EL EMPRENDIMIENTO ES UNA ARMONÍA, REACTIVA LA ECONOMÍA DE UN PUEBLO
El Hombre siempre se encuentra en un camino de llegar a la
meta, pero se olvida de lo más importante, de llegar a la cima, no es solo, es
en equipo, esencialmente con la Familia, que representan los cimientos para
sembrar la semilla en tierra fértil, en el tiempo determinado dará el fruto
dulce, el dulzón al paladar, la expresión de enfrentar las barreras, los
tropiezos, el dolor, se trasforman en la armonía de ver un horizonte con
esperanza, la fuerza del amor propio mueve la roca de los espejismos, miedos,
que le hacen retroceder a mirar la historia como una maldición, los complejos que
llevan a vivir un futuro de esclavitud.
El emprender es ver que hay oportunidades, mirar con los ojos
del alma, para entrar al servicio, de vivir una economía más humana, una
economía de prójimo, la economía familiar, el trueque interno de comuna, para
cubrir la necesidad de las familias. Permite vivir la circulación de capitales,
de volver invertir ya con una rentabilidad, para disfrutar la armonía del
esfuerzo, de la constancia, el amor propio tener la pasión de trabajar, crear
un valor agregado con servicio.
El Emprendimiento es el motor que une la Educación con
sabiduría, basada en los principios de la Familia Cristiana que son los valores
de Hijos de Dios, que se interrelacionan al conocimiento científico, de abrir
nuevos caminos de ciencia, que facilitara que el Emprendimiento pueda florecer,
dar su fruto. Esto con lleva que la inteligencia se desarrolle con el
discernimiento de tomar decisiones, cuando se presentan limites, paréntesis,
que obstaculizan la potencialidad del Emprendimiento, deja de florecer por el
egoísmo de quedarse en espacios reducidos, donde tú verdadera Identidad se
esfuma, para esclavizar al Emprendimiento ya sin armonía, donde el
empoderamiento se desvanece, no hay planificación, convertirse en un
Emprendimiento de subsistencia.
Cuando hablamos de la armonía en el Emprendimiento,
expresamos que hay una Identidad de Hijo de Dios, que tienes la empatía de ser
sal, luz, y fermento. Para ponerle sabor al esfuerzo, coger las oportunidades
que se presentan, se hace realidad, de alumbrar en los momentos de oscuridad,
donde la razón empieza activarse para vivir el monologo de los “PORQUÉS”.
La importancia de la SAL, para evitar la corrupción, vivir la
pasión, encontrar la vocación de Emprendedor, crear la Identidad Emprendedora,
de transformar el producto de la tierra en un producto elaborado con el
conocimiento científico, la vinculación directa de un sueño, generar empleo,
construir una Empresa, el desarrollo de un pueblo, en base a la armonía que hay
oportunidades.
El Emprendimiento crea un liderazgo con autoridad de
servicio, de hacer rodar la carreta con una dirección de saber “QUÉ HACER”, no
preguntar “QUE HAGO”. La experiencia de saber amar, la fidelización de del
Cliente Interno (equipo de trabajo), el compromiso de compartir el sueño como puño,
la fuerza de la sabiduría, de oler a CRISTO, oler a oveja, oler a trabajo, oler
a vida.
Si verdaderamente se le diera la Importancia al
Emprendimiento, ya no como un concepto, o una teoría de algún libro. Un pueblo
saliera de la pobreza material, se daría la chispa de emprender sin miedos, de
romper el cuello de botella que es la comercialización de los productos
elaborados. El emprendimiento reactiva la economía, porque hay perseverancia,
innovación, evolución, de remar contra corriente, que representan los
Inteligentes, que no creen en el sueño de un Emprendedor, la burla de la
locura, pero la locura es el puente para pasar a la otra orilla, sembrar la
semilla en la tierra fértil.
La armonía no llega de la inteligencia, es dada por el
Espíritu de DIOS, ya lo dice el Salmo 127. “SI EL SEÑOR NO CONSTRUYE LA CASA,
EN VANO SE CANSAN LOS CONSTRUCTORES”. La respuesta para el Hombre con
sabiduría, el Hombre que sabe escuchar, no oír. El Hombre que sabe ver, no mirar. El hombre
que sabe hablar bien de Dios, no expresar vanidades. El Hombre que sabe esperar
en DIOS.
Emprender no es fácil, porque hay que encontrar el tesoro de
la vida, la perla preciosa, que son los cimientos y columnas del Emprendimiento.
Es morir a las concupiscencias del mundo en lo referente al egocentrismo de ser
DIOS. Descender para tener el encuentro real con DIOS, la humildad de entrar al
servicio, la sal que necesita la sociedad.
La sabiduría que DIOS entrega al Hombre, emprender con armonía, encontrar las oportunidades, trabajar, ponerse al servicio. Es tú decisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario