martes, 20 de diciembre de 2022


¿Estoy dispuesto a construir familia para ser el baluarte de una sociedad con decisiones y sabiduría?

 

La vida es un caminar sin regreso, un tiempo sin pasado y sin mañana, simplemente con un presente que es una oportunidad de saber vivir, en medio de los tropiezos, caídas. Decisiones a tomar venciendo el miedo, el miedo que presiona para quedarse del tren de la vida y vivir con la duda de lo que pudo ser.

 

Decisiones que se forman en el seno de familia, la esponja que absorbe de toda las acciones, actividades y formación que se da desde el mismo momento de la procreación del hombre en lo relacionado a la inteligencia y el conocimiento de Dios. ¿Quién es Dios en tú vida?

 

Motivo por el cual construir familia se basa en tres parámetros que son esenciales para un éxito, que a su vez tiene su fruto en ser la luz y sabiduría que necesita la sociedad. Una sociedad de valores, honestidad e integridad, convertirse en el baluarte de la FE, el soldado de ganar una guerra con sabiduría, prevaleciendo el amor al prójimo.

 

Un primer parámetro tenemos de formar identidad a nuestros hijos, con una responsabilidad paternal, que se relaciona con vivir y sentir el primer grito de vida que da el niño al nacer. La euforia de salir del vientre de la madre, del útero de la vida, para enfrentarse a lo desconocido, después de vivir nueve meses en el vientre, alimentado y unido con la madre a través del cordón umbilical, el cordón que trasmite vida en función directa ¿Quién soy YO?

 

El inocente que nace para ir creciendo de acuerdo a las nutrientes, el pan con el sudor de la frente y el pan espiritual. Un solo pan para crecer en sabiduría, valores, discernir el bien y el mal, el libre albedrío. La identidad del seno de la familia, que representa un 80% para enfrentar a la vida.

 

Un segundo parámetro se fundamenta en tener una profesión, de fortalecer los talentos, abrir el abanico de las oportunidades, con la seguridad que soy capaz de crear un valor agregado, rompiendo paradigmas para emprender y hacer empresa.

 

La profesión tiene una relación directa con la identidad, porque permite desarrollar sus potencialidades para dar pasos en caminos pedregosos, donde se presentarán caídas dolorosas, con las ganas de gritar ya no puedo. El momento oportuno de gritar a cielo, al Padre para exhalar el último aliento y recibir una nueva briza, el Espíritu de Dios para volver a caminar, volver a empezar, ganarle al NO.

 

El No que representa una euforia de nuevos aires, un No de nuevas oportunidades, un NO de ser visionario, Un No de levantarse de mil caídas, el No de aprender amar. El profesionalismo en el camino del éxito que representa el 15% unificado con el título de la universidad de la vida y el título académico.

 

El último punto o parámetro para el camino del éxito es la riqueza que representa el 5%, obtenido por el trabajo, una herencia, etc. La seguridad que se puede convertir en una idolatría que permite que la sabiduría se esfume y la razón pase a dominar mediante el esquema de un razonamiento que Dios no existe, la mala suerte, de no tener coyuntura política, económica.

 

En conclusión, el verdadero éxito del hombre se basa en: La formación de casa, los valores éticos que se forman para ser un profesional libre, con un lenguaje serio y practico Sí, sí, No, no. Que engloba la identidad para abrir nuevos caminos libres, sin la idolatría del señor dinero.

 

El acto de Contrición que nos permite reflexionar si construyo familia, o doy prioridad al salario, a la riqueza material, olvidando que la vida nos viene de Dios, el éxito verdadero. 

 

 

 

 

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