EL NUEVO AÑO, NUEVOS PROYECTOS, FLORECIMIENTO DE MI EMPRENDIMIENTO
Por lo general el NUEVO año se lo recibe con la despedida del
año viejo, con bombos y platillos. La farra, comer las doce uvas, usar
interiores amarillos, saltar al monigote que encuentra en llamas, correr con
una maleta para tener un viaje en el NUEVO año, etc. Los fetichismos de una
sociedad que se encuentra sin la esperanza, el divorcio entre la FE y la inteligencia
del hombre, de hacer siempre la voluntad de un YO, en primera persona, sin
poder cimentar en la roca que es Jesucristo: “SI YAHVE NO CONSTRUYE LA CASA, EN
VANO SE AFANAN LOS CONSTRUCTORES” (salmo 127: 1), a su vez hay un pie de página
en la Biblia que explica “EL TRABAJO DEL
HOMBRE ESTÁ ABOCADO AL FRACASO SI DIOS NO LA FECUNDA: PAN COTIDIANO Y
DESCENDENCIA SON DONES DE DIOS”
Pensamos que el NUEVO año debe ser mejor, debería ser así,
pero necesitamos trabajar, soñar y esforzarnos por cumplir el sueño, no
quedarse en algo efímero, que se fue, donde quedan los pensamientos negativos
que esclavizan al propio Hombre en una expresión “mala suerte” que significa un
ateísmo total de no confiar en DIOS, caer en la desesperación. Pero el hombre
debe cuidar a su familia que da como resultado amar al prójimo, la dignidad de
un trabajo como la esencia del amor, donarse al otro en SERVIR, que no sea una
carga, la pesadez de un cumplimiento. Ya lo explicaba el Santo Padre Francisco
“PERO LAMENTABLEMENTE EL TRABAJO ES A
MENUDO REHÉN DE LA INJUSTICIA SOCIAL Y, MÁS QUE SER UN MEDIO DE HUMANIZACIÓN,
SE CONVIERTE EN UNA PERIFERIA EXISTENCIAL”
El NUEVO año debe ser primeramente recuperar el amor por la
vida, el milagro más grande de haber nacido para una misión muy importante de
ser la luz para el prójimo, que necesita la ayuda oportuna para emprender, ir
mar adentro con una verdadera identidad ¿Quién soy Yo?, ¿Quién es DIOS en mi
vida? Que permite entender que el camino de la vida: Hay decisiones correctas
que todo sale bien de acuerdo a lo planificado, que los vientos, turbulencias
se las paso. Pero también se presentan imprevistos como la falta de una armonía
en una decisión, que la barca se enfrenta a las turbulencias de agua, sale el
miedo, la impotencia, pero solo la serenidad y la confianza, de reaccionar que
DIOS es Padre, una decisión a lo planificado, que la vida es de tropiezos,
caídas, lo importante es levantarse, convertirla en oportunidad para el próximo
viaje que significa el florecimiento del emprendimiento.
Que el NUEVO año ya no sea de razonamientos, el
intelectualismo, que separa al hombre de las oportunidades, de crear, fomentar
un valor agregado, de vivir la comunión de un equipo sólido, para superar los
obstáculos que la vida nos tiene todos los días, para forjarnos como
verdaderos, soldados de artillería, de bombardear el valor, la esperanza, el sí
puedo. Con el toque final de un soldado de caballería, atacar al enemigo
primordial del hombre, la soberbia, que ciega el amor al prójimo. Necesitamos
ser soldados de infantería que abre los caminos con la humildad, la luz para
guiar a tú propio YO, para ayudar a crear el verdadero valor agregado que es
fomentar el Emprendimiento, que florezca, que, de fruto, un fruto de esperanza,
construir empresa solidad, de dignificar el trabajo como el verdadero servicio,
de ayudar con el esfuerzo que nació de un sueño.
El NUEVO año sea de verdades, ya no de espejismos, recuperar
nuestra identidad de Persona, Hijo, Padre, etc. No esperar los efectos de comer
las doce uvas, el brindis de la copa de vino. Si detrás de todas las
tradiciones no hay la verdadera conversión, un corazón de carne, de no culpar,
ni buscar culpables, peor quedarse en el pasado, o trasladarse al futuro. Es
hora de empezar a vivir la responsabilidad, de vivir el presente, arreglar los
errores cometidos, enfrentar las consecuencias de lo vivido. La hora de hacer
florecer el emprendimiento de tú vida, reconstruir familia, ser fuertes con
DIOS, que las decisiones a tomar dejen ser de índole mercantilista, monetaria,
que sean de servicio, darse al otro.
Un año NUEVO distinto a los anteriores, el año NUEVO se encuentra
en nuestros pensamientos, porque todos los días es nuevo, nuevas oportunidades.
Lo que se termina un año calendario, fechas que permiten establecer metas, que
se cumplirán de acuerdo al esfuerzo, constancia, seguridad, valor, decisión,
fortaleza, identidad y experimentar la experiencia real que DIOS es Padre.
En tú libertad y libre albedrío, decides ser un hombre nuevo,
fuerte con DIOS. Seguir el hombre viejo con sus razonamientos, juicios,
esperando cosechar sin sembrar.
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