EL SUBSIDIO FOCALIZADO PERMITE QUE LOS EMPRENDIMIENTOS
FLOREZCAN
En la revista
del Cetro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile del autor José
Yáñez Henríquez, nos hace conocer el concepto de subsidio. “Etimológicamente
proviene del latín SUBSIDIUM que significa ayuda, auxilio, protección, socorro,
refuerzo. SUB indica debajo y SIDĔRE aposentarse (sentarse), venir a sentarse
para apuntalar, sostener o socorrer a otro que está por debajo”. En otras
palabras, se define según SALVAT (1972) como “equivalente a socorro, ayuda o
auxilio extraordinario”
El concepto de
subsidio lo han enfocado en crear narrativas que no influyen dentro de la
economía de un país, un pueblo que debe desarrollarse, tener una vida digna
como persona, ser humano, la verdadera imagen de DIOS. Nos quedamos en los
conceptos de izquierda, derecha, es bueno o malo según el modelo que gobierne.
No vivimos la identidad Lojana, la identidad de humanismo, vivimos el odio de
tildar zurdo, socialista, comunista, sin tener claro el concepto de cada
palabra: Capitalismo, Socialista, Demócrata, que da a pensar que el hombre de
hoy vive un síndrome de no querer ver, sentir y vivir la esencia de la vida que
es: Trabajo, techo, educación, el trípode para el desarrollo, el sentido de
vivir con honestidad e integridad.
En la política
nace los términos de derecha e izquierda en la revolución francesa (1789),
cuando los partidarios del rey Luis XVI se sentaban a la derecha y los
revolucionarios, deseaban un cambio a la izquierda de la Asamblea Nacional. Se
crean las divisiones de carácter ideológico de fomentar ira, odio, más no un
enfoque de dialogo, concertación de conocimiento, sabiduría, para llegar a un equilibrio
entre gobierno vs pueblo, sin importar si es una minoría, pero es pueblo. Una
comunidad, un emprendedor, la academia, las cámaras, sindicatos, etc. Son las
minorías que generan un valor agregado, reactivar la economía.
Para Norberto Bobbio, “La relación
directa entre izquierda-derecha es perfectamente legítima, tiene sentido,
siempre que la entendamos de una manera relativa”. No permitimos que el hombre
avance en sabiduría e inteligencia, nos quedamos en etiquetar lo malo, lo feo,
lo estúpido, que no permite el desarrollo de hacer empresa, porque no florecen
los emprendimientos, por entrar en la pelea que lo bueno es la derecha, los
honestos, sepulcros blanqueados, mientras que las izquierdas son los
terroristas, narcotraficantes. Nos lleva a vivir el abismo negro de la razón,
el egocentrismo de no caminar dejando huella, para que lleguen al poder
personas sin conocimiento de ser un estadista, político y demócrata.
Por eso Ortega y
Gasset decía que ser de la “derecha, como ser de la izquierda,
era una de las infinitas opciones que tenía el hombre de ser un imbécil, nada menos”. El escritor Gonzalo
Fernández de la Mora en un libro célebre publicado en 1965
expresa “Las ideologías serían simplificaciones carentes de rigor intelectual y
utilizadas como etiquetas arbitrarias en la demagogia política”. La vida no es
de decisiones al vacío, de ofrecer por un voto, luego jugar con la esperanza de
un pueblo, se esfuma la directriz de la creación de DIOS, que es el amor, amor
al prójimo, cuando se defiende la familia como el núcleo de la formación de
hombres para la sociedad en valores, conocimiento, identidad, defender al
hombre de las ideologías políticas demagógicas sin norte.
El subsidio
tiene principios fundamentales para unir, fortalecer, desarrollarse, de pasar
de un emprendimiento familiar a la gran industria, generadora de empleo, con la
vinculación del sector primario, la academia. El conocimiento y la experiencia
para el desarrollo, por tal motivo el primer principio es la TRANSITORIEDAD,
luego tenemos la FOCALIZACIÓN, la EFECTIVIDAD Y PROGRESIVAS, que se resumen
técnicamente que no debe afectar al presupuesto general.
Podemos
concluir que es el Hombre que falla, la creencia de tener una igualdad general,
que no existe, pero si existe la dignidad, la dignidad a la vida, de una
sociedad justa en los derechos de un salario justo, para cubrir las necesidades
básicas de: educación, salud y vivienda, la esencia del hombre que debe
trabajar con sabiduría, inteligencia, en el libre albedrio que DIOS da al
hombre. Es decir que toda decisión tiene una causa y efecto, de enfrentar las
consecuencias, sin buscar culpables.
Ya lo decía el
Santo Padre Juan Pablo II (+) en su encíclica CENTESIMUS ANNUS (1991). “¿SE
PUEDE DECIR QUIZÁ, ¿QUE DESPUÉS DEL FRACASO DEL COMUNISMO, ¿EL SISTEMA VENCEDOR
SEA EL CAPITALISMO, Y QUE HACIA ÉL ESTÉN DIRIGIDOS LOS ESFUERZOS DE LOS PAÍSES
QUE TRATEN DE RECONSTRUIR SU ECONOMÍA Y SU SOCIEDAD?
Tú decides que
dignidad de vida quieres vivir y dar a tú familia.
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