lunes, 24 de octubre de 2022

 

La pobreza del hombre

 

Según el análisis  del Banco Mundial en su artículo Intensificar la lucha contra la pobreza extrema, afirma que viven con $2,15 al día, una realidad identificada como un indicador, en busca de soluciones sin mirar la raíz que origina la pobreza en el hombre.

Nos quedamos mirando la parte tangible, lo material, de no tener la moneda, para enfrentar al mercado. ¿Qué tengo, qué compro? De cuantificar la calidad de vida por:  Bienes, títulos, poder político, poder económico y la mentira de un populismo de vivir una doble vida.

El hablar de bienes, la prioridad es la casa, tener el techo para proteger a la familia, el sueño perfecto del hombre. Se suscita el fenómeno de matar el confort de la familia, el descanso se esfuma, quedando el derecho de tener un techo, sin el olor a familia, la esencia de sembrar vida.

Empiezan los problemas, la pobreza creada por la vanidad de vanidades, las pasiones de someter al hombre por el hombre. Demostrar el poder quien puede ayudar, de apuntar yo tengo, yo puedo. Ofrecer y regalar ignorancia, lo que tiene el corazón expresa el hombre.

 

Muere la familia, se extiende la pobreza, la carencia de amor, se prolifera el caos social, de sobrevivir en medio de la injusticia como abanderado. Pero hay voces que se convierten en ecos, jugando con la esperanza, que pueden solucionar la pobreza, el Dios perfecto que tiene la barita mágica.

La noticia millonaria que tienen la fórmula para solucionar la pobreza material. Muriendo el verdadero Dios ¡Abba, Padre! Quedando la razón sin sabiduría, el cansancio sin el agua viva, la fiesta sin vino.

La familia pierde la esencia de dar vida, de tener sueños reales, de ser visionarios, valientes en el Señor para vencer a los enemigos del hombre: Soberbia, Ira, Avaricia, Envidia, Lujuria, Gula y Pereza.  Perdiendo las virtudes como: humildad, paciencia, generosidad, caridad, castidad, templanza y diligencia.

El hombre al perder las virtudes, entra a vivir un analfabetismo de poder, de ansiar lo que no tiene el hombre, que es la familia. Imaginando, soñando que el momento de asaltar, robar, hurtar, dejan de ser pobres. El engaño feroz por la ausencia de educación, no conocimiento

Buscan solucionar la pobreza con conocimiento, apartando la educación de familia, los valores y la ética. No realizan el escrutinio, la raíz de la pobreza. Se enfocan en la creación de un número, un dato, para buscar un culpable, en función directa de la tendencia política, donde se ahonda más el problema, saliendo a relucir el conocimiento que tienen, los méritos obtenidos.

No quieren hablar de la POBREZA ESPIRITUAL, el miedo de enfrentase, a mirarse al espejo, reconocer quien SOY YO. Un miedo a la conciencia que te libra con la conversión, de reconocer que SOY POBRE DE ESPÍRITU. Hay solución, es hora de volver a construir familia.

Construyo familia, vuelve a nacer la esperanza, ser criatura de Dios, de gritar, ten misericordia de mí que soy un pecador. La palabra perfecta que trasmite paz, el faro de un nuevo hombre.

La solución está ahí, de pedir sabiduría de lo alto, reconocer a Dios en un pobre, de compartir lo bueno. Dejando la pobreza material, para ser rico en sabiduría, de generar amor, dar y recibir un abrazo.

 

La pobreza del hombre se termina cuando soy prójimo

 

No hay comentarios: