lunes, 6 de abril de 2026

 LA LIBERTAD DEL HOMBRE ES VIVIR LA PASCUA DE RESURRECCIÓN

 

Hemos vivido la Pascua de Resurrección, la liberación del Hombre, de la muerte a la vida. Que, en la razón, es imposible entender de qué liberación se trata. Nos referimos a no tener el discernimiento para determinar el APARENTE BIEN, que se relaciona el bien en la razón, pero termina haciendo daño a gente inocente, en especial a la Familia.

 

Concretamente nos referimos al egoísmo, en tomar decisiones, para beneficio personal, pero se presenta una imagen de beneficio global. Por ejemplo, el discurso demagógico de un político que calla ante un problema social, el incremento burocrático, pero ofrece fuentes de trabajo, sin un proyecto de potenciar la producción, generar el valor agregado, emprender, hacer empresa.

 

Se necesita sabiduría, el complemento del cristiano, para discernir, vivir la intimidad con DIOS. Es la noche donde que Yahveh (DIOS), libera al pueblo Judío de la esclavitud de Egipto (éxodo 12:31-42), pasar el mar rojo, la libertad.  Viviendo el presente, que esclavitud tengo, necesito ser libre. El Faraón me tiene esclavo, necesito ser liberado por DIOS, vivir la Pascua, pero la pregunta es ¿Quiero ser libre?, lo difícil del Hombre de aceptar que soy esclavo, que esclavitud tengo de ser liberado.

 

Sabemos que DIOS creo al Hombre libre, con el libre albedrio, de tomar decisiones por voluntad propia. Pero termina tomando decisiones que esclavizan, no le dejan desarrollarse, entra el miedo dominante que se conforma con las migajas, pero con la rabia de buscar el culpable de su mala suerte. Si, tan solo se pudiera:  ver, sentir, oler, palpar sin razonar, que los grupos de poder nos crean narrativas, para que la estupidez domine al poder del hombre libre. Por ejemplo. La crisis económica del país, hay un culpable, un culpable que debe ser destruido, sin importar el sufrimiento de un pueblo, el Hombre sin DIOS de vivos, viviendo del DIOS razón, el enfrentamiento del sustantivo: borrego vs cartón.

 

Pero necesitamos un Hombre libre, que conoce la verdad, la verdad es DIOS, que se construye sobre la roca. Mientras la esclavitud del Hombre es el “EGO”, la tortura de vivir con el poder de la gula, que no descansan, siempre de vivir la doble vida, aparentar “SER” sin tener Identidad de Hijo de DIOS, Identidad emprendedora, soñar, tener esperanza.

 

La esclavitud permite al Hombre estar muerto, la muerte óntica de su SER, la debilidad y amenaza de no discernir el aparente bien, quedándose colgado de sus propios razonamientos. Lo decía el Papa Francisco “¿QUIÉN ES EL VERDADERO ESCLAVO? ¿QUIÉN ES ÉL QUE NO CONOCE DESCANSO? ¡EL QUE NO ES CAPAZ DE AMAR!”

 

La libertad es eso, de saber emprender, terne el poder, ser el primero, pero entrando al servicio por amor, reconocer que “SOY POBRE DE ESPÍRITU”. La regla de un Hombre libre cuando vive para servir al propio Hombre, al prójimo, el camino de la verdad, la libertad, de crecer, construir familia, hacer empresa, generar trabajo, el salario de la misericordia, la libertad en Espíritu y verdad.

 

Vivir la Pascua de resurrección, no es quedarse en la tumba vacía, es vivir la libertad, que la muerte ha sido vencida. Ahora podemos entender, porque un emprendimiento no florece, porque no tienes el éxito que lo buscas, porque vives aún en la esclavitud, el razonamiento mercantilista de un fetichismo, de siempre tener una excusa y el culpable de todas las caídas. Cuando en realidad es el lenguaje de DIOS, de salir de las concupiscencias sociales, morir seriamente al ego, la soberbia de SER, la gula de poder, el no aceptar un” NO”, el miedo de caerse y poder levantarse.

 

La libertad es salir de la mentira, que mañana ya florece, mañana llueve, que mañana, mañana, el tiempo paso y no se vivió la creación de DIOS, no vivir la verdad que eres Hijo de DIOS.   La libertad es ir a sembrar, tú sueño, que muera la arrogancia del intelectualismo egoísta, para que pueda nacer la raíz, la maduración, pueda florecer, de un fruto del trabajo, la constancia, la esperanza y sueño, que todo es posible, cuando el Señor es el arquitecto.

 

La Pascua de Resurrección es ponerse en camino, emprender a la nueva tierra, a la promesa, la nueva alianza, reconstruir un nuevo Hombre en Espíritu, la libertad, ver a los enemigos que te esclavizaron muertos, que son: El ego de no saber amar.

 

Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado