lunes, 30 de diciembre de 2024

 EL NUEVO AÑO, NUEVOS PROYECTOS, FLORECIMIENTO DE MI EMPRENDIMIENTO

 

Por lo general el NUEVO año se lo recibe con la despedida del año viejo, con bombos y platillos. La farra, comer las doce uvas, usar interiores amarillos, saltar al monigote que encuentra en llamas, correr con una maleta para tener un viaje en el NUEVO año, etc. Los fetichismos de una sociedad que se encuentra sin la esperanza, el divorcio entre la FE y la inteligencia del hombre, de hacer siempre la voluntad de un YO, en primera persona, sin poder cimentar en la roca que es Jesucristo: “SI YAHVE NO CONSTRUYE LA CASA, EN VANO SE AFANAN LOS CONSTRUCTORES” (salmo 127: 1), a su vez hay un pie de página en la Biblia que explica “EL TRABAJO DEL HOMBRE ESTÁ ABOCADO AL FRACASO SI DIOS NO LA FECUNDA: PAN COTIDIANO Y DESCENDENCIA SON DONES DE DIOS”  

 

Pensamos que el NUEVO año debe ser mejor, debería ser así, pero necesitamos trabajar, soñar y esforzarnos por cumplir el sueño, no quedarse en algo efímero, que se fue, donde quedan los pensamientos negativos que esclavizan al propio Hombre en una expresión “mala suerte” que significa un ateísmo total de no confiar en DIOS, caer en la desesperación. Pero el hombre debe cuidar a su familia que da como resultado amar al prójimo, la dignidad de un trabajo como la esencia del amor, donarse al otro en SERVIR, que no sea una carga, la pesadez de un cumplimiento. Ya lo explicaba el Santo Padre Francisco “PERO LAMENTABLEMENTE EL TRABAJO ES A MENUDO REHÉN DE LA INJUSTICIA SOCIAL Y, MÁS QUE SER UN MEDIO DE HUMANIZACIÓN, SE CONVIERTE EN UNA PERIFERIA EXISTENCIAL      

 

El NUEVO año debe ser primeramente recuperar el amor por la vida, el milagro más grande de haber nacido para una misión muy importante de ser la luz para el prójimo, que necesita la ayuda oportuna para emprender, ir mar adentro con una verdadera identidad ¿Quién soy Yo?, ¿Quién es DIOS en mi vida? Que permite entender que el camino de la vida: Hay decisiones correctas que todo sale bien de acuerdo a lo planificado, que los vientos, turbulencias se las paso. Pero también se presentan imprevistos como la falta de una armonía en una decisión, que la barca se enfrenta a las turbulencias de agua, sale el miedo, la impotencia, pero solo la serenidad y la confianza, de reaccionar que DIOS es Padre, una decisión a lo planificado, que la vida es de tropiezos, caídas, lo importante es levantarse, convertirla en oportunidad para el próximo viaje que significa el florecimiento del emprendimiento.

 

Que el NUEVO año ya no sea de razonamientos, el intelectualismo, que separa al hombre de las oportunidades, de crear, fomentar un valor agregado, de vivir la comunión de un equipo sólido, para superar los obstáculos que la vida nos tiene todos los días, para forjarnos como verdaderos, soldados de artillería, de bombardear el valor, la esperanza, el sí puedo. Con el toque final de un soldado de caballería, atacar al enemigo primordial del hombre, la soberbia, que ciega el amor al prójimo. Necesitamos ser soldados de infantería que abre los caminos con la humildad, la luz para guiar a tú propio YO, para ayudar a crear el verdadero valor agregado que es fomentar el Emprendimiento, que florezca, que, de fruto, un fruto de esperanza, construir empresa solidad, de dignificar el trabajo como el verdadero servicio, de ayudar con el esfuerzo que nació de un sueño.

 

El NUEVO año sea de verdades, ya no de espejismos, recuperar nuestra identidad de Persona, Hijo, Padre, etc. No esperar los efectos de comer las doce uvas, el brindis de la copa de vino. Si detrás de todas las tradiciones no hay la verdadera conversión, un corazón de carne, de no culpar, ni buscar culpables, peor quedarse en el pasado, o trasladarse al futuro. Es hora de empezar a vivir la responsabilidad, de vivir el presente, arreglar los errores cometidos, enfrentar las consecuencias de lo vivido. La hora de hacer florecer el emprendimiento de tú vida, reconstruir familia, ser fuertes con DIOS, que las decisiones a tomar dejen ser de índole mercantilista, monetaria, que sean de servicio, darse al otro.

 

Un año NUEVO distinto a los anteriores, el año NUEVO se encuentra en nuestros pensamientos, porque todos los días es nuevo, nuevas oportunidades. Lo que se termina un año calendario, fechas que permiten establecer metas, que se cumplirán de acuerdo al esfuerzo, constancia, seguridad, valor, decisión, fortaleza, identidad y experimentar la experiencia real que DIOS es Padre.

 

En tú libertad y libre albedrío, decides ser un hombre nuevo, fuerte con DIOS. Seguir el hombre viejo con sus razonamientos, juicios, esperando cosechar sin sembrar.

FELIZ AÑO NUEVO

lunes, 23 de diciembre de 2024

 

EL AMOR PERMITE EMPRENDER Y CONSTRUIR FAMILIA


El hombre se encuentra en la búsqueda de la felicidad, del amor, de poder vivir dentro de la burbuja del placer, vivir, sin mirar, que hay sueños, tener una identidad, para un desarrollo y crecimiento. Mientras vive de las emociones pensando que es el amor, se olvida de construir familia, a su vez de emprender, apoyarse en DIOS, como el verdadero arquitecto de la vida.

 

El permanecer en un autismo intelectual, que lleva a un camino lineal, que no hay tropiezos, donde el final es el golpe más duro al ego del perfeccionamiento, del conocimiento científico. El quedarse con la inteligencia, desaparece la ignorancia, para transformarse en una soberbia de saber todo y que no es permitido un tropiezo, una caída, una lágrima de la impotencia de reconocer que no puedo, que se necesita la ayuda, una sabiduría superior al hombre que se llama Dios.

 

La derrota tiene dos caminos: Una de permanecer en el egoísmo, dejar pasar las oportunidades que DIOS da al hombre, perdiendo la oportunidad de conocer el verdadero Amor, que no es otra cosa de regresar a la casa del Padre, pedir perdón, vivir la fiesta del nuevo vino. El segundo camino es vivir la palabra del cuarto domingo de Adviento (Lucas 1,39-45), como lo explica el Santo Padre el Papa Francisco “APRENDAMOS DE LA VIRGEN MARIA, ESTA FORMA DE REACCIONAR: LEVANTARNOS, SOBRE TODO CUANDO LAS DIFICULTADES AMENAZAN CON APLASTARNOS. LEVANTARNOS, PARA NO EMPANTANARNOS EN LOS PROBLEMAS, HUNDIÉNDONOS EN LA AUTOCOMPASIÓN O CAYENDO EN UNA TRISTEZA QUE NOS PARALIZA. PERO ¿POR QUÉ LEVANTARNOS? PORQUE DIOS ES GRANDE Y ESTÁ PREPARADO PARA LEVANTARNOS SI NOSOTROS LE TENDEMOS LA MANO. ENTONCES ARROJEMOS EN ÉL LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS, LOS MIEDOS QUE BLOQUEAN TODO IMPULSO Y QUE IMPIDEN IR ADELANTE. Y DESPUÉS HAGAMOS COMO MARÍA: ¡MIREMOS A NUESTRO ALREDEDOR Y BUSQUEMOS ALGUNA PERSONA A LA QUE PODAMOS SER DE AYUDA ¡”

 

El amor renueva todo, de mirar lo que siempre ha estado ahí, pero la ceguera te hace caer la desesperanza, no poder vivir la verdadera Navidad, que DIOS nace en nuestros corazones, de vivir en el prójimo, encontrarse con el amor, de esperar la Vendida del Señor, porque sabemos que viene. 

 

Es el verdadero emprendimiento, de emprender al encuentro del Señor, escuchar la voz de DIOS, vivir en la voluntad de Dios, sin importar la situación concreta que se viva. Es transformar nuestras vidas por la intervención de la Virgen María, de vivir la alegría en medio los sufrimientos, de la situación real y concreta de la sociedad. Al entender está decisión de emprender, lo demás llega por añadidura, el emprendimiento externo, donde se pueda ya compartir con el prójimo.

 

No es fácil emprender, porque va ligado directamente con el amor, de entrar al servicio, ¿EN QUE LE SIRVO?, morir a la razón, para que, se una, en una sola palabra la “INTELIGENCIA Y LA SABIDURÍA”, dando origen al amor. Un amor que no es un condicionamiento, es la presencia de DIOS, en todo sentido, de tener un celo por la evangelización, hacer conocer que DIOS, ha llegado, que la FE es ya una FE adulta. ¡Por qué tener FE es creer, ver, topar, palpar¡

 

El verdadero emprendimiento es saber levantarse de mil caídas, una paciencia de vivir una conversión de un nuevo Hombre en Espíritu, de construir familia, donde los frutos son los hijos, el regalo de Dios de formar hijos para una sociedad de valores, emprendedora, con el temor de Dios, hacer empresa solidaria, con una empatía y resiliencia de hablar en la verdad con misericordia.

 

El poder de Dios, es fuerte para hacer el bien, que florezcan los emprendimientos, den los frutos dulces, que representa el trabajo en familia, alegrarse de haber dado el primer paso a emprender, perder le miedo y esperar la primavera, sin querer cambiar el invierno, por el miedo al sufrimiento.

 

El miedo es parte del Mal (demonio, diablo), ángeles que se revelaron contra Dios, por no querer hacer su voluntad. Su objetivo es engañar al hombre que se puede eliminar el sufrimiento, que la felicidad es no tener sufrimiento, por la misma libertad que DIOS dio al hombre en su creación a su imagen y semejanza.

 

Sí, tú emprendimiento no florece, es importante hacerse un acto de constricción, donde estoy fallando, que tropiezos estoy evitando, si puedo introducirme a la verdadera Navidad, que DIOS nace. Lo dejo nacer seriamente o dejo seducirme de los espejismos de una sociedad consumista, sin importar el prójimo.

 

El amor es emprender. Emprender es SERVIR. Servir es encontrase con DIOS. Lo crees. ES TU DECISIÓN.