domingo, 13 de enero de 2019

La inteligencia política

Se presenta un descontento social por el manejo de la economía del gobierno central. Palabras vienen y palabras van, con el soporte de tener la razón. Esta discusión se está haciendo repetitiva como una letanía, que escucha el político y lo canta en el discurso, de ofrecimientos, soluciones al problema causado por las medidas neoliberales. Si saben o no saben el concepto de medidas neoliberales, pero tiene una armonía al oído del pueblo y disparan todos los adjetivos. Un  populismo de atraer, captar un voto, el derecho del pueblo. El pueblo vive de las apariencias y no vamos a la profundidad del estancamiento, el no desarrollo armónico entre las necesidades y la producción.

La producción es labrar la tierra, crear empresa, comercializar el producto, cubrir una necesidad. Quién hace empresa?  El político?  Lo hace quien mira y palpa la necesidad,  se une capital y trabajo. Tan fácil, pero el hombre se venda los ojos con el lienzo de la pobreza, para ser candidato, en la tarima culpar al otro del fracaso económico.

Nace la inteligencia política, la inteligencia individualista de generar un egocentrismo, destruyendo al más  débil, al agricultor, campesino. Esta inteligencia va carcomiendo el conocimiento con la tecnología, de acentuar la necesidad,  del pan, techo, empleo, como el castigo divino.

Esta debilidad es oportunidad para el empresario para formar un monopolio, el dueño del mercado, donde el político crea leyes para cubrir necesidades empresariales, debatidas al frente del pueblo, rasgándose las vestiduras de un ángel, mientras tras vestidores ya se hizo el sello de la inteligencia política.

Una inteligencia que destruye los sueños del joven para romper las estructuras de la familia, quedando en el desdén de la plataforma social.  La nueva estructura: El rico y el pobre, el inteligente y el ignorante y Tú donde estás

No hay comentarios: