lunes, 23 de diciembre de 2024

 

EL AMOR PERMITE EMPRENDER Y CONSTRUIR FAMILIA


El hombre se encuentra en la búsqueda de la felicidad, del amor, de poder vivir dentro de la burbuja del placer, vivir, sin mirar, que hay sueños, tener una identidad, para un desarrollo y crecimiento. Mientras vive de las emociones pensando que es el amor, se olvida de construir familia, a su vez de emprender, apoyarse en DIOS, como el verdadero arquitecto de la vida.

 

El permanecer en un autismo intelectual, que lleva a un camino lineal, que no hay tropiezos, donde el final es el golpe más duro al ego del perfeccionamiento, del conocimiento científico. El quedarse con la inteligencia, desaparece la ignorancia, para transformarse en una soberbia de saber todo y que no es permitido un tropiezo, una caída, una lágrima de la impotencia de reconocer que no puedo, que se necesita la ayuda, una sabiduría superior al hombre que se llama Dios.

 

La derrota tiene dos caminos: Una de permanecer en el egoísmo, dejar pasar las oportunidades que DIOS da al hombre, perdiendo la oportunidad de conocer el verdadero Amor, que no es otra cosa de regresar a la casa del Padre, pedir perdón, vivir la fiesta del nuevo vino. El segundo camino es vivir la palabra del cuarto domingo de Adviento (Lucas 1,39-45), como lo explica el Santo Padre el Papa Francisco “APRENDAMOS DE LA VIRGEN MARIA, ESTA FORMA DE REACCIONAR: LEVANTARNOS, SOBRE TODO CUANDO LAS DIFICULTADES AMENAZAN CON APLASTARNOS. LEVANTARNOS, PARA NO EMPANTANARNOS EN LOS PROBLEMAS, HUNDIÉNDONOS EN LA AUTOCOMPASIÓN O CAYENDO EN UNA TRISTEZA QUE NOS PARALIZA. PERO ¿POR QUÉ LEVANTARNOS? PORQUE DIOS ES GRANDE Y ESTÁ PREPARADO PARA LEVANTARNOS SI NOSOTROS LE TENDEMOS LA MANO. ENTONCES ARROJEMOS EN ÉL LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS, LOS MIEDOS QUE BLOQUEAN TODO IMPULSO Y QUE IMPIDEN IR ADELANTE. Y DESPUÉS HAGAMOS COMO MARÍA: ¡MIREMOS A NUESTRO ALREDEDOR Y BUSQUEMOS ALGUNA PERSONA A LA QUE PODAMOS SER DE AYUDA ¡”

 

El amor renueva todo, de mirar lo que siempre ha estado ahí, pero la ceguera te hace caer la desesperanza, no poder vivir la verdadera Navidad, que DIOS nace en nuestros corazones, de vivir en el prójimo, encontrarse con el amor, de esperar la Vendida del Señor, porque sabemos que viene. 

 

Es el verdadero emprendimiento, de emprender al encuentro del Señor, escuchar la voz de DIOS, vivir en la voluntad de Dios, sin importar la situación concreta que se viva. Es transformar nuestras vidas por la intervención de la Virgen María, de vivir la alegría en medio los sufrimientos, de la situación real y concreta de la sociedad. Al entender está decisión de emprender, lo demás llega por añadidura, el emprendimiento externo, donde se pueda ya compartir con el prójimo.

 

No es fácil emprender, porque va ligado directamente con el amor, de entrar al servicio, ¿EN QUE LE SIRVO?, morir a la razón, para que, se una, en una sola palabra la “INTELIGENCIA Y LA SABIDURÍA”, dando origen al amor. Un amor que no es un condicionamiento, es la presencia de DIOS, en todo sentido, de tener un celo por la evangelización, hacer conocer que DIOS, ha llegado, que la FE es ya una FE adulta. ¡Por qué tener FE es creer, ver, topar, palpar¡

 

El verdadero emprendimiento es saber levantarse de mil caídas, una paciencia de vivir una conversión de un nuevo Hombre en Espíritu, de construir familia, donde los frutos son los hijos, el regalo de Dios de formar hijos para una sociedad de valores, emprendedora, con el temor de Dios, hacer empresa solidaria, con una empatía y resiliencia de hablar en la verdad con misericordia.

 

El poder de Dios, es fuerte para hacer el bien, que florezcan los emprendimientos, den los frutos dulces, que representa el trabajo en familia, alegrarse de haber dado el primer paso a emprender, perder le miedo y esperar la primavera, sin querer cambiar el invierno, por el miedo al sufrimiento.

 

El miedo es parte del Mal (demonio, diablo), ángeles que se revelaron contra Dios, por no querer hacer su voluntad. Su objetivo es engañar al hombre que se puede eliminar el sufrimiento, que la felicidad es no tener sufrimiento, por la misma libertad que DIOS dio al hombre en su creación a su imagen y semejanza.

 

Sí, tú emprendimiento no florece, es importante hacerse un acto de constricción, donde estoy fallando, que tropiezos estoy evitando, si puedo introducirme a la verdadera Navidad, que DIOS nace. Lo dejo nacer seriamente o dejo seducirme de los espejismos de una sociedad consumista, sin importar el prójimo.

 

El amor es emprender. Emprender es SERVIR. Servir es encontrase con DIOS. Lo crees. ES TU DECISIÓN.

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