LOS ENEMIGOS DEL HOMBRE
Estamos en una constante lucha de sobrevivir, abrir nuevos
caminos, pero solamente con la inteligencia, no mirar, peor aceptar que hay
vida eterna. Pero llega el momento que el hombre debe enfrentarse a sí mismo,
de contextualizar que envejece, la muerte está golpeando la puerta, sin saber el
día, la hora, pero llega en el momento determinado.
Hay un pensamiento de un ateísmo intelectual, “SER DIOS”, “YO
SOY” que destruye la conexión de la creación con el Hombre, convertirse en el
centro, para determinar, confrontar, que el Hombre es DIOS, que lo puede todo,
destruyendo al inocente, el que muere para dar la vida.
Frente a este contexto de buscar un desarrollo, se destruye
el origen para dar paso a los bosques de concreto, la impronta de un conocimiento
sin DIOS, el desarrollo desolado, sin vida, elocuente a dar vida al SER de un egoísmo
que no puede destruir la muerte. Es en ese momento el Hombre se queda impotente;
si valió la pena de SER DIOS, a la final la muerte lo destruye lo construido,
el viento, el tiempo lo carcome. Es la realidad que el Hombre se enfrenta a
tres enemigos: Mundo, demonio y carne.
El Hombre pierde su dignidad de no ver al Mundo como la creación
perfecta, la armonía para Emprender, que la vida es única, tener la voluntad de
reconocer que DIOS es Padre, la creación para el regocijo del Hombre. Entra a
vivir la destrucción, la corrupción se vuelve normal, muere la sabiduría de la
vejez, deja que muera el futuro, porque el presente que es la Juventud no tiene
de donde absorbe vida. Es vulnerable a los espejismos de falsos Profetas,
liderazgo sin los cimientos, que Emprender a nuevos senderos, es cansado, el miedo
de enfrentar a los nuevos retos, el facilismo de una Inteligencia Artificial,
de vivir la tendencia del descarte. DIOS no asoma en la memoria de una
juventud, que le interesa un Mundo de vanidades, sin el desafío de crear,
Emprender por amor, servir.
El otro enemigo del Hombre es el “demonio”, la presa fácil al
engaño de un Ángel que te habla al oído con la tenacidad de presentar un APARENTE
BIEN, que el fondo es la carnada para destruir al Hombre, muera su SER, viva la
soledad, perdiendo el DISCERNIMIENTO. Un engaño de vivir la seguridad de sí mismo,
los vientos de grandeza, el éxito del esfuerzo, de la inteligencia, de saber
actuar y tomar decisiones en el Mundo, la sociedad que se encuentra sedienta de
poder, de crear estructuras de un desarrollo bajo esquemas de la idolatría, el
poder del dinero.
No hay Emprendimiento para servir, la armonía de un verdadero
Hijo de DIOS, se pierde legitimidad de vigilar la esencia del corazón, que no
se contamine y muera la espiritualidad. Nace el egoísmo, soberbia de “YO SOY”, la
seguridad que al otro le va mal porque no planifica, no es inteligente, no le
tiene a DIOS de su parte. Una religiosidad natural de que DIOS está a disposición
del Hombre, que tiene la vara mágica de hacer Tú voluntad
Hay el sosiego que la muerte no llega, tengo el tiempo para
avanzar en nuevos proyectos, el engaño del demonio, de hacer dinero,
descuidando la familia, la juventud entre en su mundo vacío, material, sin el
Temor de Dios. Se crean los Derechos para todo, menos el derecho de la vida
desde la concepción. Matar la matriz de la vida, por el razonamiento de un activismo
mercantilista.
El tercer enemigo el más fuerte que es la “carne”, las concupiscencias
que no se refieren a la sexualidad, es separar a Dios de la vida del Hombre,
donde el Espíritu Santo es remplazado por el Espíritu de soberbia. El cuerpo humano
que es carne, va en camino de otros Dioses como: Dinero, sexo, Fama, etc.
Una carne que no quiere morir, pero vivir del confort, oler a
las esencias de conquista, del morbo social, construir el poder del reconocimiento,
la arrogancia de “YO SOY”.
Para vencer estos enemigos se necesita “OLER A CRISTO”, en la
Epístola a los Efesios 6:15-17 “CALZADOS LOS PIES CON EL CELO POR EL EVANGELIO
DE LA PAZ, EMBRAZANDO SIEMPRE EL ESCUDO DE LA FE, PARA QUE PODÁIS APAGAR CON ÉL
TODOS LOS ENCENDIDOS DARDOS DEL MALIGNO. TOMAD TAMBIÉN, EL YELMO DE LA SALVACIÓN
Y LA ESPADA DEL ESPÍRITU, QUE ES LA PALABRA DE DIOS”
Si verdaderamente quieres salir de la pobreza material, es
alzar los ojos a DIOS, Emprender para servir al prójimo, de vivir y experimentar
que DIOS ES PADRE y TÚ HIJO DE DIOS.
Tú decides, si quieres salvar a tu Familia, hijos. Tener vida.
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