¿Estoy dispuesto a
construir familia para ser el baluarte de una sociedad con decisiones y
sabiduría?
La vida es un caminar sin
regreso, un tiempo sin pasado y sin mañana, simplemente con un presente que es
una oportunidad de saber vivir, en medio de los tropiezos, caídas. Decisiones a
tomar venciendo el miedo, el miedo que presiona para quedarse del tren de la
vida y vivir con la duda de lo que pudo ser.
Decisiones que se forman en el
seno de familia, la esponja que absorbe de toda las acciones, actividades y
formación que se da desde el mismo momento de la procreación del hombre en lo
relacionado a la inteligencia y el conocimiento de Dios. ¿Quién es Dios en tú
vida?
Motivo por el cual construir
familia se basa en tres parámetros que son esenciales para un éxito, que a su
vez tiene su fruto en ser la luz y sabiduría que necesita la sociedad. Una
sociedad de valores, honestidad e integridad, convertirse en el baluarte de la
FE, el soldado de ganar una guerra con sabiduría, prevaleciendo el amor al
prójimo.
Un primer parámetro tenemos de
formar identidad a nuestros hijos, con una responsabilidad paternal, que se
relaciona con vivir y sentir el primer grito de vida que da el niño al nacer.
La euforia de salir del vientre de la madre, del útero de la vida, para
enfrentarse a lo desconocido, después de vivir nueve meses en el vientre,
alimentado y unido con la madre a través del cordón umbilical, el cordón que
trasmite vida en función directa ¿Quién soy YO?
El inocente que nace para ir
creciendo de acuerdo a las nutrientes, el pan con el sudor de la frente y el
pan espiritual. Un solo pan para crecer en sabiduría, valores, discernir el
bien y el mal, el libre albedrío. La identidad del seno de la familia, que
representa un 80% para enfrentar a la vida.
Un segundo parámetro se
fundamenta en tener una profesión, de fortalecer los talentos, abrir el abanico
de las oportunidades, con la seguridad que soy capaz de crear un valor
agregado, rompiendo paradigmas para emprender y hacer empresa.
La profesión tiene una relación
directa con la identidad, porque permite desarrollar sus potencialidades para
dar pasos en caminos pedregosos, donde se presentarán caídas dolorosas, con las
ganas de gritar ya no puedo. El momento oportuno de gritar a cielo, al Padre
para exhalar el último aliento y recibir una nueva briza, el Espíritu de Dios
para volver a caminar, volver a empezar, ganarle al NO.
El No que representa una euforia
de nuevos aires, un No de nuevas oportunidades, un NO de ser visionario, Un No
de levantarse de mil caídas, el No de aprender amar. El profesionalismo en el
camino del éxito que representa el 15% unificado con el título de la
universidad de la vida y el título académico.
El último punto o parámetro para
el camino del éxito es la riqueza que representa el 5%, obtenido por el
trabajo, una herencia, etc. La seguridad que se puede convertir en una idolatría
que permite que la sabiduría se esfume y la razón pase a dominar mediante el
esquema de un razonamiento que Dios no existe, la mala suerte, de no tener
coyuntura política, económica.
En conclusión, el verdadero éxito
del hombre se basa en: La formación de casa, los valores éticos que se forman
para ser un profesional libre, con un lenguaje serio y practico Sí, sí, No, no.
Que engloba la identidad para abrir nuevos caminos libres, sin la idolatría del
señor dinero.
El acto de Contrición que nos permite
reflexionar si construyo familia, o doy prioridad al salario, a la riqueza
material, olvidando que la vida nos viene de Dios, el éxito verdadero.
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