LA PROCRASTINACIÓN NO PERMITE QUE FLOREZCAN LOS EMPRENDIMIENTOS
Hay un problema que estamos viviendo con mayor fragilidad
con respecto a tomar decisiones, de hacer realidad los sueños, romper esquemas,
determinar oportunidades para ejercer el poder de la palabra. Ejecutar un
proyecto de vida, que depende del coraje, la adrenalina, que la resiliencia salga
a flote, de vencer el miedo de caerse, poder levantarse, que el dolor sea el nuevo
camino a seguir, la puerta de pasar a crear un valor agregado.
Es verdad que nuestra estructura dentro de la
sociedad somos una vasija de barro, la fragilidad de romperse ante las concupiscencias
sociales, que el Hombre piensa ser fuerte, puede llevar los problemas y
solucionarlos, pero al final de la tarde, en el ocaso de las decisiones, se fisura
o se rompe nuestra esencia de Persona, quedarse en el movimiento de un eco de
culpabilidad ¿por qué a mí? Empieza el monologo de preguntarse y responderse,
la procrastinación.
Primero entender la “procrastinación”, deriva del latín
"procrastinare", que significa "dejar
para mañana" o "aplazar. Entra una etapa de, “NO QUERER HACER LO QUE HAY QUE HACER HOY”.
De saber vivir el hoy para tener un futuro de paz, por cuanto en futuro es incierto
que no debe alterar el HOY, quedarse en la idea, sin la ejecución, a pesar, de tener
el conocimiento, pero el miedo de adquirir la experiencia, que es con los
errores, las equivocaciones, el aprendizaje de la Universidad de la vida.
Para emprender se necesita: decisiones,
constancia, aprendizaje e investigación, ejecución y control. De visualizar la oportunidad
que hay en el mercado, que debe ser cubierta la necesidad existente. La actividad
no se puede quedar para mañana, el HOY. Pero el embotellamiento de las ideas,
genera miedo, no hay libertad ni verdad de sismo, para tomar una decisión que involucra
el entorno familiar en una forma vinculante para llegar a la meta, a la cima, a
la otra orilla. La libertad de pensamiento cobijada de sabiduría, de vencer los
obstáculos en el camino pedregoso, dejando la huella, para nuevos emprendedores,
soñadores, locos, de crear un valor agregado.
Según estudios determinan que la “procrastinación”
SE GENERAN POR LA INMADUREZ,
DESOBEDIENCIA, LA REBELDÍA EN CONTRA DE UNA AUTORIDAD. La autoridad de uno
mismo de no poder hacer, lo que lo quiero hacer, por la inconsistencia de
Identidad de ser una criatura, un HIJO DE DIOS. Este ateísmo intelectual que rompe
la relación DIOS & HOMBRE, de coger un camino de inteligencia, solitario, cargando
los miedos, quedarse en una planificación sin ejecución, pero buscando un
culpable, del porque no florece el emprendimiento. Una culpabilidad que lleva a
vivir las ficciones del ayer y del futuro.
El hombre que vive el ayer, se encarga de crear
narrativas, que fracaso por no tener la coyuntura política y económica, el no respetarse
como persona que tiene habilidades, para crear, pero se queda posponiendo en hacer,
de culpar la mala suerte. El otro Hombre
es el que vive afligido del futuro que no existe y se olvida de vivir el HOY,
viviendo en las metáforas de letanías “cuando yo sea profesional”, “cuando
tenga mi emprendimiento” daré trabajo, reactivare la economía, etc. En definitiva, posponiendo lo que debe hacer,
llega la vejes sin sabiduría.
Una verdad que hoy está en moda de la “procrastinación”
con la prerrogativa del acervo tecnológico, de una comunicación que comunica lo
que le interesa, con la ayuda de las redes sociales. Perder el norte por crear un
culto a la inteligencia vana, pero domina el modelo matemático con egoísmo sin servicio,
de ser lo que no es. Una realidad que la investigación se queda coartada por defender
la verdad que no es verdad.
Para vencer la “procrastinación” necesitamos
una familia cristina, para dejar la herencia que es la FE, un DIOS que es PADRE,
que nos da libertad en verdad, para emprender por amor en servicio, donde las
decisiones a tomar no quedan para mañana. Forjar hijos con esperanza, con sueños
de enfrentarse a una verdad del mundo, donde el Hombre vive esclavo se sus propias
ideas, sin identidad emprendedora. El Santo Juan Pablo II (+) en la Jornada
Mundial de la juventud preguntaba a los jóvenes. Pero os pregunto “ES MEJOR RESIGNARSE A UNA VIDA SIN IDEALES
O MÁS BIEN BUSCAR CON GENEROSIDAD LA VERDAD, EL BIEN, LA JUSTICIA, TRABAJAR, POR
UN MUNDO, QUE REFLEJE LA BELLEZA DE DIOS, INCLUSO A COSTA DE TENER QUE AFRONTAR
LAS PRUEBAS QUE ESTO CONLLEVA”
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