martes, 5 de mayo de 2026

 

EL MIEDO DEL HOMBRE A ENCONTRASE CONSIGO MISMO, NO LE PERMITE DISCERNIR, EMPRENDER

 

Hay un problema que estamos viviendo, el dividir el pensamiento de un raciocinio de discernimiento a un pensamiento de inteligencia, de poder, ser “YO”. Que nos lleva a crear las narrativas de una mentira a una verdad, o una verdad en una mentira, cuya consecuencia es vivir la mediocridad social en una democracia, el ateísmo intelectual, que DIOS no existe, desaparece el amor al prójimo, que es la consecuencia de vivir el miedo a la muerte física, que a su vez es vivir la muerte óntica (que han perdido la esperanza, ya no creer en nada).

 

Este egoísmo no permite que el joven pueda emprender, sembrar su resiliencia, para soñar, tener esperanza, generar un valor agregado, para reactivar la economía familiar, el motor del desarrollo de un pueblo. Estamos formando una juventud que se queda en la orilla del mar, la tibies de la vida. El miedo de poder tomar las decisiones, por no buscar, que puede pasar sus límites, romper esquemas “YO SI PUEDO” pero ´puede más la rutina de un conformismo, de cosechar donde no se sembró, en definitiva, creerse DIOS, la soberbia de SER el hombre sin identidad

 

Un problema serio que estamos viviendo, que nace desde la Familia, que, en vez de trasmitir la FE, trasmitimos el triunfo, la velocidad sin objetivo, el no saber caminar. El miedo se lo vence cuando hay el encuentro real con DIOS, el DIOS Padre, DIOS Hijo, de poder pisar las huellas que dejo Jesucristo, la intimidad DIOS y el HOMBRE. Significa que el Hombre es libre que ha vencido a la soberbia, descender, vivir la humildad, para tener el objetivo, emprender.

 

Es necesario conocer su concepto, ya lo expresa el Papa Francisco (+) “EL SOBERBIO ES AQUEL QUE CREE SER MUCHO MÁS DE LO QUE ES EN REALIDAD; AQUEL QUE SE ESTREMECE POR SER RECONOCIDO MAYOR QUE LOS DEMÁS.” Por eso emprender no es fácil, necesita la sabiduría, no inteligencia, porque todos somos inteligentes, pero la sabiduría se la busca, se la pide a DIOS.

 

Con la inteligencia se hace emprendimientos, pero las raíces son débiles para enfrentar a los vientos, huracanes, destruir lo sembrado, porque se construye la “TORRE DE BABEL,” el símbolo de ser “YO” la división del conocimiento como fuente de sabiduría a una inteligencia de una arquitectura sin límites, el cálculo matemático, donde muere la dignidad de hombre, el amor al prójimo, el emprendimiento es invisible, muere la economía familiar.    

 

El Santo Papa Juan Pablo II (+) proclamaba la insistencia de construir “LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR” LO OPUESTO A LA “CULTURA DE LA MUERTE.” Es la evangelización, el anunciar el amor de DIOS, el kerigma (la proclamación o el anuncio de algo) la buena noticia que DIOS es Padre, el hombre es libre, libre de la muerte óntica, que puede emprender, crear una economía justa, en armonía, empatía, de soñar, la esperanza en DIOS.

 

 El emprender cimentada en la armonía de DIOS, es perder el miedo, lo explicaba Aristóteles “UN HOMBRE PUEDE DESTRUIR TODO LO QUE TIENE DENTRO DE SÍ MISMO, EL AMOR Y EL ODIO Y LAS CREENCIAS, E INCLUSO LA DUDA; PERO MIENTRAS SE APEGA A LA VIDA NO PUEDE DESTRUIR EL MIEDO.” Es fundamental que el hombre emprenda, es la forma de encontrarse son sigo mismo, saber ¿Quién soy Yo? Permite conocer al mercado que no tiene compasión, las leyes de mercado creadas por el propio hombre sin DIOS.

 

El emprender es conocer la necesidad del merado, dar un servicio de amor, el servicio de un hombre libre, cubrir la demanda insatisfecha, en función directa de la producción. El emprender es el nuevo camino para reactivar la economía familiar, crear empleo a largo plazo, fomentar la producción, de volver al campo, con una economía de escala, el concomimiento al servicio de la sociedad, del pueblo, para un desarrollo sostenible.

 

Es la hora de fomentar el emprendimiento, si verdaderamente eres libre, para abrir nuevos caminos, dejando huella, que la juventud pueda ver las huellas de Jesucristo resucitado. La tarea de generar semilla, sembrar, pueda nacer la raíz del emprendimiento, florezca, cosechar y comercializar.

 

Fácil, de emprender, sí, DIOS, es el arquitecto de la vida, vencer el miedo, ser luz, para las nuevos emprendedores. Tú decides. 

 

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