LA SOBERBIA, EL
EGOÍSMO, LA ESTUPIDEZ, MATAN LOS SUEÑOS DE UN EMPRENDEDOR.
Es incomprensible poder entender el pensamiento del Hombre,
de crear la división, ya lo dice el refrán “DIVIDE Y VENCERÁS”. Crear narrativas, el enfrentamiento del Hombre
con el Hombre, defender una verdad que se convierte en mentira, defender una
mentira que se hace verdad. Un
pensamiento irracional, lleno de ira, ego, soberbia, que causa el daño al
propio Hombre, que debe tomar decisiones en la Familia, en la Sociedad.
Cuando hay decisiones, afectan al
más débil, al que ha confiado en una estructura de esperanza y cambio
estructural de un desarrollo basado en los tres pilares: Educación, Salud y Vialidad,
que permite la reactivación económica, porque se presenta la circulación de
capitales. Se da vida a la trilogía del conocimiento y la sabiduría:
Inteligencia – discernimiento; conocimiento – desarrollo; formación – valores.
Pero el Hombre deja morir la
sabiduría, no necesita de DIOS, crece el egocentrismo, matando los sueños de un
emprendedor, se queda sin Identidad, sin norte, de avanzar, caminando, dejando
huella. Es doloroso que se pueda aceptar que estamos viviendo dentro de la
familia, dividida en dos bandos. El poder político utiliza la división para
tomar medidas económicas de incrementar impuestos y quitar subsidios.
Estamos viviendo que el Poder
Político, es DIOS, tiene la verdad a pesar de ser una mentira, que beneficia a
una minoría. Lo más preocupante es, sí reclamas, eres acusado de socialistas,
surdo, y más adjetivos. Prevalece la soberbia del “YO” la destrucción del
pensamiento libre, expresar la amargura e impotencia del dolor de un pueblo
dividido, que se encuentra esclavo de sus propios pensamientos de soberbia. Ya
lo decía en Papa Francisco (+) “SOBERBIO ES AQUEL QUE CREE SER MUCHO MÁS DE LO
QUE ES EN REALIDAD; AQUEL QUE SE ESTREMECE POR SER RECONOCIDO MAYOR QUE LOS
DEMÁS, A LOS QUE DESPRECIA POR CONSIDERARLOS INFERIORES. LA SOBERBIA ES LA
VANAGLORIA, ES UNA ENFERMEDAD INFANTIL"
Nos encontramos viviendo la no
expresión, de hacer una observación, pensar distinto, sale el ataque de
adjetivos, noboista, correista, cartón, borrego, oligarca, zurdo, etc. Siempre
de buscar mi verdad, imponer, sin pensar el daño que se hace. El Papa Francisco
(+) cita el ejemplo de Pedro “QUE ALARDEABA AL MÁXIMO SU FIDELIDAD:
"AUNQUE TODOS TE ABANDONEN, YO NO LO HARÉ" (cf. Mt 26,33), PARA LUEGO
DESCUBRIRSE TAN TEMEROSO COMO LOS DEMÁS ANTE EL PELIGRO DE MUERTE”. La doble
vida del Hombre, expresar el poder, de emprender, defender al gobierno de
turno, cuando en su realidad se encuentra viviendo su muerte óntica, la
oscuridad de no saber ¿qué hacer?, donde mueren los sueños, el título se
encuentra devaluado, no tiene las fuerzas de emprender, de llorar por soberbia,
del porque la mala suerte, buscando un culpable, culpando a DIOS.
Nos han robado la Identidad
emprendedora, la Identidad de Hijo de DIOS, la Identidad de SER Hombre, Padre,
Hijo, Hermano, Profesional, generador de un valor agregado, hacer empresa. Pero,
primero hay que empezar desde abajo, emprendiendo, formarse a través de recibir
el “NO”, curtir al carácter con sabiduría, que es la humildad.
Es hora de un desarrollo, salir de
UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). Pero
necesitamos Políticos, Empresarios, Familias, Estudiantes, que sean CRISTIANOS,
ser pobre de Espíritu, forjadores para una nueva generación, reciban como
herencia la “PALABRA DE DIOS”, la trasmisión dela FE, de los padres a hijos. La
alianza de DIOS y el HOMVRE, la esperanza de volver a empezar, de aprender de
las caídas, los errores sea el conocimiento para graduarse de la Universidad de
la Vida, el título de “SEÑOR”, el que entra al servicio, para ser el primero.
Hay que ser forjadores de sueños,
pero primero morir a la Soberbia, para tener el reencuentro de saber “QUIÉN SOY
YO”, el lenguaje de comunicar el amor, para vivirlo en Familia, para ser
grandes, formar un pueblo con emprendedores, empresarios, servidores públicos,
políticos, con un mismo norte. Una sociedad guerrera con paz, pero rica en
misericordia de trabajar, llevar el pan con el sudor de la frente, saber
sembrar y cosechar el fruto dulce, el fruto de la esperanza, compartir las
alegrías, las fatigas, dolores, pero ya con un llanto de humildad.
El cambio es propicio, pero depende
de morir a mi “YO”, la libertad de amarse, aprender, para dar un servicio de
valores, que involucra la eficiencia y eficacia, la honestidad e
integridad.
Tú decides que elegir, en el libre
albedrio que vives.
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