La paz.
Cuando el hombre busca el éxito de llegar a la cima utilizando cualquier medio, el camino se torna lizo o pedregoso en función del ¿Por qué quiero llegar a la cima”.
Llegar a la cima no es tener el mejor carro del año, la casa más grande y ubicada en la mejor ciudadela. Es algo más inmenso que la propia razón. Llegar a la cima es encontrarse con uno. “Quien soy YO” y obtener la sabiduría para dirigir la vida en medio de las tribulaciones.
Este es el problema del hombre que primero se preocupa de buscar lo material, de preocuparse el futuro cuando se olvida del presente o vive en el pasado recordando lo malo o bueno que fue el ayer y no vive el presente.
La búsqueda insaciable de la felicidad, el éxito o llegar a ser reconocido es vanidad de vanidades porque se esfuma en uno, dos y tres, como saborear el chocolate en el paladar. Una sensación agradable y después todo sigue igual, quedando recuerdos.
La verdadera felicidad que perdura para siempre es poder pasar, poder amar al prójimo, ayudar al necesitado sin que se entere tú mano izquierda de lo que hace la derecha, de poder esperar en Dios.
Simplemente ser humilde lo demás llega por añadidura.
Pensamiento del día. “El verdadero hombre que ha llagado a la cima, es el que ha descendido donde a renovado su Espíritu y ha subido para donarse al projimo”.
Que tengan un excelente día y una semana de paz.
Nixon Maldonado Montaño
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