LO ABSURDO DE LA
INTELIGENCIA PERMITE AL HOMBRE CAER EN LA SOBERBIA, QUE LO PUEDE TODO, MATANDO
AL EMPRENDIMIENTO.
Nos encontramos viviendo la encrucijada de un conocimiento
efímero, vacío, sin el raciocinio, sin discernimiento, que lo ofertan al
pueblo, que estudie, obtenga un título universitario, que terminará empolvado, colgado
en la pared, como el sello que culmino una carrera, una profesión que nunca la
ejercerá, la ilusión y sueño del joven que vive la eutanasia de su ser, para
pasar a ser etiquetado en los indicadores del Instituto Nacional de
Estadística y Censos (INEC), que ha dejado de ser pobre, porque gana más de
noventa dólares al mes. Ahora es pobre de calidad sin poder emprender ni
soñar.
Pero tenemos otra educación ofertada para una minoría, que no
revelan indicadores, pero por experiencia sabemos que es la clase empresarial,
política y económica, de conocer la estructura de mercado, el comportamiento de
pueblo, frente a los sufrimientos, a la incapacidad de no poder salir del
agujero negro, de los errores cometidos, decisiones tomadas sin querer aceptar
las consecuencias, la búsqueda de un culpable. Donde la política se convierte
en populismo, la demagogia, ofrecer, ofrecer, hasta obtener un voto, el voto
mercantilista, el voto de matar los sueños, donde mueren los emprendimientos,
que nunca florecerán, será la estrella fugaz, el sueño de la juventud, que
sufre la metamorfosis de la vejez, con una inteligencia absurda para tomar
decisiones.
No hay políticas de planificación, ejecutadas, que se queden
en el papel, que no permiten emprender, reactivar la economía, generar el
empleo familiar, la economía familiar, enfrentar los huracanes de una crisis
económica, política, sin democracia, que hay oportunidades para salir, la
resiliencia vuelva a nacer con más fuerza, que puedan creer en sus propias
capacidades.
No hay la información, la comunicación, que, si hay una luz
para la juventud, la esperanza. El Santo Padre León XIV expreso las palabras de
vida a los jóvenes reunidos en la plaza de San Pedro por el Jubileo (29 de
julio). “JESÚS NOS DICE: USTEDES SON LA
SAL DE LA TIERRA, USTEDES SON LAS LUCES DEL MUNDO. USTEDES SON LA SAL DE LA
TIERRA. LA LUZ DEL MUNDO (MT 5,13-14). Y HOY SUS VOCES, SU
ENTUSIASMO, SUS GRITOS QUE SON TODOS POR JESUCRISTO, LOS VAN A ESCUCHAR HASTA
EL FIN DEL MUNDO. HOY ESTÁN EMPEZANDO UNOS DÍAS, UN CAMINO, EL JUBILEO DE LA
ESPERANZA, Y EL MUNDO NECESITA MENSAJES DE ESPERANZA; USTEDES SON ESTE MENSAJE,
Y TIENEN QUE SEGUIR DANDO ESPERANZA A TODOS”.
Necesitamos emprender, crear una economía circular, consumir
lo nuestro. Esto se lo hará con verdadera educación, no con los absurdos de conceptos,
los absurdos de decisiones. Fortaleciendo al emprendimiento en base los
verdaderos cimientos que son: Identidad que representa amarse, saber amar, que
tiene como resultado dar un servicio. Aprender a vivir la pasión, de hacer las
cosas por amor, cocinar la sopa de problemas, como resultado nos da un plato de
servicio, donarse para el otro. Hacer bien el producto, crear valor agregado,
competitivos sin miedo, visualizar las oportunidades que hay en el mercado, en
la sociedad, en las familias.
Ya no necesitamos los títulos, que generan el odio, egoísmos,
el YO personal. Necesitamos fortalecer los emprendimientos existentes, generar
más emprendimientos con un norte, que no muera en la primera caída. Un
fortalecimiento en una inteligencia de planificación real. Una inteligencia
emocional de saber ¿Quién soy YO? Una inteligencia lingüística de saber
comunicar y vender, de vender mi identidad que se encuentra en un producto elaborado.
Una inteligencia emocional, de motivación constante, en el aprendizaje de la
universidad de la vida. Una inteligencia espacial, de crear la imagen en
función de la necesidad real que necesita las familias. La vinculación directa
entre: Academia & Familia, inteligencia & discernimiento, creación
& investigación, decisión & sabiduría, creer & FE, criatura &
hijo de DIOS.
Ya no es hora de análisis, consultorías, conocimientos
técnicos, protagonismos políticos, de inventar el agua tibia. Es hora de
actuar, decisiones, seguridad, sobre todo autoridad. Una autoridad se lo siembra,
se lo gana con servicio, con el poder de la palabra, la humildad que viene de
DIOS.
Es hora de salir de lo absurdo a la simplicidad, de lo
absurdo al servicio, de lo absurdo a construir familia, de lo absurdo a
emprender. Tú decides en seguir en lo absurdo o ser libre, en fortalecer el
emprendimiento.
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