martes, 18 de noviembre de 2025

 

 ¿QUIÉN GANO? EL “NO” EN RAZONAMIENTO O EL “NO” EN DEMOCRACIA

 

Frente a un proceso electoral del Referéndum y Consulta Popular 2025, ha ganado la palabra “NO”, que representa lo opuesto a la razón del gobierno, que lo enfocaba como una verdad absoluta, necesaria para gobernar, frente a una estructura que cimento sobre tres pilares: Una derecha extrema, enfocarse en estructuras de libre mercado, mercantilizar los servicios públicos, generando la riqueza individual, con una mínima intervención del Estado, bajo el lineamiento de la privatización de los recursos naturales, con la percepción de generar un beneficio social, pero sin identidad.

 

Un segundo pilar tenemos el Populismo, expresado por Ernesto Laclau que define “EL POPULISMO NO COMO UNA IDEOLOGÍA O RÉGIMEN ESPECÍFICO, SINO COMO UNA LÓGICA POLÍTICA QUE ARTICULA DEMANDAS SOCIALES HETEROGÉNEAS BAJO LA OPOSICIÓN ENTRE UN "PUEBLO" Y UNA "ÉLITE". EL POPULISMO ES UNA ESTRATEGIA DISCURSIVA (UNA LÓGICA DE EQUIVALENCIA) QUE UNIFICA DIVERSAS DEMANDAS INSATISFECHAS FRENTE A UNA FUERZA ANTAGÓNICA, CREANDO UN "PUEBLO" COMO SUJETO POLÍTICO, QUE PUEDE SER TANTO DEMOCRÁTICO COMO AUTORITARIO DEPENDIENDO DE LOS CONTENIDOS QUE SE LE INCORPOREN “, que en otras palabras representa una democracia “ILIBERAL” formándose en la sociedad dos grupos antagónicos entre los “florindos y los zurdos socialistas”, el choque de pensamiento sin ideología política, económica y humanista.

 

El último pilar el Autoritarismo, de tener la verdad, el poder se encuentra en una elite, desapareciendo la pluralidad política, de los diversos grupos sociales e ideológicos.

 

Esto ha permitido que una palabra “NO” se exprese frente a un miedo de perder derechos, por la misma expresión del gobierno. Representa que un pueblo le dice, que es hora de rectificar, empezar en cambiar el rumbo, el timón gire a fortalecer la economía familiar y sostenible, de vivir el humanismo. Una lección a los Partidos Políticos, los representantes de la Democracia, que no se reactiva una economía con palabras sin ejecución, con modelos económicos sin producción, con educación sin sabiduría y resiliencia, con poder sin valor de la palabra.

 

La importancia de crear un liderazgo, desde las organizaciones políticas, para abrir el abanico de las oportunidades, basado en la unidad, el humanismo, fomentar un desarrollo sostenible, con políticas sociales. Lo expresaba su Santidad Juan Pablo II (+) “UNA DEMOCRACIA SIN VALORES SE CONVIERTE CON FACILIDAD EN UN TOTALITARISMO VISIBLE O ENCUBIERTO, COMO DEMUESTRA LA HISTORIA, PUESTO QUE, SIN UNA VERDAD ÚLTIMA QUE GUÍE Y ORIENTE LA ACCIÓN POLÍTICA, LAS IDEAS Y LAS CONVICCIONES HUMANAS PUEDEN SER INSTRUMENTALIZADAS FÁCILMENTE PARA FINES DE PODER”


Que el “NO” sea la puerta de nuevos caminos empezando desde la Familia, las Organizaciones Clasistas, la Universidad, los Movimientos Políticos, de apuntar a fortalecer la economía familiar sostenible a través de generar los emprendimientos, puedan florecer, la generadora de empleo, la incubadora de formar Emprendedores, el profesional de valores, con sueños, capaz de romper esquemas, levantarse de mil caídas, aprendiendo de cada “NO” que recibe de un mercado que se encuentra mercantilizado, viviendo una doble vida.

 

Un “NO” que representa que el hombre tiene capacidades para enfrentar las decisiones tomadas, con consecuencias positivas o negativas, pero que existe una democracia de pensamiento. Pero se necesita que el Hombre sea libre, una libertad en ideología, libertad en economía de mercado, la libertad en democracia.

 

Necesitamos aceptar que no hay ganadores de razonamiento, ganadores de verdad sea de un escepticismo (que no hay verdades), o de un relativismo (la verdad desde un criterio, punto de vista). Es hora de trabajar desde la esencia de cada Hombre que tiene como objetivo de ser libre en democracia para pensar, discernir, actuar, generar una empatía de un desarrollo sostenible con la sabiduría de DIOS.

 

La expresión del “NO” que el pueblo expresa el poder, no se convierta en padrinazgo de: Lo dije, lo anuncie. Que no se forme la tarima política de un fetichismo populista demagógico, de revivir o seguir viviendo las dos corrientes sin critica, sin liderazgo, de vivir el enfrentamiento enfermizo, de creerse “Mandrake el Mago”, la ficción de una democracia caudillista de ilusiones.

 

Es hora de volver a una conversión de un ateísmo intelectual, del ego de SER, para vivir el presente, sembrando esperanza, cosechar una Juventud de visión, de acción, emprendedora, con la verdad que es DIOS”

 

La Democracia es decir “NO” el respeto a los derechos del Hombre, pero se construye todos los días Democracia, caso contrario el “NO” se convierte en un “SI” donde el Hombre no ha dejado de ser libre.

 

 

EL “SI” el “NO” DE UNA CONSULTA, REACTIVARA LA ECONOMÍA DE UN PUEBLO EN DESARROLLO

 

Hay una realidad que estamos viviendo, la expresión de dos palabras: “SI” y “NO”. La guerra de ideologías sin fundamento, sin norte del pensamiento político, económico, cultural, que permite que el Hombre como un ente pensante, con el libre albedrío que tiene, se enfrasque en una corriente de odio, rencores. El egocentrismo de una verdad sin causa, que conlleva a un camino lleno de tormentas, donde la educación se esfumo décadas atrás por la corrupción y un caudillismo sin liderazgo.

 

No ha permitido que el país pueda tener un desarrollo sostenible, basado en una economía ambiental, social y humanista. Al no darse el desarrollo, el poder político se convierte en una esponja de absorber la codicia de la riqueza social, la riqueza natural de la tierra, para empobrecer a la propia naturaleza, que en cuestión de un tiempo determinado será un lujo tomarse un vaso de agua natural, porque el agua ya se empezó a cotizar en la Bolsa de Valores.

 

Tenemos la nueva vivencia de ir a una consulta popular para aprobar o negar, de realizar una nueva Constitución. El gran debate es: El “SI”, por un nuevo País, un desarrollo, el norte de algo incierto. El “NO”, igual que no hay un desarrollo, seguimos con una brújula que no puede marcar el norte, la incertidumbre que será del mañana, un futuro sin decisiones.

 

Empezamos a experimentar la balanza política, que pesa más el: “SI” o el “NO”. Pero nos olvidamos del concepto de Constitución, para lo cual la Real Academia de la Lengua Española define “LA LEY FUNDAMENTAL DE UN ESTADO, CON RANGO SUPERIOR AL RESTO DE LAS LEYES, QUE DEFINE EL RÉGIMEN DE LOS DERECHOS Y LIBERTADES DE LOS CIUDADANOS Y DELIMITA LOS PODERES E INSTITUCIONES DE LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA”. La pregunta ¿Necesitamos una nueva Constitución?, para dar el giro de un desarrollo real, donde la parte cognitiva del hombre de impulsar emprendimientos sostenibles, de generar una economía circular, evitar la migración, la destrucción de la Familia.

 

También nos olvidamos para que se dé un desarrollo social, el buen vivir, se necesita los tres ejes primordiales que el gobierno debe realizar: Inversión en Educación, Salud y Vialidad. Sea de cualquier ideología política, pero si necesitamos: Identidad, Liderazgo, Sabiduría, Estadistas, Debate Político de la Constitución para realizar enmiendas. Pero más pesa la creación de las narrativas del choque de palabras. Votar por el “NO” significa ser zurdo socialista, terrorista. Mientras lo contrario el “SI”, representa el progresismo, la nueva economía, el florecimiento de los emprendimientos.  Las falacias del razonamiento, de crear las apariencias de verdad, sin educación, que entra a dar el retoque de la lógica, de persuadir una frase (terrorista, borrego, ladrón, florindos, etc.) sin ser comprobada, utilizando los medios digitales, el ataque, personal, para trasladarlo al futuro que no existe.

 

El Santo Padre Juan Pablo II (+) expresaba “QUE LAS CONSTITUCIONES DE LOS PAÍSES DEBEN ESTAR BASADAS EN UNA VISIÓN INTEGRAL DEL HOMBRE QUE PROMUEVA LA DIGNIDAD HUMANA, LA JUSTICIA Y EL BIEN COMÚN, Y QUE RECONOZCA SU RAÍZ CULTURAL Y ESPIRITUAL” Necesitamos tener una verdadera identidad, que el hombre sea libre, que no se deje llevar por pasiones para ejercer un voto. El fortalecimiento del poder de la palabra, para saber que conviene el “SI” o el “NO”.

 

Lo importante es discernir, si el país necesita una nueva Constitución, o realizar enmiendas Constitucionales. Poder observar si el Gobierno entra a la tarima política del ofrecimiento y las decisiones sean contrarias a lo expresado. Es hora de cortar de raíz a la demagogia, el populismo, de robarle al hombre la esperanza, la dignidad. Que el hombre no puede dejar que sea mancillado el pensamiento, razonamiento crítico, de vivir el hoy con sabiduría.

 

Tú decides con el discernimiento que da DIOS al Hombre, puedas escoger una opción. El “SI” o el “NO” y enfrentar las consecuencias de la decisión tomada.