lunes, 30 de diciembre de 2024

 EL NUEVO AÑO, NUEVOS PROYECTOS, FLORECIMIENTO DE MI EMPRENDIMIENTO

 

Por lo general el NUEVO año se lo recibe con la despedida del año viejo, con bombos y platillos. La farra, comer las doce uvas, usar interiores amarillos, saltar al monigote que encuentra en llamas, correr con una maleta para tener un viaje en el NUEVO año, etc. Los fetichismos de una sociedad que se encuentra sin la esperanza, el divorcio entre la FE y la inteligencia del hombre, de hacer siempre la voluntad de un YO, en primera persona, sin poder cimentar en la roca que es Jesucristo: “SI YAHVE NO CONSTRUYE LA CASA, EN VANO SE AFANAN LOS CONSTRUCTORES” (salmo 127: 1), a su vez hay un pie de página en la Biblia que explica “EL TRABAJO DEL HOMBRE ESTÁ ABOCADO AL FRACASO SI DIOS NO LA FECUNDA: PAN COTIDIANO Y DESCENDENCIA SON DONES DE DIOS”  

 

Pensamos que el NUEVO año debe ser mejor, debería ser así, pero necesitamos trabajar, soñar y esforzarnos por cumplir el sueño, no quedarse en algo efímero, que se fue, donde quedan los pensamientos negativos que esclavizan al propio Hombre en una expresión “mala suerte” que significa un ateísmo total de no confiar en DIOS, caer en la desesperación. Pero el hombre debe cuidar a su familia que da como resultado amar al prójimo, la dignidad de un trabajo como la esencia del amor, donarse al otro en SERVIR, que no sea una carga, la pesadez de un cumplimiento. Ya lo explicaba el Santo Padre Francisco “PERO LAMENTABLEMENTE EL TRABAJO ES A MENUDO REHÉN DE LA INJUSTICIA SOCIAL Y, MÁS QUE SER UN MEDIO DE HUMANIZACIÓN, SE CONVIERTE EN UNA PERIFERIA EXISTENCIAL”      

 

El NUEVO año debe ser primeramente recuperar el amor por la vida, el milagro más grande de haber nacido para una misión muy importante de ser la luz para el prójimo, que necesita la ayuda oportuna para emprender, ir mar adentro con una verdadera identidad ¿Quién soy Yo?, ¿Quién es DIOS en mi vida? Que permite entender que el camino de la vida: Hay decisiones correctas que todo sale bien de acuerdo a lo planificado, que los vientos, turbulencias se las paso. Pero también se presentan imprevistos como la falta de una armonía en una decisión, que la barca se enfrenta a las turbulencias de agua, sale el miedo, la impotencia, pero solo la serenidad y la confianza, de reaccionar que DIOS es Padre, una decisión a lo planificado, que la vida es de tropiezos, caídas, lo importante es levantarse, convertirla en oportunidad para el próximo viaje que significa el florecimiento del emprendimiento.

 

Que el NUEVO año ya no sea de razonamientos, el intelectualismo, que separa al hombre de las oportunidades, de crear, fomentar un valor agregado, de vivir la comunión de un equipo sólido, para superar los obstáculos que la vida nos tiene todos los días, para forjarnos como verdaderos, soldados de artillería, de bombardear el valor, la esperanza, el sí puedo. Con el toque final de un soldado de caballería, atacar al enemigo primordial del hombre, la soberbia, que ciega el amor al prójimo. Necesitamos ser soldados de infantería que abre los caminos con la humildad, la luz para guiar a tú propio YO, para ayudar a crear el verdadero valor agregado que es fomentar el Emprendimiento, que florezca, que, de fruto, un fruto de esperanza, construir empresa solidad, de dignificar el trabajo como el verdadero servicio, de ayudar con el esfuerzo que nació de un sueño.

 

El NUEVO año sea de verdades, ya no de espejismos, recuperar nuestra identidad de Persona, Hijo, Padre, etc. No esperar los efectos de comer las doce uvas, el brindis de la copa de vino. Si detrás de todas las tradiciones no hay la verdadera conversión, un corazón de carne, de no culpar, ni buscar culpables, peor quedarse en el pasado, o trasladarse al futuro. Es hora de empezar a vivir la responsabilidad, de vivir el presente, arreglar los errores cometidos, enfrentar las consecuencias de lo vivido. La hora de hacer florecer el emprendimiento de tú vida, reconstruir familia, ser fuertes con DIOS, que las decisiones a tomar dejen ser de índole mercantilista, monetaria, que sean de servicio, darse al otro.

 

Un año NUEVO distinto a los anteriores, el año NUEVO se encuentra en nuestros pensamientos, porque todos los días es nuevo, nuevas oportunidades. Lo que se termina un año calendario, fechas que permiten establecer metas, que se cumplirán de acuerdo al esfuerzo, constancia, seguridad, valor, decisión, fortaleza, identidad y experimentar la experiencia real que DIOS es Padre.

 

En tú libertad y libre albedrío, decides ser un hombre nuevo, fuerte con DIOS. Seguir el hombre viejo con sus razonamientos, juicios, esperando cosechar sin sembrar.

FELIZ AÑO NUEVO

lunes, 23 de diciembre de 2024

 

EL AMOR PERMITE EMPRENDER Y CONSTRUIR FAMILIA


El hombre se encuentra en la búsqueda de la felicidad, del amor, de poder vivir dentro de la burbuja del placer, vivir, sin mirar, que hay sueños, tener una identidad, para un desarrollo y crecimiento. Mientras vive de las emociones pensando que es el amor, se olvida de construir familia, a su vez de emprender, apoyarse en DIOS, como el verdadero arquitecto de la vida.

 

El permanecer en un autismo intelectual, que lleva a un camino lineal, que no hay tropiezos, donde el final es el golpe más duro al ego del perfeccionamiento, del conocimiento científico. El quedarse con la inteligencia, desaparece la ignorancia, para transformarse en una soberbia de saber todo y que no es permitido un tropiezo, una caída, una lágrima de la impotencia de reconocer que no puedo, que se necesita la ayuda, una sabiduría superior al hombre que se llama Dios.

 

La derrota tiene dos caminos: Una de permanecer en el egoísmo, dejar pasar las oportunidades que DIOS da al hombre, perdiendo la oportunidad de conocer el verdadero Amor, que no es otra cosa de regresar a la casa del Padre, pedir perdón, vivir la fiesta del nuevo vino. El segundo camino es vivir la palabra del cuarto domingo de Adviento (Lucas 1,39-45), como lo explica el Santo Padre el Papa Francisco “APRENDAMOS DE LA VIRGEN MARIA, ESTA FORMA DE REACCIONAR: LEVANTARNOS, SOBRE TODO CUANDO LAS DIFICULTADES AMENAZAN CON APLASTARNOS. LEVANTARNOS, PARA NO EMPANTANARNOS EN LOS PROBLEMAS, HUNDIÉNDONOS EN LA AUTOCOMPASIÓN O CAYENDO EN UNA TRISTEZA QUE NOS PARALIZA. PERO ¿POR QUÉ LEVANTARNOS? PORQUE DIOS ES GRANDE Y ESTÁ PREPARADO PARA LEVANTARNOS SI NOSOTROS LE TENDEMOS LA MANO. ENTONCES ARROJEMOS EN ÉL LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS, LOS MIEDOS QUE BLOQUEAN TODO IMPULSO Y QUE IMPIDEN IR ADELANTE. Y DESPUÉS HAGAMOS COMO MARÍA: ¡MIREMOS A NUESTRO ALREDEDOR Y BUSQUEMOS ALGUNA PERSONA A LA QUE PODAMOS SER DE AYUDA ¡”

 

El amor renueva todo, de mirar lo que siempre ha estado ahí, pero la ceguera te hace caer la desesperanza, no poder vivir la verdadera Navidad, que DIOS nace en nuestros corazones, de vivir en el prójimo, encontrarse con el amor, de esperar la Vendida del Señor, porque sabemos que viene. 

 

Es el verdadero emprendimiento, de emprender al encuentro del Señor, escuchar la voz de DIOS, vivir en la voluntad de Dios, sin importar la situación concreta que se viva. Es transformar nuestras vidas por la intervención de la Virgen María, de vivir la alegría en medio los sufrimientos, de la situación real y concreta de la sociedad. Al entender está decisión de emprender, lo demás llega por añadidura, el emprendimiento externo, donde se pueda ya compartir con el prójimo.

 

No es fácil emprender, porque va ligado directamente con el amor, de entrar al servicio, ¿EN QUE LE SIRVO?, morir a la razón, para que, se una, en una sola palabra la “INTELIGENCIA Y LA SABIDURÍA”, dando origen al amor. Un amor que no es un condicionamiento, es la presencia de DIOS, en todo sentido, de tener un celo por la evangelización, hacer conocer que DIOS, ha llegado, que la FE es ya una FE adulta. ¡Por qué tener FE es creer, ver, topar, palpar¡

 

El verdadero emprendimiento es saber levantarse de mil caídas, una paciencia de vivir una conversión de un nuevo Hombre en Espíritu, de construir familia, donde los frutos son los hijos, el regalo de Dios de formar hijos para una sociedad de valores, emprendedora, con el temor de Dios, hacer empresa solidaria, con una empatía y resiliencia de hablar en la verdad con misericordia.

 

El poder de Dios, es fuerte para hacer el bien, que florezcan los emprendimientos, den los frutos dulces, que representa el trabajo en familia, alegrarse de haber dado el primer paso a emprender, perder le miedo y esperar la primavera, sin querer cambiar el invierno, por el miedo al sufrimiento.

 

El miedo es parte del Mal (demonio, diablo), ángeles que se revelaron contra Dios, por no querer hacer su voluntad. Su objetivo es engañar al hombre que se puede eliminar el sufrimiento, que la felicidad es no tener sufrimiento, por la misma libertad que DIOS dio al hombre en su creación a su imagen y semejanza.

 

Sí, tú emprendimiento no florece, es importante hacerse un acto de constricción, donde estoy fallando, que tropiezos estoy evitando, si puedo introducirme a la verdadera Navidad, que DIOS nace. Lo dejo nacer seriamente o dejo seducirme de los espejismos de una sociedad consumista, sin importar el prójimo.

 

El amor es emprender. Emprender es SERVIR. Servir es encontrase con DIOS. Lo crees. ES TU DECISIÓN.

domingo, 21 de abril de 2024

 

Me ha llegado un sabotaje de mi propio YO.

 

En esta última semana se empieza a escuchar la palabra SABOTAJE, para lo cual es importante conocer el concepto de acuerdo con el DERECHO JURÍDICO que lo define “como aquel        acto delictual, y deliberado, en que se daña o destruye, bienes públicos o privados, con el objeto de anular su funcionamiento, o derechamente ponerlos fuera de servicio”, el mismo que va ligado con lo ético y moral.

 

Un problema muy serio que el hombre enfrenta a su realidad, de vivir el hoy con todas sus perspectivas lógicas, técnicas, probabilísticas, sensatas, para poder tomar una decisión sin hipótesis ni culpabilidad de una segunda y tercera persona. Para lo cual se necesita discernimiento de la historia del hombre, desde su concepción, vida familiar, adolescencia, vida profesional y adultes.  Lo cual permite despejar las dudas y tener una claridad al mensaje que una persona da a una colectividad o pueblo en general.

 

Por lo general el sabotaje externo, empezando por la familia, para luego atacar a la sociedad en general, tiene su origen en no sembrar la palabra, no sembrar la semilla del amor, el no recibir como respuesta la palabra NO, como muestra de amor y de aprendizaje, para enfrentar a una sociedad con una diversidad de conocimientos y sus propias verdades.


Frente al conocimiento cognitivo de procesar la información e interpretarla en el entorno social para determinar la esencia de SER, se debe unir con el conocimiento de familia, el procesamiento de lo ético y moral, lo cual destruye los sabotajes del propio SER, caso contrario se abre caminos a otras metas, de romper paradigmas bajo la perspectiva de una inteligencia. Esto permite enfocarse en el YO, como primera persona, resolver problemas sociales, matemáticos o técnicos, generador de investigaciones como un aporte, pero sin sabiduría, porque desaparece la esencia de la creación de Dios, a imagen y semejanza.

 

Hablar se sabotaje, no es expresar una palabra de forma fortuita, a la ligera o la emoción, se presenta por encima de lo ético y moral, es una palabra que lleva la esencia de un autoritarismo, de identificar quien tiene el poder y puede tomar una decisión. Lo que conlleva a tener un circulo de la adulación, con un final en corto tiempo, del declive de un poder efímero.

 

Es importante identificar que un sabotaje contra el hombre trae consigo un resultado de no discernir, perder el raciocinio de la vida dentro del contexto de un crecimiento personal como social, para el desarrollo de un pueblo. La pregunta es ¿Que se aporta a la sociedad para que haya un valor agregado en el florecimiento de la educación y se transforme en un emprendimiento?, con la mira de pasar a una empresa familiar.

 

El hombre debe cuidarse primero del sabotaje personal, como personas, ser humano, de no caer en comportarse en una máquina de generadora de servicios, proveedor de bienes materiales, el comunicador de la verdad como un todo a la presencia de una inteligencia artificial, del procesamiento de la información a una conveniencia de construir una TORRE DE BABEL.

 

Que hacer frente a esta realidad, que el hombre siempre termina culpando al otro por los fracasos y las consecuencias de una decisión. Es comprender cuando la inteligencia de hombre se posiciona como la raíz del razonamiento lógico y cognitivo, para hacer camino y dejar huella.  Bajo mi perspectiva debería unirse el conocimiento científico, el conocimiento de familia, para un solo objetivo de obtener sabiduría. La ciencia con Dios debe ir juntos, en la formación de familias cimentadas en la fe, en la moral, lo que va a permitir que no sufra un sabotaje de fuerzas externas y destruyan la fuente de la vida.

 

El hombre por su naturaleza de ser creado a imagen y semejanza de Dios        debe mantenerse firme ante los huracanes, lluvias, tormentas, terremotos, etc., con el fin de evitar un sabotaje de conciencia, identidad, seguridad de si mismo, por una espiritualidad de la maldad, de un egoísmo de vivir para si mismo, sin el amor de dar, servir.

 

Debemos preocuparnos de que el hombre luche, sueñe, que tenga nuevos retos, porque si deja que le invada la negatividad, donde desaparece el liderazgo, ya sin norte, se da el sabotaje de identidad, el cansancio intelectual de no poder frenar el odio.

 

Si hay un sabotaje en el interior del hombre, habrá un pueblo sin discernimiento, sin norte, donde el hombre es Dios.

martes, 2 de abril de 2024

 

Un emprendedor es: ¿Vendedor o tomador de pedidos?

 

 

Continuando con el tema de la Escuela de Negocios para emprendedores, tenemos que hablar, definir de acuerdo a la experiencia, que es un emprendedor: “Un vendedor o tomador de pedidos”. Lo que permitirá realizar una diferencia esencial para determinar otra debilidad que enfrenta el emprendedor, motivo por el cual el emprendimiento no florece, no da el fruto de liquidez, reactivar la economía, generara empleo.

 

Como se había definido que las ventas son los pies de un emprendimiento, pero hay que saber caminar, alguien debe enseñar a caminar, caso contrario el emprendimiento muere.  Es muy similar cuando los niños por lo general entre un año a dos años empiezan a dar sus primeros pasos tembleques, mientras la madre da los ánimos, el aplauso, extiende las manos, un paso más. El niño con su balbuceo da un paso y recibe la recompensa, el abrazo y beso de la madre, su líder y mentor. La pregunta que espera respuesta: ¿Quién actúa como líder y mentor en los emprendimientos?

 

 Sí, el emprendedor no sabe caminar. ¿Qué vende? Quien se atreve a dar las respuestas: La Cámara de Comercio, La Cámara de Industria, La Cámara de Artesanos, La Cámara de la pequeña Industria, La Academia, alguna Cartera de Estado. Las palabras se callan, un alzheimer comercial, el trastorno mercantilista de olvidar el concepto de comercio y sus orígenes, el efecto de producir y comercializar un producto o servicio.

 

Como las palabras siguen calladas, sin sonidos, sin melodías, no hay el susurro al oído “si se puede”, no aprende a caminar dará pasos porque los debe dar, sale a vender como un derecho, obligación, que le ayuden, extendiendo la mano de una compasión, frente a la competencia de un mercado que espera ser atendido con un servicio de calidad, eficaz, valores y desarrollo técnico, familiar y social.

 

El emprendedor que improvisa en querer vender, la expresión de una excusa o conformidad a la realidad que se encuentra el emprendimiento. El ruego para hacer realidad de dar el primer paso para vender. Pero termina convirtiéndose en un tomador de pedidos sin vender. Similar a la obra literaria “EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA”, donde los valores y la integridad entran al olvido. Un producto sin comercialización, sin valor agregado.

 

Un emprendimiento sin identidad, si comercio, es un tomador de pedidos, de no aprender en cada No que recibe, el miedo al fracaso, al que dirán. Donde el emprendimiento se queda sin la verdadera “CADENA DE VALOR”, el nerviosismo de vender, sin determinar el costo de vender.

 

La realidad que el emprendedor se convierta en un tomador de pedidos, el daño que causa para su propio ser. Dejar de soñar, esperar la limosna de un organismo, institución, de acuerdo a sus requerimientos para entregar un donativo. No permite que las rices se fortalezcan en buena tierra, tierra fértil para cubrir la demanda insatisfecha de la ciudad y provincia.

 

El vendedor crea un emprendimiento por necesidad, por una resiliencia de coraje, de fortalecerse en Dios como padre, que la constancia, la fidelidad, el tomar riesgos de ir solo rompiendo paradigmas, esquemas, moralismos, dar el ejemplo que “SI SE PUEDE”. Se aprende a llorar no como soberbia, más de formar líderes y mentores para vivir en el servicio, servir al otro como verdadero prójimo.

 

Retomando el ejemplo del niño que empieza a caminar porque tiene la sombra y cree que su madre, estará ahí, que lo protege. El emprendedor debe creer en su familia (esposa e hijos), el pilar fundamental para que florezca, de su fruto apetecible, las ganas de seguir luchando, seguir fortaleciendo en las alianzas estratégicas.

 

Un verdadero vendedor es emprendedor, un verdadero vendedor es solidario, un verdadero vendedor es el servidor de un cliente, un verdadero vendedor cubre una necesidad. Más el tomador de pedidos no es emprendedor, vive las pasiones, del momento que puede hacer una maldad, planifica en crear un telón para tapar sus propios sueños.

 

 

El emprendimiento no son ilusiones, ni espejismos, son tropiezos, caídas dolorosas, con el afán de hacer realidad un sueño, vender soluciones, caminando al ritmo del aprendizaje, del discernimiento para tomar decisiones. El vendedor es evangelizador, que habla con el poder de la palabra, con el ritmo de la verdad. La verdad es Dios.

 

Tú decides ser vendedor o tomador de pedidos.

lunes, 1 de abril de 2024

 

La adoración de la cruz gloriosa.

 

Estamos por vivir el viernes Santo, la adoración de la cruz. La cruz que es el escándalo para el hombre, para el mundo, que evita entrar al sufrimiento, uno de los escrutes esenciales para la purificación, entrar a vivir como un hijo de Dios, con la dignidad de persona, de ser humano.

 

La felicidad no es la cantidad, el tener, el SER, va más allá de la propia razón, del intelectualismo, de conceptos y definiciones creados por el propio hombre.  Es poder entrar a vivir el servicio, el donarse al prójimo, no como un derecho, no por una obligación, pero si por una gracia.

 

La gracia de amar al prójimo, el regocijo de servir, el reconocer que el otro es Cristo, que necesita conocer el amor, palpar una palmada, oír una palabra. Es la esencia para vivir la Pascua de resurrección, la fiesta de las fiestas, el pasar de la muerte a la vida. Qué se puede cargar la cruz, la cruz de la salvación.

 

Una cruz es un sufrimiento que, sin la gracia del Espíritu de Dios, es una carga, es el miedo a la realidad de no enfrentar a la verdad, no enfrentar la realidad de la identidad, los pilares fundamentales para poder entrar en el servicio, experimentar el perdón. Pero el hombre no busca ganar una guerra con la sabiduría de Dios, pero sí con la fuerza de la inteligencia, el poder, de ser YO en primera persona, una guerra de poder sin el perdón, la revolución de enfrentar al enemigo con la fuerza de un ejército guerrero.

Un ejército de idolatría, el poder sin el poder de la humildad, sin el poder del amor. Se enfrenta la concupiscencia del mundo, los placeres del consumismo, el miedo a la muerte, frente al poder la cruz gloriosa, el poder de vencer a la muerte con la obediencia, de cargar la cruz. Vivir el nuevo mandamiento de “Amaras a tú prójimo como a ti mimo”

 

La adoración de la cruz es que puedo cargar la cruz, no en las fuerzas de uno, pero sí en la gracia del Espíritu de Dios, de entrar en la voluntad del padre. “El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí”, palabras de Jesucristo a sus discípulos, que se cumple también en nosotros, porque estamos llamados a ser discípulos, en libertad en el libre albedrío. Se puede vivir con un cáncer, se puede vivir el sacramento del matrimonio hasta que la muerte nos separe, se puede vivir en castidad sea como soltero o dentro del matrimonio, se puede discernir un aparente bien, se puede amar al enemigo, se puede abrir la puerta de servir al prójimo.

 

Un viernes de vivir la pasión de Jesucristo, la muerte de cruz, la muerte de criminal, pero no para quedarse en la muerte, para vivir la resurrección, vencer a la muerte, el hombre queda libre, la libertad al pecado. Que el hombre no se quede en la muerte con el “yo pecador”, “el acto de contrición”, de vivir la resurrección, la fiesta de pasar de la muerte a la vida.

 

Un viernes de adorar la cruz, de trasmitir la fe a los hijos. Que el demonio (la razón), te juega con la adulación que tengo derecho, el derecho de volver a renacer. El juego de la inteligencia, cuando la verdad de Dios es volver a renacer en Espíritu, una nueva criatura, el hombre viejo muere en las aguas del bautismo, para un hombre libre.

 

El hombre libre puede adorar la cruz sin razonamientos, sin cuestionamientos del porque a mí, libre, dejando atrás, dejando en el pasado, quedando el presente el hoy, la cruz de la salvación.

 

Esto es el viernes santo, de entrar a vivir la gracia del perdón, la salvación del hombre, por el hijo de Dios, la libertad para la nueva levadura, de un Dios de amor, misericordia, que se debe extender en la familia, trabajo, amigos. Que ha llegado la salvación, ha llegado el momento de descansar en la palabra de Dios.

 

Un viernes santo para salir de las tinieblas a la luz, a un nuevo camino, la nueva alianza, escuchar el canto del gallo que anuncia que llega la luz, llega la salvación, llega la resurrección. Una cruz que es cargada a cuestas, con la ayuda de Jesucristo, el nuevo lenguaje de anunciar, ser un soldado con la armadura de la palabra, una espada que traspasa al mal, para ser libres.

 

Un viernes santo para expresar un SI, lo demás llega por añadidura. Pero el SI es tú decisión.

domingo, 31 de marzo de 2024

 

“CRISTO HA RESUCITADO, VERDADERAMENTE HA RESUCITADO

 

Hemos vivido la Vigilia Pascual, la fiesta de las fiestas, CRISTO HA RESUCITADO, VERDADERAMENTE HA RESUCITADO, representa que el hombre se preparó desde el anuncio del Tiempo de Adviento, el anuncio que Jesucristo viene, la oportunidad de prepararnos para su llegada. Después llego un nuevo anuncio la Cuaresma, la conversión, enderezad los caminos, de la oscuridad a la luz. La preparación de vivir la resurrección, de la muerte a la vida.

 

Estamos de fiesta, la gran noche de la vigilia pascual, la resurrección. Seguimos de fiesta, estamos viviendo la OCTAVA DE PASCUA, la gran fiesta, la alegría que estos ocho días se considera como un solo domingo, un solo día. La importancia para el cristiano, si has vivido la resurrección de una alegría de ocho días transformado en un solo día.

 

La importancia de esta pascua de resurrección, donde se despliega el amor de Dios, que entrego a su hijo a morir por la humanidad, primero tú, luego yo. Una muerte de cruz, la crueldad del hombre en no poder aceptar que se puede descansar ante el sufrimiento de la incapacidad de amar, la explotación del hombre por el hombre, la búsqueda incesante de la verdad, de buscar la fuente la vida en la oscuridad, en las tinieblas de una razón sin discernimiento.

 

Una fiesta con una preparación de cuarenta días, desde, el miércoles de ceniza, hasta llegar a vivir la vigilia pascual. La pregunta que nace de lo profundo del propio ser del hombre, del sufrimiento y amargura, de la falta de sal en la vida que es Cristo. ¿Por qué es diferente esta noche de vigilia? Preguntas que te hace tú hijo, un amigo, el vecino del barrio, el creyente y no creyente. Una respuesta que no puede ser improvisada, razonada, peor con la tartamudez de pronunciar palabra alguna, donde el miedo vence a la gloria de Dios.

 

Que fácil decir, he vivido, he creído, creo en Dios, soy creyente. Pero hay una respuesta ¿por qué esté sábado santo de contemplación es diferente? Una fiesta que ha tenido una preparación. Una respuesta única, sincera y legitima, para descansar al sufrimiento, que está por encima a las fuerzas naturales, que es la razón, donde el hombre se vuelve esclavo de sus razonamientos, del diario vivir.

 

Estamos viviendo la fiesta, “CRISTO HA RESUCITADO, VERDADERAMENTE HA RESUCITADO”. Es de compartir la alegría, porque me he quitado un quintal de razonamientos cargados sobre mi espalda, los razonamientos ilógicos, el conocimiento abstracto de una ecuación de la vida para resolver el sufrimiento.

 

He resucitado con Cristo, porque el hombre sin Dios, no es nada, es un ser invisible para la creación, donde se enfrasca en la búsqueda anticipada de respuestas sin vivir el tiempo real, de trasladarse al futuro o quedarse en el pasado, en la historia. Una respuesta sincera en reconocer que el sufrimiento me viene por la perfección de buscar un culpable, una verdad que existe en la mente, que convierte al hombre en un ciego, porque no necesita ya la luz, por tener una luz de la mentira.

 

He resucitado con Cristo, porque he vivido desde el jueves santo, el servicio a mi prójimo (el otro es Cristo), el viernes de poder reconocer mi cruz, convertirse en gloriosa, o feliz culpa que me ha permitido gritar a Dios, buscar al pastor, nada me falta, me conduce a las fuentes de agua viva. Una resurrección que pasa de las palabras a hechos, de juicio a misericordia, de tristeza a alegría, de ira a paciencia, de muerte a vida.

 

Estoy de fiesta, porque vuelvo de vivir lo que mi corazón expresa, vuelvo a vivir una luz para hacer la voluntad de Dios, el camino donde no se ajustan a los proyectos de inteligencia de hombre de SER YO, pero si el proyecto de servir, el YO en último puesto, de perder en una competencia y ganar una sonrisa de aquel que no tiene como pagarte.

 

CRISTO HA RESUCITADO, VERDADERAMENTE HA RESUCITADO, porque ha quitado la piedra de una sepultura construida por la amargura de no tener la luz, la amargura de una muerte ontológica del ser, que ha permitido que las aguas de la muerte se abran, para pasar a la otra orilla, a la vida, a experimentar que es la FE.

 

Que esta pascua de resurrección sea el inicio de un camino, de cargar la cruz ya gloriosa, de vivir la fiesta de las fiestas, con la alegría que,  HE RESUCITADO CON CRISTO, el gran paso de la muerte a la vida, de la enfermedad a la vida, de la razón a la verdad.

 La adoración de la cruz gloriosa.

 

Estamos por vivir el viernes Santo, la adoración de la cruz. La cruz que es el escándalo para el hombre, para el mundo, que evita entrar al sufrimiento, uno de los escrutes esenciales para la purificación, entrar a vivir como un hijo de Dios, con la dignidad de persona, de ser humano.

 

La felicidad no es la cantidad, el tener, el SER, va más allá de la propia razón, del intelectualismo, de conceptos y definiciones creados por el propio hombre.  Es poder entrar a vivir el servicio, el donarse al prójimo, no como un derecho, no por una obligación, pero si por una gracia.

 

La gracia de amar al prójimo, el regocijo de servir, el reconocer que el otro es Cristo, que necesita conocer el amor, palpar una palmada, oír una palabra. Es la esencia para vivir la Pascua de resurrección, la fiesta de las fiestas, el pasar de la muerte a la vida. Qué se puede cargar la cruz, la cruz de la salvación.

 

Una cruz es un sufrimiento que, sin la gracia del Espíritu de Dios, es una carga, es el miedo a la realidad de no enfrentar a la verdad, no enfrentar la realidad de la identidad, los pilares fundamentales para poder entrar en el servicio, experimentar el perdón. Pero el hombre no busca ganar una guerra con la sabiduría de Dios, pero sí con la fuerza de la inteligencia, el poder, de ser YO en primera persona, una guerra de poder sin el perdón, la revolución de enfrentar al enemigo con la fuerza de un ejército guerrero.

 

Un ejército de idolatría, el poder sin el poder de la humildad, sin el poder del amor. Se enfrenta la concupiscencia del mundo, los placeres del consumismo, el miedo a la muerte, frente al poder la cruz gloriosa, el poder de vencer a la muerte con la obediencia, de cargar la cruz. Vivir el nuevo mandamiento de “Amaras a tú prójimo como a ti mimo”

 

La adoración de la cruz es que puedo cargar la cruz, no en las fuerzas de uno, pero sí en la gracia del Espíritu de Dios, de entrar en la voluntad del padre. “El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí”, palabras de Jesucristo a sus discípulos, que se cumple también en nosotros, porque estamos llamados a ser discípulos, en libertad en el libre albedrío. Se puede vivir con un cáncer, se puede vivir el sacramento del matrimonio hasta que la muerte nos separe, se puede vivir en castidad sea como soltero o dentro del matrimonio, se puede discernir un aparente bien, se puede amar al enemigo, se puede abrir la puerta de servir al prójimo.

 

Un viernes de vivir la pasión de Jesucristo, la muerte de cruz, la muerte de criminal, pero no para quedarse en la muerte, para vivir la resurrección, vencer a la muerte, el hombre queda libre, la libertad al pecado. Que el hombre no se quede en la muerte con el “yo pecador”, “el acto de contrición”, de vivir la resurrección, la fiesta de pasar de la muerte a la vida.

 

Un viernes de adorar la cruz, de trasmitir la fe a los hijos. Que el demonio (la razón), te juega con la adulación que tengo derecho, el derecho de volver a renacer. El juego de la inteligencia, cuando la verdad de Dios es volver a renacer en Espíritu, una nueva criatura, el hombre viejo muere en las aguas del bautismo, para un hombre libre.

 

El hombre libre puede adorar la cruz sin razonamientos, sin cuestionamientos del porque a mí, libre, dejando atrás, dejando en el pasado, quedando el presente el hoy, la cruz de la salvación.

 

Esto es el viernes santo, de entrar a vivir la gracia del perdón, la salvación del hombre, por el hijo de Dios, la libertad para la nueva levadura, de un Dios de amor, misericordia, que se debe extender en la familia, trabajo, amigos. Que ha llegado la salvación, ha llegado el momento de descansar en la palabra de Dios.

 

Un viernes santo para salir de las tinieblas a la luz, a un nuevo camino, la nueva alianza, escuchar el canto del gallo que anuncia que llega la luz, llega la salvación, llega la resurrección. Una cruz que es cargada a cuestas, con la ayuda de Jesucristo, el nuevo lenguaje de anunciar, ser un soldado con la armadura de la palabra, una espada que traspasa al mal, para ser libres.

 

Un viernes santo para expresar un SI, lo demás llega por añadidura. Pero el SI es tú decisión.