuevo dardo, culpable de la miseria del hombre, hay un crecimiento poblacional, no hay pan. La irresponsabilidad de la familia que no puede dar el pan y la educación. Tiene que plantearse una nueva estructura de salud sexual y salud reproductiva, un dardo que cala en la estructura del hombre matando la esencia del SER, Dios no existe, si existiera no habría dolor y hambre. El estado te ofrece su propio Dios, el Dios de la razón, el Dios de la inteligencia, sin amor ni sabiduría.

 

Cuando acordamos el ofrecimiento de campaña se esfumo, el juego de la dignidad del hombre, pero hay la realidad, que el hombre ha perdido el norte, no sueña, no puede manejar el timón del nuevo viaje, está débil para tomar una decisión. Ha perdido la visión de Dios, el Dios de amor y misericordia que te regala la sabiduría, la libertad y el libre albedrío. 

 

Pregunto ¿Quién ha ganado en el proceso electoral?, el pueblo que elige, el candidato ganador. Respuestas que se dan en relación directa, lo que el hombre desea escuchar.

 

La tristeza que el hombre que no puede despertar, no puede recuperar la dignidad, toma decisiones apuradas, que afecta a la estructura de la familia, la esencia para el desarrollo de un pueblo.

 

Los políticos saben la realidad, la necesidad total. Se necesita construir familia, recuperar valores, que el hombre vuelva alzar los ojos a Dios, salir del destierro de la idolatría, volver a tener vida. No a la migración, no al aborto, que el nuevo presidente ganador se tendrá que enfrentar y tomar una decisión.

 

¿Quién ha ganado en este proceso electoral? Respuestas que debemos dar todos, mirando siempre la pobreza espiritual, mirando al prójimo que somos Tú y YO. Queremos dar esa respuesta o seguimos viviendo en la mentira, en la espera de falsos profetas, el político que inventa el agua tibia.

 

La tristeza de este proceso electoral es igual a los anteriores, sin norte, sin valores, mendigando un trabajo al político inicuo, el vacío de una democracia con un corazón sin misericordia.

 

Una democracia triunfa cuando se elige con sabiduría   

 

No hay comentarios: