lunes, 15 de diciembre de 2025

 

CUANDO EL HOMBRE ES LIBRE, EMPRENDE, CAMINA DEJANDO HUELLA

 

La esencia del Hombre, que nace para ser feliz con la inteligencia que los padres trasmiten, pasar la FE, desde la conceptualización que el Hombre es creado a imagen y semejanza de Dios. Génesis 1:27 “Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó”. Esto implica que tenemos una conciencia, la voz interior que el Hombre tiene para identificar la verdad, el diálogo del bien y el mal, determinar qué es lo moral, frente a la acciones y decisiones que se tomen con sus respectivas consecuencias.

 

Es importante conocer la conciencia del Hombre, permite discernir el aparente bien, pero en la libertad que tiene el Hombre. Qué pasa cuando se cierra el telón de la sabiduría, muere la esencia del diálogo del Hombre con Dios, la conciencia se esfuma hasta que la voz del Hombre lo vuelva a llamar, reconozca que se equivocó, que pudo más la codicia, avaricia, envuelta con la soberbia, que tiene que descender y volver al camino de la verdad, al diálogo del bien, el diálogo de Padre e hijo, como la parábola del hijo prodigo.  Lucas 15: 17-19 “Y ENTRANDO EN SÍ MISMO DIJO ¡CUÁNTOS JORNALEROS DE MI PADRE TIENE PAN EN ABUNDANCIA, MIENTRAS QUE YO AQUÍ ME MUERO DE HAMBRE! ME LEVANTARÉ, IRÉ A MI PADRE Y DE DIRÉ: PADRE, PEQUE CONTRA EL CIELO Y ANTE TI” 

 

Es la única explicación que el Hombre ha creado tanto odio, que la conciencia ha callado, para que el Hombre se convierte en Dios, la verdad de la razón sin sabiduría, para vivir las teorías políticas, económicas y sociales, a la conveniencia de buscar el poder de una democracia escrita en papel, sin el poder de ejercer, por cuanto no existen los partidos políticos que son los pilares de una democracia. Lo explicaba el Papa Francisco “ES NECESARIO PRECISAR, PRIMERO LA IMPORTANCIA DE LA POLÍTICA EN GENERAL DEBIDO A QUE EN ESTE ÁMBITO SE EJECUTA LA VIDA DEL PAÍS, DEBIDO A QUE AQUÍ SE DEFINEN LAS POLÍTICAS SOCIALES, ECONÓMICAS Y CULTURALES. EN SEGUNDO LUGAR, LOS PARTIDOS POLÍTICOS SON LAS HERRAMIENTAS PARA EJERCER LA DEMOCRACIA, NOS GUSTE O NO”

 

Nos encontramos viviendo el caos, buscando siempre el culpable, el odio del pasado, para trasladarnos a un futuro que no existe, con el miedo que va ser del Hombre. Nos olvidamos de vivir la alegría del presente, del HOY, que significa la libertad del Hombre, que busca siempre la verdad y la justicia, no como moralismo, más bien como prójimo. Sí la verdad no hace libres, porque no buscamos la verdad, las contradicciones de vivir siempre en la tristeza, de no votar la red a la izquierda y pescar la sabiduría, el encuentro con Dios. Pero puede más el ateísmo intelectual, de vivir en la razón del poder, para terminar, votando la red a la derecha, que representa el caudillismo de un Huasipungo intelectual sin conciencia, sin resiliencia, con el miedo de emprender, quedarse en la orilla de la vida, en las lamentaciones. ¿Por qué la mala suerte?

 

No es mala suerte, es no tener la visión, la identidad, para aplicar las teorías de la academia: “Un País de desarrollo bajo tres pilares fundamentales de parte del gobierno de turno, elegido en democracia por el voto popular. Inversión en educación, salud y vialidad. Pero no lo hacen. Por la ignorancia, no creo. Por desconocimiento, no lo creo. Por la falta de capacidad, no lo creo. Por el odio, de vivir la verdad de Hombre, sí, el egocentrismo del poder, que el razonamiento de soberbia piensa que el poder el eterno.

 

Sí, el Hombre no recuperar la alegría, la esencia de la creación, siempre será de vivir en las fantasías de una demagogia, sin reactivar la economía familiar, el miedo de emprender, con la esperanza que haya el milagro de un Dios que no conoce, pero sí, con una filosofía que si existiera Dios no hubiera hambre, guerras, pandemias, etc. Se olvida el hombre que hay que trabajar, comer el pan con el sudor de la frente (Génesis 3:19).         

 

Es hora de emprender, volver a la verdad, la alegría de SER PROJIMO, pasar por el túnel de la duda, de ir mar adentro, enfrentar los oleajes de las pasiones e instintos, para recuperar la conciencia, la FE que Dios es padre.

 

Tú decides, ser libre, emprender, ser feliz.

 

EL PODER DE LA PALABRA GENERA EL DERECHO DE LIBERTAD CON DISCERNIMIENTO PARA CONSTITUIR UN ESTADO DEMOCRÁTICO EN DESARROLLO EN BASE A LOS EMPRENDIMIENTOS.

 

En la actualidad nos encontramos con una realidad, que la palabra ha perdido su valor, para que el hombre pueda desarrollarse en una sociedad democrática, libre de pensamiento, con un discernimiento de actuar y vivir el humanismo, lo social, generar la visión de un presente real, para tener un futuro de la imagen de la identidad. EL Hombre soñador, con esperanza, de emprender, hacer camino de un desarrollo sostenible con una economía familiar.

 

Adam Smith proponía, definía al desarrollo de un país en lo siguiente “Es la capacidad de producir bienes y servicios, donde se da el incremento de ganancias con la división del trabajo, la especialización, y el libre comercio. Que el mercado se auto regula, beneficiando a toda la sociedad. Es decir que la riqueza de un país de mide en la producción, no en la acumulación de metales precios, donde el papel del gobierno debe limitarse a la defensa, justicia y obras públicas”.  Para emprender, reactivar la economía necesitamos que el gobierno tenga credibilidad en la palabra que expresa, mediante una línea de trabajo, con una verdadera planificación.

 

El emprender es producir y transformar para cubrir la necesidad que tiene el mercado, la necesidad del hombre, frente al desgaste de su fuerza de trabajo, generadora de riqueza social, para innovar la economía circular. Pero se necesita que la PALABRA TENGA VALOR, no se la utilice como el balcón político, de ofrecer y no cumplir. El gobierno debe aceptar la derrota como “NO” que el pueblo, el Hombre social – familiar, tiene como meta expandir sus sueños, a un desarrollo, generando una economía familiar, el emprendimiento, de hacer empresa, dar empleo a mano de obra calificada y no calificada.

 

Es un derecho del Hombre de emprender, pero hay el divorcio entre Academia que entrega títulos sin el conocimiento de causa, sin escuela de experiencia y camino, frente a la necesidad real del mercado como aguijón de inyectar productividad al desarrollo del agro, de la producción agrícola. Nos quedamos con decisiones no políticas, más decisiones de amigos, de panas, sin mirar y escuchar el eco del pueblo, cambios a una economía social productiva, bajo la constitución que rige a un pueblo.

 

Ya lo explicaba el Papa Francisco (+) al dirigirse a la Fundación Centesimus Annus (Organización pontificia, creada en 1993 por Juan Pablo II, que busca promover y aplicar la Doctrina Social de la Iglesia Católica en el ámbito de la economía y las finanzas). “NO CEDER ANTE EL PODER TECNOCRÁTICO Y QUIZÁS NO SEGUIR LLAMANDO INTELIGENCIA A LO QUE NO LO ES, EN LO RELACIONADO A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL.   ES UNA PROVOCACIÓN. REFLEXIONEMOS SOBRE ELLO, Y PREGUNTÉMONOS SI EL MAL USO DE ESTA PALABRA TAN IMPORTANTE, TAN HUMANA, NO ES YA UNA RENDICIÓN AL PODER TECNOCRÁTICO” 

 

Es importante volver a recuperar el valor de la palabra. La palabra es DIOS, así, lo expresaba Francisco (+) “LA PALABRA DE DIOS, QUE SE DIRIGE A TODOS Y LLAMA A LA CONVERSIÓN, HACE ANUNCIADORES. EN EFECTO, JESÚS PASÓ POR LA ORILLA DEL MAR DE GALILEA Y LLAMÓ A SIMÓN Y ANDRÉS, DOS HERMANOS QUE ERAN PESCADORES. LOS INVITÓ CON SU PALABRA A SEGUIRLO, DICIÉNDOLES QUE LOS HARÍA «PESCADORES DE HOMBRES» (MT 4,19). YA NO SÓLO EXPERTOS EN BARCAS, REDES Y PECES, SINO EXPERTOS EN BUSCAR A LOS DEMÁS”. Se pueden preguntar qué tiene que ver con el evangelio y el desarrollo. Significa que el Hombre es libre, tiene discernimiento, toma decisiones en un bien social, de emprender en anunciar que DIOS es Padre, que tenemos el libre albedrio para vivir de la palabra como vida, esperanza, o vivir la palabra como un intelectualismo, el individualismo, la imposición de dogmas mercantilistas, la acumulación de riqueza, la avaricia.

 

La importancia de emprender frente al olvido del gobierno, pero dando el realce de vivir, de vivir el Adviento, esperar que viene Jesucristo, viene a librarnos de la esclavitud de las concupiscencias, los placeres. Espero la certeza que viene, la expresión que lo espero, lo demás llega por añadidura. Saber vivir que la palabra tiene el poder, la fuerza de trabajo es riqueza social, riqueza familiar, riqueza de emprender, riqueza de compartir.

 

El desarrollo de un pueblo, se da, cuando: TU y YO vivamos el poder de la palabra, el discernimiento del aparente bien.

 

EL EMPRENDER ES TENER ESPERANZA

 

El pensamiento del Hombre es creer que lo puede todo, que no necesita la opinión de la vejes, de la sabiduría, para poder llegar a la meta, poder pasar a la otra orilla, generar un emprendimiento basado en el discernimiento. Se queda enfocado en las teorías que no son siempre aceptadas, que fomentan los criterios, opiniones, que se convierten en narrativas de cambiar la verdad, por una expectativa de asumir una verdad sin causa, ni efecto. Quedarse en suposiciones de un razonamiento efímero donde el Hombre se queda marchando en su propio terreno, sin tener un norte, una esperanza de dar un cambio, cambiar la hoja del libro de vida, volver a esperar que hay Esperanza.

 

El Hombre sin DIOS no puede ver, discernir, el aparente bien, que se necesita, para ejercer una decisión tomada en el presente, el miedo que se encuentra cobijado por los razonamientos de un intelectualismo de no puede abrir la puerta de la ESPERANZA, de vivir el hoy, el presente, porque desechan al tacho de la soberbia, de SER, para jugar con la Esperanza del Hombre. Un Hombre que se ha olvidado de DIOS PADRE, para crear los Dioses humanos, llamados políticos que ofrecen en la tarima del discurso, la tarima de dar la orden que escuchen.  Ya lo decía Papa Benedicto XVI (+) en su encíclica "Spe Salvi" “AUNQUE SEA UN PRESENTE FATIGOSO, SE PUEDE VIVIR Y ACEPTAR SI LLEVA HACIA UNA META”. De poder vivir el presente sin el miedo, de recuperar la identidad de hijo de DIOS, la identidad emprendedora, la identidad de SER YO, como persona, pensante, con discernimiento, con sueños, que es posible llegar a la meta, con trabajo, esfuerzo, constancia.

 

Necesitamos tener el coraje, la voluntad y la fuerza, para emprender, comenzar a dar el primer paso a lo desconocido, pero siempre con el norte, la resiliencia de poder. Pero el poder, la fuerza nos viene de DIOS. En la segunda carta de Timoteo 1: 7 nos explica “PORQUE NO NOS DIO EL SEÑOR A NOSOTROS UN ESPÍRITU DE TIMIDEZ, SINO DE FORTALEZA, DE CARIDAD, Y DE TEMPLANZA”. Pero el Hombre se desvía a otros Dioses, como el dinero, el poder de lo efímero, que termina siendo esclavo de su propia conquista, matando el sueño, la Esperanza, apagando la luz para las nuevas generaciones.

 

El emprender es caminar abriendo camino en el bosque del espejismo del Hombre, causado por los aspectos sociales, sumergido en sus complejos de inferioridad, produciendo los sesgos cognitivos que son la distorsión de la información sin ser comprobada, las narrativas que se convierten en verdades. Es decir que el Hombre no lee, no piensa, se queda en vivir de emociones, creencias, dejando morir la ESPERANZA de emprender, que no dejo que nacieran las raíces, para un aprendizaje de experiencia de errores. Permitiendo el aborto de los sueños, para luego buscar un culpable, arrimarse a tendencias ideológicas sin fundamentos, pero con dardos de lanzar como los enviados a salvar el mundo.

 

Sí, verdaderamente quieres ser un emprendedor activo, con fuerza, de vivir lo espiritual, SER HOMBRE ESPIRITUAL, que conlleva a vivir de la oración, estar vivos como lo dice Primera carta de Tesalonicenses 4:13 “HERMANOS, NO QUEREMOS QUE ESTÉIS EN LA IGNORANCIA RESPECTO DE LOS MUERTOS, PARA QUE NO OS ENTRISTEZCÁIS COMO LOS DEMÁS QUE NO TIENEN ESPERANZA”. Olvidarnos de fetichismos, de palabras sin eco, como el creer en el populismo, en leyes y nuevas leyes, que son ejercidas y sentenciadas por hombres que no tienen Esperanza de bien, de un desarrollo, más ponen esperanza en el poder de una Democracia que actúa el Poder de un Hombre, bajo el dominio de la razón, donde mueren los emprendimientos.

 

Reactivar una economía es emprender, crear valor agregado, sin miedo, con esperanza. Termino con una parte de la encíclica "Spe Salvi" de Benedicto XVI (+) “NOSOTROS NECESITAMOS TENER ESPERANZAS MÁS GRANDES O MÁS PEQUEÑAS, QUE DÍA A DÍA NOS MANTENGAN EN CAMINO. PERO SIN LA GRAN ESPERANZA, QUE HA DE SUPERAR TODO LO DEMÁS, AQUELLAS NO BASTAN. ESTA GRAN ESPERANZA SÓLO PUEDE SER DIOS, QUE ABRAZA EL UNIVERSO Y QUE NOS PUEDE PROPONER Y DAR LO QUE NOSOTROS POR SÍ SOLOS NO PODEMOS ALCANZAR. DIOS ES EL FUNDAMENTO DE LA ESPERANZA; PERO NO CUALQUIER DIOS, SINO EL DIOS QUE TIENE UN ROSTRO HUMANO Y QUE NOS HA AMADO HASTA EL EXTREMO”

 

Tú decides buscar a DIOS y emprender.

 

 

EL HOMBRE HA PERDIDO EL DISCERNIMIENTO, LA EMPATÍA DE EMPRENDER

 

El Hombre se encuentra viviendo el razonamiento del porqué de las cosas, en lo referente a lo político y económico, de buscar la conjugación del verbo en primera persona, no poder poner los limites, viviendo un narcisismo (falta de empatía al prójimo), que conlleva a vivir la división, creando la brecha entre: pobres y clase media, el empobrecimiento del Espíritu de DIOS, el corazón del Hombre como persona, para dar el giro del timón, el SER prójimo, persona, ponerse un instante en los zapatos del otro, vivir las experiencias, generando LA EMPATÍA DEL EMPRENDIMIENTO.

 

Nos olvidamos de interactuar conocimiento, experiencias, para procesar la información en el ámbito de fomentar Emprendimiento con empatía, de ayudar a cubrir las necesidades básicas no como una dadiva de limosna, más bien de generar el desarrollo progresivo con la vinculación del sector primario, académico y comercial, de exponer  las soluciones reales del mercado,  cubrir las necesidades del Hombre, con la expectativa de ser progresivamente competitivo, hasta llegar a poner un límite de: prójimo, utilidad, para vivir FAMILIA.

 

El vivir Familia, es conectarse con el amor, que el centro es DIOS, aportando a un desarrollo Familiar – Económico, las estructuras sociales donde el Hombre deja de ser una máquina de generar la fuerza del trabajo, la riqueza a un costo social que es la destrucción de los cimientos de la sociedad que es la Familia. Necesitamos trabajar no como una obligación, sino un signo de unión en el amor, romper los esquemas, estereotipos, barreras del YO, el individualismo, de saciarse de la fuerza del débil, que se convierte en el ateísmo social de crear la brecha entre el mismo Hombre: el rico – el pobre.

 

Nos olvidamos que el trabajo genera Emprendimiento, es la esencia de la creación de DIOS al hombre a imagen y semejanza. El Papa Benedicto XVI lo explicaba “EL TRABAJO TIENE UNA IMPORTANCIA PRIMORDIAL PARA LA REALIZACIÓN DEL SER HUMANO Y PARA EL DESARROLLO DE LA SOCIEDAD, Y POR ELLO DEBE ORGANIZARSE Y REALIZARSE SIEMPRE CON PLENO RESPETO A LA DIGNIDAD HUMANA Y AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN. AL MISMO TIEMPO, ES INDISPENSABLE QUE LAS PERSONAS NO SE DEJEN ESCLAVIZAR POR EL TRABAJO, QUE NO LO IDOLATREN, PRETENDIENDO ENCONTRAR EN ÉL EL SENTIDO ÚLTIMO Y DEFINITIVO DE LA VIDA”

 

El emprendimiento deja de ser emprendimiento, cuando el trabajo de convierte en una idolatría por SER, asegurar el PAN, sin importar que pasa con el resto, no como dar la solución a la pobreza, convertirse en el salvador. Es tener conciencia que el “TRABAJO ES PARA EL HOMBRE Y NO EL HOMBRE PARA EL TRABAJO” (Juan Pablo II)

 

Necesitamos la sabiduría para discernir el aparente bien, que el Hombre siga siendo libre de las concupiscencias sociales, donde pierde la visión de emprender por un servicio de bienestar social como persona. Pero el Hombre se olvida de la fuente, de la raíz que es DIOS, para vivir la inteligencia, el camino de un desarrollo sin valores, prevaleciendo el poder en primera persona, donde la palabra NO, es cobijado por el egocentrismo, imaginado que no existe.

 

Es prioridad que el hombre pueda salir de sus propias esclavitudes, de buscar culpables a sus fracasos, las lamentaciones que no hay un norte, la perdida de la esperanza. El Hombre pueda volver al camino de la sabiduría, DIOS, volver a emprender con la visión de generar un trabajo de dignidad, generadora de riqueza familiar, fomentando el desarrollo sostenible, para generar el aprendizaje social, de volver a labrar la tierra, generadora de una salud mental cimentada en el amor.

 

Emprender con la empatía de crear fuentes de trabajo, con valor agregado, donde el conocimiento esta a disipación de la sociedad a través de construir empresa, la riqueza espiritual que domine a la riqueza material, para no perder el horizonte del amor.

 

Si recuperamos la empatía, hay emprendimiento, genera investigación, se da el desarrollo social porque hay producción, el esfuerzo, constancia, experiencia, vivir Familia. Pero necesitamos que la Universidad forme jóvenes con el conocimiento científico, pero con un liderazgo en sí mismo, para emprender, perdiendo el miedo al fracaso, recuperando la palabra “NO” que se encuentra oculta por los mismos miedos creados por el pensamiento de una esclavitud de la propia información no procesada para un desarrollo.

 

Tú decides emprender, un líder de tú propio camino, la empatía del desarrollo social.