martes, 15 de agosto de 2017

DECIR NO AL CORREISMO



Las palabras sabias de nuestros padres que nos inculcaban, para castigar al hombre es con la indiferencia, así evitar careos en busca de quien tiene la verdad o la razón.

En nuestro país es ya pasar la página, pero con el eco de voz que se escuche, que hay dos justicias. La de Dios  y el pueblo. No darle más importancia al ex de tantos adjetivos (demócrata, revolucionario, con infinito amor, la ética, ya tenemos presidente, etc.). El castigo es ignorarlo, esperando que entienda, con tantos doctorados puede que tenga Alzheimer político, vuelva a querer ser Dios de los ecuatorianos. Ya tenemos presidente por diez años más.

Pasar la hoja es sepultar la década correista sin que queden los recuerdos, pero que haya la justicia y fiscalización de parte las autoridades de control. Para que el pueblo madure y salga del analfabetismo político tecnológico. De levantar la voz de  protesta con la inteligencia de la sabiduría de decir NO la corrupción, de un movimiento verde que maduro en diez años para generar el sabotaje financiero a través de la venta de los recursos no renovables.

Ignorarlo no con el odio, pero si, con la elegancia de un NO. Que representa no  queremos revolución, no queremos doctorados, no queremos sabatinas de mentiras, no queremos enfrentamientos entre ecuatorianos, no queremos más la mentira de que hay carreteras a un costo de inestabilidad familiar, política y económica.

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