martes, 15 de septiembre de 2009

LA SIMULACIÓN EN LA EDUCACIÓN

La educación es verdad que es una realidad, pero también depende del grado de madurez del hombre frente a esta realidad. Por ejemplo en nuestro país Ecuador, se inicia hoy un paro indefinido de la Unión Nacional de Profesores (UNE). El objetivo es presentar su voz de protesta frente a su realidad que no estaban de acuerdo al programa de capacitación del gobierno.

La UNE tiene su verdad y el gobierno también tiene su verdad. El estudiante (joven) a cual debe creer, si también tiene su realidad. Pero hay otra gran realidad que el joven de ahora ha perdido su identidad de hombre y de ser humano. Hoy en día se esta jugando con la educación, en realizar simulacros y en beneficio de un grupo.

A esto debemos sumar que el deterioro de la educación empieza desde los cimientos y es donde hay que realizare los cambios. Si sabemos que el éxito o crecimiento de una sociedad es la educación. Pero la educación cimentada desde el hogar (Familia) y complementada con la primaria y secundaria. La universidad es el valor agregado a la educación de la familia, primaria y secundaria, es decir donde se van a plantear los objetivos y la planificación respectiva para el desarrollo y crecimiento.

Mi criterio personal, mientras no se vuelva a construir familia, no habrá la madurez de la educación que espera el pueblo, habrá simplemente promesas de los políticos de turno ofreciendo cambios y jugando con las esperanzas del pueblo.

Saludos cordiales



Nixon Maldonado Montaño.



LA SIMULACIÓN EN LA EDUCACIÓN
“ La educación no es una ficción ... es una realidad que debe uno aceptar,
con compromiso y vocación, si esto no es así , entonces no entiendo lo que los maestros hacen ...”
yadiar julián.


Hablar de educación es sin duda alguna un tema de mucho debate y de análisis. No es fácil adentrarse a los grandes dilemas y modelos educativos que día a día van apareciendo con la etiqueta de ser los mejores. También no es fácil analizar el fenómeno educativo como algo acabado, simplemente porque se busca la perfección del mismo.