¿Qué emprendo, qué
estudio, que sueño…?
La Ciudad de Loja tiene tres
universidades con sus respectivos Campus, de ofrecer carreras técnicas y
sociales, a la Juventud de la Ciudad y Cantones. El conocimiento al alcance de
la juventud de toda la Provincia, presentándose una migración del campo a la
ciudad, con el objetivo de ser alguien en la vida.
Pensamiento de obtener un título
garantiza un empleo seguro, el empleo que reactiva la economía local y
nacional. El pensamiento sin identidad de familia, sin identidad de
emprendimiento, de romper paradigmas, de vencer el No para abrir la puerta del
éxito, la puerta de nuevos vientos, de hacer empresa.
Con el pasar del tiempo, de varios
inviernos, se empieza a palpar la realidad si la Ciudad de Lojana necesita tres
Universidades compitiendo entre las principales carreras como: Economía y
Administración de Empresas. Profesionales que deberían estar en la capacidad de
emprender, de aprovechar las fortalezas de cada Cantón para ser competitivo
creando valor agregado.
Viene a la memoria la pregunta ¿El
Joven sueña, se plantea objetivos? En qué momento empieza a tejer la realidad
¿Quién soy Yo? Hay culpables o dejamos que la ambición de los placeres domine
la mente y desquebraje la familia como los cimientos de un crecimiento y
desarrollo de la localidad. En fin, que ha pasado con la Familia y la
Universidad han podido ejercer como una impronta para que el Joven emprenda y
empiece hacer camino.
Donde están los conocimientos
adquiridos, qué barrera o telón no deja que florezcan la alegría de cada amanecer,
no se cuaje el coraje con el conocimiento, el sueño con la decisión, la
inteligencia con la sabiduría. Es la pregunta que los adultos, las Familias,
las Universidades debemos preguntarnos qué está pasando, donde hay que realizar
una acción correctiva, sin la mentira de la política moderna, de ser
demagógica, mentirosa y de jugar con las ilusiones y sueños.
Si siguen pasando los inviernos,
llegará el momento que no haya primavera, que el joven deje de soñar, no le interese
romper paradigmas, tener retos. Ha invadido el confort de un merecimiento sin
fundamento, una esclavitud a los juegos informáticos, la aplicación del
entretenimiento, la era de los dispositivos electrónicos. La realidad que está
a la puerta, la luz amarilla, el aviso para cambiar los rieles para la llegada
de un nuevo tren.
Es hora de unirnos, de aportar con un
grano de arena, que el joven siga soñando, siga imaginando, mejorando y
terminando los sueños de los padres, abuelos. La falta de coraje de ese
entonces no pudo saborear los frutos dulces.
La nueva generación, la juventud,
estudie la necesidad de su entorno, para crear un valor agregado, el servicio
de servir con la gratitud del esfuerzo y el coraje. Emprender en cubrir una
necesidad, vincular todos los sectores para transformar la materia prima en un
producto, la identidad del joven, el peldaño para soñar.
Sí el joven empieza a soñar, se ha
encaminado para ir construyendo camino, ganándole al miedo del fracaso, el
visionario que la ciudad, el pueblo necesita para ser trabajada la tierra, labrada
y sembrar la semilla. Llega el momento de la cosecha para saborear el fruto
dulce del coraje, esfuerzo, constancia, seguridad.
El joven emprenderá, estudiara y
seguirá soñando, cuando el Adulto haga lo mismo, deje la tierra labrada, lista
para la siembra. Soñando lo real, la identidad reconstruida, de saber a dónde
voy, con una libertad de sabiduría y
discernimiento.
Listo para nuevos retos para
conquistar el mundo cimentada en la familia, la unión del conocimiento y la
experiencia, la herencia a dejar para las nuevas generaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario