Durante todo este año que se
avecina una elección presidencial, la prensa escrita, televisada, radial y más
medios de comunicación se habla de un pesimismo de cavar un hoyo en la tierra y
meter la cabeza y morir sin hacer nada.
En analizar que cayó el IVA en el
18% entre diciembre 2015 y diciembre
2014, que afectara al movimiento PAIS de mantenerse en el poder. Porque hablar
de cosas negativas y no mirar que el sol sale todos los días. El miedo de
profetizar, que el hombre terminara
muriendo por la enfermedad del estrés y sistema nervioso que por la misma
crisis económica.
Profetizan que la proforma presupuestaria del
año pasado (2015), no corresponde al momento que vive el ecuador. Inventando el
agua tibia. Dan el análisis efímero sin ejemplos y pregunto. Hay alguna familia
por más dinero que tenga, que haya
presupuestado y se cumpla en año siguiente, imposible, porque se presentan
enfermedades y la misma muerte que el hombre no la puede detener. Pero pueden
darse el lujo de dar definiciones que se van más allá de propio pensamiento
para ser los superhéroes del siglo XXI,
el pesimismo y no del optimismo.
Hablan de la dependencia excesiva
de la liquidez del precio del petróleo, como que siguen esperanzados en el oro
negro, como que nos han quitado media vida. De dónde nace el pesimismo de
retroceder de mirarse el ombligo, cuando la producción petrolera ha sido la
causa de lo que estamos viviendo, cuando el pueblo ecuatoriano despilfarro y
dio cabida a ciertos placeres de se convirtieron en esclavos y hoy miran a un
culpable.
Recuerdo que era niño, el
gobierno de turno enviaba a cada ciudad
un barril de petróleo y el pueblo salía a las calles, hacerle la calle
de honor, de la euforia, los aplausos que el país dejaba de ser pobre y pasaba
a ser millonario. Se vivió una idolatría de adorar a un dios muerto y cuáles
fueron las consecuencias. Consecuencias esta realidad del siglo XXI del año
2016 y el analista económico está
llorando por volver a vivir aquellos apetitosos placeres. Murió el
Modelo agroexportador, el suelo producía alimentos se volvió estéril
Pero siguen con ese pesimismo de
adolecente de no querer bailar con la más fea
y vivir del que dirán. Todo es malo donde las cloacas del desarrollo y
corrupción son aromas para escupir al otro que no piensa como YO.
No hay palabras de motivación, de
liderazgo, que viene días mejores. Que el pueblo verdaderamente trabaje como
debe ser, pero se han esfumado y se vive por vivir pero con la última
tecnología, el celular en mano, el chateo, sin dialogo sin comunicación, sin
familia. Pero salen los pesimistas publicistas que lo que va a pasar y el país
no crece, pero hay un culpable que es el OTRO, yo NO.
No hay inversión. Que es
inversión. La inversión nace desde casa empezando desde el Padre a valorar
nuestra identidad. Mejor es made in USA,
que pesimismo. Como decir que yo solo robo monedas de 1 centavo que no hago mal
a nadie, el otro que roba millones de
dólares eses es ladrón. Ese es el pesimismo que nos meten en la cabeza,
extrañando los viejos placeres y deleites de la vida de bonanza.
Presentan el análisis de blindar
la dolarización, que paso cuando blindaron al sucre. Dirán yo si dije pero no
me hicieron caso. Que pesimismo estéril de cortar las alas, de ser vencido
antes empezar, de llorar sobre la leche derramada.
No se acuerdan cuando estuvieron
en el poder y manejaron la economía. Aplicación de modelos para blindar a la
economía y mientras el pueblo siga muriéndose de hambre no de pan, muriendo de
la miseria de esperanza, que hay días mejores. Pero hay el pesimismo que cala
en lo más profundo de vivir como una
gallina con peste, sin futuro.
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